Celebra Peña Nieto flexibilización de contrataciones por reforma laboral


Indigo Staff
Como parte de los spots para dar promoción a su sexto y último informe de Gobierno, Enrique Peña Nieto, Presidente de México, celebró los logros de la Reforma Laboral, y aseguró que su gobierno se ha caracterizado por la generación de empleos.
Como parte de la promoción de su último informe de Gobierno, Enrique Peña Nieto aseguró que durante su sexenio se crearon 4 millones de empleos, muchos de ellos para mujeres y jóvenes
“La Reforma Laboral lo que hizo fue flexibilizar y hacer más fácil que las personas pudieran ser contratadas por distintos agentes económicos, por diferentes empresas”, celebró el titular del Ejecutivo.
De acuerdo con la versión del Presidente, la Reforma se ha traducido en la generación de empleos: “Sin duda, este ha sido el sexenio del empleo, nunca antes en la historia de México, en una administración, en un período de seis años, se habían generado tantos empleos”.
Según los datos aportados por Peña Nieto, durante estos seis años se han generado 4 millones de empleos, y 40 por ciento ha sido para jóvenes y mujeres.
El Presidente hizo mención especial a la tarea de los emprendedores, y a la creación del Instituto Nacional de Emprendedor, una entidad pública que sirve para apoyar la capacidad creativa y emprendedora de los mexicanos.

https://www.reporteindigo.com/reporte/celebra-pena-nieto-flexibilizacion-contrataciones-la-reforma-laboral/

Vea también
‘ESTE HA SIDO EL SEXENIO DEL EMPLEO’ O ¿NO?: EPN DEFIENDE LA REFORMA LABORAL
https://www.sopitas.com/925621-reforma-laboral-empleos-epn/
 

Kalach: TLC 2.0 cambiará aduanas y agenda laboral


“A todos nos conviene que los trabajadores tengan mejores condiciones…”.
Luis Miguel González
05 de septiembre de 2018, 00:10
El sector empresarial mexicano debe abrir una oficina en Washington para hacer sus propias tareas de cabildeo en Estados Unidos, esto al margen de lo que el gobierno haga. Ésta es una de las conclusiones a las que llega Moisés Kalach luego de un año y semanas de negociación del TLC 2.0. “No es que haya un problema con el gobierno, hemos trabajado bien con ellos, pero los empresarios debemos trabajar de otro modo en esta relación estratégica”.
Hablar con Kalach es útil para entender la negociación del TLC, él era el máximo representante de los empresarios en el equipo mexicano. “Esto no ha terminado. No sólo porque está pendiente la resolución con Canadá, sino porque falta que el Legislativo lo apruebe. No podemos hacer confianza, hablamos mucho del Congreso de EU, pero hay que estar atentos a lo que pasa en México”.
La negociación no sólo tenía que ver con la industria automotriz, aunque por momentos parecía así, dice el empresario, miembro de una de las familias más importantes del sector textil y confección de América Latina, propietaria de Grupo Kaltex. “Es muy pronto para hablar de ganadores y perdedores, incluso en una misma industria hay diferentes visiones. En automotriz, cada empresa tiene una estrategia de integración de autopartes. Cada una está haciendo su valoración y no será la misma en todos los casos”.
El acuerdo traerá grandes cambios en México, pronostica Moisés Kalach: en aduanas, en lo laboral y en la protección de la propiedad intelectual. En aduanas, México está asumiendo compromisos de fortalecimiento de revisión de mercancías, entre otras cosas. “Esto debió haberse hecho desde hace mucho tiempo. No requiere un acuerdo comercial porque tener un sistema aduanal que sí funcione es principalmente un asunto de política interna. En la industria textil, alrededor de 60% de las prendas que se venden son de contrabando”.
La protección de la propiedad intelectual es algo en lo que Estados Unidos presionó mucho, aunque la presión no es una ocurrencia de Donald Trump y su equipo. Esto ocurrió desde la administración Obama y se notó en las negociaciones del Acuerdo Transpacífico TPP. Tendrá repercusiones en la industria farmacéutica y en la forma en la que se consumen algunos contenidos en Internet. “La verdad es que no había muchos argumentos para rebatir, cuando el reclamo es que no haya facilidades para la piratería”, explica Kalach.
Lo acordado en materia laboral podría verse reflejado en la forma en que se implementen las leyes secundarias de la reforma laboral en México.Kalach llama la atención sobre la “alineación” de la agenda laboral en América del Norte, “en esta materia, Canadá es el más progresista entre otras cosas porque es parte de la propuesta del partido al que pertenece Trudeau. En Estados Unidos, con Trump se dio un fenómeno raro de acercamiento de los republicanos a los sindicatos, que tradicionalmente han sido demócratas. En México, los temas laborales tendrán nuevo impulso con la llegada de López Obrador”.
Este empresario reconoce que los hombres de negocios de México habían tenido una actitud poco proactiva en la mejora de las condiciones laborales, pero afirma que esto puede cambiar muy rápido, con el TLC 2.0 como catalizador. “A todos nos conviene que los trabajadores tengan mejores condiciones. Sólo esperamos que lo laboral no se vuelva un pretexto para complicar lo comercial. Hace años pasó con el atún y los grupos de protección de los delfines”.

https://www.eleconomista.com.mx/opinion/Kalach-TLC-2.0-cambiara-aduanas-y-agenda-laboral-20180905-0004.html

Salarios y oportunismo ¡bandera! CTM, Sectur, Puebla


05 Septiembre 2018 00:53
Escrito por Javier Cerón Espinosa
Desde siempre colgarse de un tema que viste pero que deja ver las limitaciones políticas, porque sin ser actor central busca una bandera reivindicatoria para
supuestamente favorecer a los trabajadores del país, con el discurso de siempre que son salarios dignos y de quitar los que a su parecer ya no debe existir, cuando atrás dejaron estelas de rezagos y un desgarriate en su administración ¡bandera!
Ahora piden a gritos soltar las amarras a los salarios, en una propuesta de iniciativa que incluye desaparecer hasta la Comisión Nacional de Salarios Mínimos como lo ha hecho Miguel Ángel Mancera, que desde su cómoda posición de Jefe de la Ciudad de México, también enarboló la bandera de los salarios mínimos, en un contexto de competencia electoral, incluso hasta se reunió con el líder de la CTM, Carlos Aceves del Olmo, para hacerle llegar su intención ¡propuestas!
Ya desde el Senado envuelto en los colores negro amarillo, pide hasta desaparecer la CONASAMI, por lo que los trabajadores de ese organismo tripartita le recuerdan que no nada más es pedir, que es una añeja propuesta perredista, tendría que informarse de que no existe por capricho de alguien, sino que está fundamentada en los convenios de la Organización Internacional del Trabajo y habría que revisarlos ¡aguas!
Así como le contestaron al diputado federal morenista Mario Delgado, en una entrevista hecha por VISIÓN LABORAL, al líder del Sindicato de Trabajadores de la Conasami, Rubén Martínez, cabe ahora recordar que no todos ganan sueldos millonarios, al menos los más de 100 trabajadores sindicalizados tienen salarios promedio de 10 mil pesos, por lo que le contestan de igual manera: ¡qué se informe bien!
Le recuerdan que por ahí andan circulando noticias de que en su administración dejó pendientes, como fue la formalización de miles de trabajadores que se sienten “engañados” porque nunca se realizó este proceso, así es que primero debería de voltear a ver lo que dejó y toda la estela de ineficiencias de su gobierno capitalino, para después venir a proponer que se cree un instituto del salario, porque con ocurrencias los trabajadores no van a mejorar sus ingresos ¡recordatorio!
En este contexto, tomar la bandera de los salarios es un asunto que les corresponde a los factores de la producción, en este caso al sector obrero y empresarial junto con el gobierno, para eso está el organismo tripartita de la Consami, porque como político se puede proponer todo, pero habrá que ser autocrítico para voltear a ver toda la corrupción que carcome a la capital del país ¡enfoques!
DE TODO UN POCO…CTM…Ya se dio la primera sesión en el Senado de la República, donde estuvo Carlos Aceves del Olmo, líder de la CTM y Presidente del Congreso del Trabajo, nada ha planteado de salarios y por lo que se observa este asunto se va hasta el próximo año, lo que está a la expectativa es la complementación de la reforma laboral en sus leyes secundarias, que también llevará tiempo y más aún que las Juntas Federales y Locales de Conciliación y Arbitraje desaparezcan, y no es por falta de voluntad política, sino por falta de lana…..
http://www.elpuntocritico.com/visión-laboral/163315-salarios-y-oportunismo-¡bandera-ctm,-sectur,-puebla.html

La nueva justicia laboral que no nace y las juntas de conciliación que agonizan


Los especialistas en derecho laboral Enrique Larios Díez (izq.) y Luis Díaz Mirón(der.) – Foto: Eric Lugo y Zulleyka Hoyo
La nueva justicia laboral que no nace y las juntas de conciliación que agonizan
Desde hace más de un siglo, los conflictos laborales en México se dirimen en las juntas de conciliación y arbitraje, o sea, en el Poder Ejecutivo. La reforma de 2017 establece que estas disputas se resolverán en el Poder Judicial. Pero, ¿estos cambios benefician a los trabajadores o a las empresas? Dos especialistas en derecho laboral, Enrique Larios Díaz y Luís Díaz Mirón dan su punto de vista.  
Blanca Juárez
03 de septiembre de 2018, 19:54
El centenario sistema de justicia laboral en México, con sus juntas de conciliación y arbitraje, está muriendo. La fecha del deceso la pondrán los legisladores. Y mientras ese modelo agoniza, a la reforma laboral de 2017 le hace falta algo para que viva: una ley secundaria que reglamente los nuevos órganos de conciliación.
Hay quienes consideran que las modificaciones a la justicia laboral son un acierto y  que gracias a ellas la conciliación será una realidad. Otros opinan que los cambios inclinan la balanza de la justicia hacia los patrones porque desincentivan al trabajador a iniciar una querella. 
Factor Capital Humano entrevistó a dos destacados laboristas para que ofrecieran más contexto y dieran su opinión al respecto: Enrique Larios Díaz, presidente del Colegio de Profesores de Derecho del Trabajo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y Luis Díaz Mirón, rector de laEscuela Libre de Derecho (ELD).
Con Porfirio, los trabajadores nunca ganaban
En la época del presidente Porfirio Díaz los trabajadores comenzaron a demandar a sus patrones “por accidentes y enfermedades de trabajo”, recapitula Enrique Larios. Entonces el gobierno decidió que los juzgados civiles verían esos asuntos. “No hay un solo registro de que los empleados hayan ganado alguna vez”, agrega.
Fue en la Revolución Mexicana cuando inició el modelo de las juntas de conciliación y arbitraje. Desde entonces el sistema es tripartita, es decir, están integradas por un representante patronal, uno del trabajador y uno del Estado. 
Y más tarde, los regímenes postrevolucionarios integraron esas juntas a la Secretaría del Trabajo, apunta el catedrático. 
¿Por qué las juntas no funcionan? Las juntas de conciliación tienen dos problemas fundamentales, considera Larios Díaz: que son tripartitas y que la designación del titular de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje la hace el presidente de la República. “Con ello invade la esfera judicial, al intervenir en justicia laboral”.
El escaso presupuesto destinado a la justicia laboral es otro factor que terminó por agotarlas, añade. “A partir de 1982 los gobiernos empezaron a limitar los recursos y  reducirles el personal”. Se trató, asegura, de una política neoliberal para que la justicia laboral fuera más lenta.
Litigantes coyotes
Luis Díaz Mirón afirma quela principal falla de esos organismos radica justamente en sus pocos recursos económicos. “El gobierno los tiene abandonados, no les ha invertido lo suficiente”. Como toda buena organización, apunta, requieren un andamiaje con controles, incentivos y mediciones. 
Ambos coinciden en que eso provocó que los casos se acumularan. Los trabajadores se han sentido insatisfechos “en uno de los principales sentimientos que cualquiera le reclama a su gobierno: justicia”, puntualiza Díaz Mirón. 
Pero también los litigantes han sido responsables de esta situación,acusa. Por muchos años, algunos “han llevado a cabo malas prácticas como atrasar de manera deliberada los procesos y cometer puros actos de corrupción”. El laborista no duda en llamarlos coyotes que retrasan la justicia para obtener beneficios económicos”. 
Cien años después, una reforma
En 2016 el Senado reformó la Constitución en materia laboral y en febrero de 2017 esos cambios entraron en vigor. Uno de ellos fue desaparecer las juntas federales y locales de conciliación, y sustituirlas por instancias que concilien de manera obligatoria.
El 25 de febrero de este 2018 las juntas deberían haber dejado de funcionar. Finalmente, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) anunció que su cierre llevará todavía unos cinco años, para terminar los casos que tienen.
“No se cumplió porque es imposible, está mal hecha la reforma”. Para reglamentarla hay que hacer cambios a más de 100 leyes federales y locales, dice Enrique Larios. 
El fin de las juntas de conciliación y arbitraje ya está decidido. Falta establecer cuándo y en qué condiciones, indica Luis Díaz Mirón. Para ello, los diputados tendrán que crear una ley reglamentaria o secundaria. 
El abogado laborista prevé que a partir de que los legisladores aprueben esa ley, algo que estima pueda ocurrir en septiembre de 2019, el proceso llevará otros cuatro años. “Por ahí de octubre o noviembre de 2023,a un año de que termine el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, entrará en vigencia el sistema de tribunales laborales”. 
¿Cómo funcionarán los nuevos tribunales laborales?
En la actualidad, porque aún funcionan, las juntas reciben las demandas y dictan laudos – sentencias—, que le dan la razón al trabajador o a la empresa. Cuando se ponga en marcha el nuevo sistema habrá dos instancias para resolver los conflictos, una administrativa y una judicial.
La primera será un órgano conciliador,que seguirá dependiendo del Poder Ejecutivo. Ahí se llevarán a cabo las audiencias para casos individuales y colectivos. También la toma de nota de sindicados. 
Enrique Larios explica así ese proceso: “las autoridades a cargo dejan que las partes hablen, se reclamen asuntos y, pasada la catarsis, llegan a un acuerdo”. 
La reforma convirtió a la conciliación en algo obligatorio, recuerda Luis Díaz Mirón. Y esto le «parece buenísima idea, porque a los mexicanos nos tienen que andar acarreando”. Si en las juntas de conciliación actuales no se concilia, es porque no es forzoso, considera. 
Si aun así, empresa y trabajador siguen sin entenderse o sin ceder, pasan a la segunda instancia:un tribunal laboral que depende del Poder Judicial. Pero para llevar su caso a juicio los órganos de conciliación deben liberar su caso y emitir una constancia que certifique que no se pudo conciliar. 
¿A quién favorece el nuevo sistema?
Enrique Larios considera que las empresas pueden manejarse bien en el nuevo sistema que estará disponible en unos años. Por otro lado, observa que el hecho de que sean dos organismos a los que hay que acudir puede desincentivar a los trabajadores.
Desde “la óptica de política laboral, se calcula como una forma en que el trabajador se agota”.
Luis Díaz Mirón no comparte esta opinión. “Muchos no quieren ese sistema porque quieren seguir viviendo de la conflictividad, no quieren vivir de la conciliación, de los arreglos positivos”. Sin embargo, advierte que hay que leer entre líneas: “lo que quiere el gobierno, lo que quieren todos los patrones, y trabajadores, es bajarla la conflictividad”.
Cuando se le pregunta si el nuevo sistema pone el suelo parejo para todos, Díaz Mirón contesta que “Con Morena en el gobierno, el suelo va a ser a favor del trabajador”, augura. 
Nueva reforma, nuevos laboralistas
Mientras que Enrique Larios apunta que “los tribunales colegiados no tienen experiencia laboral”, Luis Díaz Mirón dice que es una nueva oportunidad de resolver conflictos. “Con verdaderos entes de conciliación, serios y sensatos”, también se abre una ventana  para la especialización de laboralistas
Señala que hay mucho capital humano en el mercado y otro que estará disponible cuando las juntas desaparezcan. “Ellos ya tienen conocimientos, experiencia, sensibilidad y nos conocen a los demás abogados en el medio”.
Larios subraya que el nuevo órgano conciliador y los tribunales necesitarán, por ejemplo, actuarios que notifiquen las audiencias. Hará falta mucho personal y ante el anuncio austeridad en el gasto público en el próximo gobierno federal, el panorama no se ve alentador. 
Sindicatos y simulación
Para Luis Díaz Mirón la “parte más sensible de la reforma es la representatividad  y la democracia sindical”. De ello derivará la transparencia, congruencia  y todo un esquema de contratos colectivos que no sean simulados. 
Según el laborista, para poner en práctica esas acciones no es necesario esperar a que los diputados legislen una ley secundaria. La Constitución Política, señala, en su artículo 123, apartado A, fracción 18, le pide al sindicato que cuando reclame la firma de un contrato colectivo debe acreditar su representatividad. 
Enrique Larios Díaz
Es presidente del Colegio de Profesores de Derecho del Trabajo de la UNAM. Es miembro de número de la Academia Iberoamericana de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social y de la Miembro de la National Lawyers Guild (USA). 
Luis Díaz Mirón
Es rector de la Escuela Libre de Derecho. Ha sido presidente del Consejo Directivo Nacional de la Asociación Nacional de Abogados de Empresa (ANADE).

https://www.eleconomista.com.mx/gestion/La-nueva-justicia-laboral-que-no-nace-y-las-juntas-de-conciliacion-que-agonizan-20180903-0066.html

San Luis Potosí: A dos meses de su conformación, juzgados laborales aún tienen trabas


Las leyes secundarias de la conformación de estos tribunales siguen sin avalarse, por lo que su pleno funcionamiento queda en entredicho
Emilia Monreal | Plano Informativo | 01/09/2018 
San Luis Potosí, SLP.- En noviembre próximo deberán conformarse los juzgados laborales tanto en el Poder Judicial de la Federación como a nivel local, situación que deberán atender los legisladores federales, porque el 25 de febrero del 2017, el presidente de la república, Enrique Peña Nieto, publicó un decreto en el que se refieren los cambios a los artículos constitucionales 107 y 123 para incluir la desaparición de las juntas locales y federales de conciliación y arbitraje para dar paso a juzgados laborales en los poderes judiciales de las entidades federativas, con lo que se pretende brindar plena autonomía en la resolución de los juicios laborales.
El delegado federal de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, Edgar Durón Puente, dijo que el tema de la justicia laboral debe ser analizado por los senadores y diputados federales, porque en noviembre tienen que entrar en vigor los juzgados laborales, pero se detuvo debido al tema de los trabajadores sindicalizados, ya que están valorando si formarán parte del Poder Judicial de la Federación o de los locales, y es donde se requiere que se pronuncien los integrantes del Congreso de la Unión.
«Posiblemente vayan a incorporarse algunas reformas adicionales, pero en noviembre tendrán que estar instalados los juzgados laborales, por ejemplo aquí, en la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, laboran 12 personas, y es algo que se está tratando y que les tocará pronunciarse a los próximos diputados federales y senadores», apuntó.
Cabe señalar, que en la pasada LVIII Legislatura en el Senado de la República, se dejó en claro que se dejaba una laguna jurídica que deja en la incertidumbre la resolución de los juicios en materia laboral que actualmente se encuentran en las juntas locales y la junta federal de conciliación y arbitraje.
Desde el 25 de febrero de 2017 el Congreso de la Unión tenía un año para aprobar las leyes secundarias, mismas que quedaron sin avalarse, lo que deja en un ambiente de incertidumbre la aplicación de la justicia en materia laboral.
http://planoinformativo.com/610606/a-dos-meses-de-su-conformacion-juzgados-laborales-aun-tienen-trabas-slp

Buró laboral sí existe y es de utilidad, dice Secretaría del Trabajo


José Soto Galindo
02 de septiembre de 2018, 14:12        
La Secretaría del Trabajo confirmó desde 2014 la existencia de los servicios de buró laboral en México y justificó su existencia como una “herramienta” para que los empleadores discriminen a los candidatos a partir de su historial laboral. Un buró laboral es una base de datos con información de los trabajadores que han demandado a sus expatronesy, como lo dijo la propia Secretaría del Trabajo, ofrecen información sobre “antecedentes laborales” para “evitar futuras demandas laborales”. Estas listas negras de trabajadores cuentan con información pública de los juicios tramitados en las juntas de conciliación y arbitraje y en los tribunales laborales y, de acuerdo con la Secretaría del Trabajo, pueden incluir información “psicométrica, entrevistas y estudios socioeconómicos” de los trabajadores.
Un buró laboral representa un tratamiento de datos personales y, como tal, está obligado a recabar el consentimiento de los titulares de los datos que figuran en esas listas. Se le conoce como “buró laboral” en referencia al buró de crédito, un servicio de información crediticia sobre el historial de pago de los clientes del sector financiero. Con la diferencia de que el buró laboral vulnera derechos fundamentales como el del trabajo, a la protección de datos personales y a legítima defensa, además de que viola la Ley Federal del Trabajo. Las consecuencias del buró laboral no sólo son un obstáculo que impide a los trabajadores boletinados reinsertarse en el mercado laboral, sino que pueden generar efectos psicológicos a quienes se les impide volver a contratarse y pueden pasar años en el desempleo. El buró laboral es una venganza y es ilegal por donde se le vea.
En la respuesta a la solicitud de información 0001400052114, la Secretaría del Trabajo —en voz de Daniel Flores Sánchez, de la Dirección General de Asuntos Jurídicos de la Secretaría— describió el espíritu del buró laboral y justificó su existencia como un servicio necesario para el proceso de reclutamiento de trabajadores. 
1.“Sí, sí existe un ‘Buró Laboral‘ para que las empresas puedan conocer cuál es la ‘calidad’ de las personas a las que pretenden emplear. (…) En México hay algunas compañías o despachos privados que cuentan con su propia base de datos laborales que buscan difundir los datos, positivos y negativos, del historial laboral de un empleado para las firmas que lo soliciten”.
Flores Sánchez puso como ejemplo a Buró Laboral México, una compañía privada que hasta el 31 de agosto de 2018 contaba con 52,042 clientes, casi 5 millones de demandas laborales registradas, 12.6 millones de demandas judiciales registradas y 1.7 millones de reportes laborales, según su sitio web.
2.“El buró laboral es un sistema de información que permite a las empresas conocer el historial de los candidatos a cubrir sus plazas a través de datos que recaban otras compañías de manera legal, puesto que esta información es pública”.
Flores Sánchez se equivocó: la fuente de información es legal, no así su recopilación para un tratamiento distinto al que motivó su publicación. Que la información sea pública no significa que terceros puedan indexarla y darle un nuevo tratamiento sin consentimiento de los titulares de los datos personales. Véase las sanciones PS 0016/13 y PS 0006/14 del Inai contra Buholegal S. de R.L. de C.V.
3.“El objetivo de esta base de datos es dar la información necesaria al patrón sobre posibles demandas pasadas que el trabajador haya enfrentado en trabajos anteriores. De esta manera, puede acceder a la información de trabajadores o empresas que entablan demandas antes de realizar una contratación”.
Entre el 1 de enero de 2012 y el 31 de julio de 2018 se registraron en México 131,593 juicios laborales a escala federal, según datos de la Profedet (Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo). A esa suma le faltan los juicios laborales en los estados.
4.“A través de esta herramienta, es posible validar la confiabilidad de la información que entrega el candidato antes de una entrevista y enlista cuáles han sido sus pasos en las diferentes etapas laborales de su vida”.
Será una agradable noticia que Luisa María Alcalde, quien será secretaria del Trabajo en la administración de Andrés Manuel López Obrador a partir del 1 de diciembre, incluya en su lista de temas urgentes el diseño de medidas punitivas contra los responsables de boletinar trabajadores. No se trata sólo de los derechos al trabajo y a la legítima defensa, sino también de salud mental en un entorno de precariedad y desigualdad.

https://www.eleconomista.com.mx/opinion/Buro-laboral-si-existe-y-es-de-utilidad-dice-Secretaria-del-Trabajo-20180902-0017.html

El Futuro del Trabajo / Invitada: Dra. Graciela Bensusán

Escrito por México Social
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del INEGI, la Población Económicamente Activa (PEA), es decir, en disponibilidad de producir bienes y servicios en el país fue del 59.2% de la población total del país durante el primer trimestre de 2017. Es decir, 53 millones 681 mil 720 mexicanos.
Asimismo, los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo mostraron que todas las modalidades del empleo informal sumaron 29.7 millones de personas, lo cual representa a 57.2% del total de la población ocupada del país. Además, la cantidad de personas en informalidad laboral aumentó 1.8% con respecto de 2016.
El INEGI define el empleo informal o informalidad laboral como aquellas condiciones de trabajo donde los trabajadores no pueden hacer efectivos ciertos derechos laborales, como la seguridad social, beneficios no salariales, liquidación o finiquito al término de la relación de trabajo, ni tener acceso a las instituciones de salud comprendidas dentro de esos derechos. Ello, aunque la empresa en donde trabajen esté legalmente constituida ante la autoridad fiscal. Al respecto, cabe destacar que sólo 37% de la población mexicana tiene acceso a instituciones de la salud por su trabajo.
Por otra parte, dentro de la informalidad laboral también existe un ámbito más específico, el cual se refiere al sector informal. Los tipos de actividades dentro del sector informal son aquellas donde los trabajadores laboran por cuenta propia (autoempleo) o donde son trabajadores dentro de su familia y no reciben remuneración
Alrededor de 14 millones de personas trabajan en el sector informal en México y, dentro del mismo sector 13 millones 816 mil 069 de personas que son trabajadores independientes. Esta cifra equivale a 26.6% de la población ocupada.
Como los datos muestran, a pesar del crecimiento en el número de empleos formales registrados en el IMSS, hemos llegado a tasas históricas de condiciones de informalidad laboral. El desarrollo y el crecimiento de economía nacional depende, en sus cimientos, de la calidad del trabajo y del acceso a la calidad de vida a través de él.

https://www.youtube.com/watch?v=VkZPrDi3hDs
http://mexicosocial.org/index.php/2017-05-22-13-35-51/resena-programas/item/1572-el-futuro-del-trabajo-invitada-dra-graciela-bensusan#.W4y-Uuq1FnZ.facebook

Reforma laboral y definiciones ideológicas del nuevo régimen


02/09/18 | 14:45 | Por: Pedro Olvera Vázquez 
¿;Mejorar salarios y perder inversiones o mejorar inversiones y que pierda el salario?
Lo que se llamó Reformas Estructurales, lo fueron; aunque estemos o no de acuerdo con ellas pero ¿;Hacia dónde iban? Esas reformas de Estado se encuentran cargadas lógicamente de ideología una ideología hacia lo neoliberal, hacia un liberalismo económico rabioso con una ideología extrema o no, según la identifiquemos.
Pues le diré que igual puede resultar con las contra reformas, es decir las reformas que ahora con López Obrador se esperan en varias materias, para corregir o bloquear las Reformas de EPN quien presume como su mejor logro y satisfacción.
Se habla mucho de la reforma educativa y ya se dijo que va para atrás. Esto es, se va a contra reformar en lo educativo, en esa decisión que nos anticipan hay una tendencia más hacia la izquierda, respetuosa de los derechos laborales de los maestros.
Se habla también de la Reforma Energética, que no se sabe aún si va completamente para atrás o si habrá reformas parciales. Pero de lo que no se ha hablado todavía es de la reforma laboral, esta reforma que se empezó a instrumentar desde Calderón y que terminó con gran énfasis (2014 y 2017) en la supresión de la tutela sobre Derechos de los trabajadores con Peña.
¿;Será objeto de una contra reforma? seguramente sí y no habrá otra cosa que marque más claramente la ideología del régimen que ésta pues la naturaleza de su materia obliga a definiciones ideológicas a cada paso: piense usted en Capital, Trabajo, Libertad de Comercio, Derechos Humanos, Libertad de Huelga, Out Sourcing, Paros por Sobre Producción, Protección o Discriminación Para la Mujer, Suplencia de la Queja o de la Deficiencia de la Queja, el Principio In Dubio Pro Operarium (en caso de duda proteger al trabajador) trabajo de menores, jubilaciones, trabajo a prueba o jornadas por hora, y muchos otros conceptos que abrigan principios y contra principios que privilegian mas las leyes de mercado, eso sin platicar de los salarios y de la judicialización del sistema de justicia laboral aboliendo las Juntas de Conciliación que ya en las últimas décadas se enviciaron, corrompieron y envilecieron su objeto.
Esta contra reforma laboral, si es que se hace, es algo que se nos está olvidando y con el Tratado de Libre Comercio (NAFTA) que se está renovando aunque cambie de nombre, va a ser un nuevo acuerdo económico entre los tres países de Norteamérica que tendrá una gran repercusión en los salarios porque los salarios actualmente en México son miserables, precarios y por eso se vienen muchas transnacionales para acá y por eso a Canadá y a EEUU les interesa que sus trabajadores puedan conservar su planta de trabajo, ¿;Cómo? Pues sin tener una competencia desleal como les resulta la de México con salarios tan chafas que son una invitación para que los inversionistas no se quieran quedar allá.
Aquí vale recordar además de los exabruptos de Trump, la visita de Justin Trudeau al Senado de la República y su discurso en el que pidió a los legisladores actuar para que los salarios del trabajador mexicano mejoren a los niveles de los trabajadores Canadienses.
Ya sabemos que no era solo un buen corazón del Canadiense sino la necesidad de equiparar las oportunidades para los trabajadores de los tres países parte del Tratado; también entendemos que los berrinches Trumpianos obedecían precisamente a la fuga de capitales que una mano de obra por debajo de lo barato y cercana a lo ridículo en su costo, provocaba en la industria manufacturera y especialmente las armadoras de automóviles con todas las Rémoras Tiburoneras, de las múltiples industrias que tienen que seguir a aquellas como sus proveedores, emigraran hacia nuestras tierras en donde a veces los mismos líderes sindicales les exigen que se ajusten a moderar sus salarios «para que no les pongan el desorden» y luego otros operarios pidan mas. El colmo.
Pues bien, estos temas laborales conllevan el compromiso de la definición ideológica clara y más evidentemente que otras problemáticas en donde la definición puede ser matizada al no ser de efectos tan inmediatos y directos hacia la población, como la Reforma laboral que MORENA y AMLO (los dos indudablemente) quieran hacer. También será un momento idóneo para medición del «nuevo» Presidencialismo mexicano y la relación entre poderes.

http://www.elexpres.com/2015/nota.php?story_id=177125

 

Lo laboral en TLC con EU más presión a reforma, juntas de conciliación doble costo y hasta 20 mil mdp


*Pide ADI a Amieva dar aval a proyectos legales y pronto nueva gestión; Choose Chicago, récord en turismo, convenciones y ejemplo a CPTM; Holcim sube 7% el cemento
Alberto Aguilar / Nombres, Nombres, Nombres / Heraldo de México
POR ALBERTO AGUILAR AGOSTO 31, 2018
bit.ly/2MDXFw3
YA LE ADELANTABA QUE en lo laboral lo pactado por México con el gobierno de Donald Trump no se apartará de lo que en su momento el país comprometió para el TPP.
Desde entonces con Barack Obama ya había críticas en los foros internacionales contra México por el “dumping laboral” que supone un andamiaje sindical ex profeso para mantener salarios bajos.
Hay comparativos de lo que un trabajador de EU ganaba en 1997: estaba en 23 dólares y evolucionó a 37 dólares en 2015.
En Irlanda la remuneración en esos mismos 18 años crecieron de 17 a 36 dólares y en Corea del Sur de 9.24 a 37 dólares, mientras que aquí el salario de un trabajador pasó de 3.47 la hora a solo 5.90 dólares.
De ahí que en el capítulo 19 del TPP, México se obligara a garantizar la libre contratación colectiva, libertad de asociación, justicia laboral independiente y prohibición del trabajo infantil.
Esto mismo se replicaría para el TLCAN o Acuerdo EU-México que quedó listo el lunes como lo anunció el gobierno de Enrique Peña Nieto.
Esta vez además lo laboral quedará plasmado en un anexo con obligaciones vinculantes y sanciones, lo que fue aceptado por Ildefonso Guajardo y Luis Videgaray.
Ya en febrero del 2017 se iniciaron los cambios con ajustes a los artículos 107 y 123 de la Constitución.
Conforme a la misma deben desaparecer las juntas de conciliación y arbitraje para sustituirlas por instancias de conciliación especializadas que manejará el poder judicial.
Se imaginará el cúmulo de intereses a vencer para dar el paso comprometido en un asunto que primero quedó a cargo de Alfonso Navarrete Prida como titular de la STPS y que heredó Roberto Campa Cifrián al asumir la dependencia.
Un primer inconveniente fueron los recursos presupuestales que se requerirán para crear una nueva estructura. Se llegó hablar de unos 10 mil millones de pesos (mdp), aunque ahora hay quien calcula el doble, osea 20 mil mdp.
Para cumplir con el cambio las actuales juntas locales tendrían que mantenerse por al menos 3 años para sacar los expedientes vigentes, y en ese ínter las nuevas instancias de mediación deberán recibir lo nuevo.
En un entorno de escasez de recursos presupuestales para 2019 y en el contexto de la austeridad que promueve Andrés Manuel López Obrador, no se ve nada fácil continuar con esa reforma, que ni siquiera se ha empujado con la voluntad requerida.
Ahora el problema es que con los nuevos compromisos la presión internacional contra el país en lo laboral crecerá.
Como indicativo de la problemática que enfrenta esta metamorfosis hoy la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (JFCA) a cargo de José Francisco Maciel opera con un presupuesto de poco más de 915 millones de pesos, recursos que apenas permiten operar a 45% de su capacidad.
Así que habrá que ver que sucede.

https://heraldodemexico.com.mx/opinion/lo-laboral-en-tlc-con-eu-mas-presion-a-reforma-juntas-de-conciliacion-doble-costo-y-hasta-20-mil-mdp-nombres-nombres-y-nombres/y
 http://www.milenio.com/opinion/alberto-aguilar/nombres-nombres-nombres/laboral-tlc-eu-presion-reforma-juntas-conciliacion-doble-costo-20-mil-mdp

Petición al Senado: ratificar el Convenio 98 OIT


Arturo Alcalde Justiniani
El triunfo popular de julio pasado abre posibilidades para lograr cambios en la agenda nacional, no sólo en el ámbito del Poder Ejecutivo Federal; es extensivo a los distintos niveles de gobierno y de manera particular al Poder Legislativo.
El Congreso de la Unión inicia hoy una nueva etapa de trabajo. Se cierne sobre su quehacer muchas expectativas que buscan ser atendidas. La lluvia de peticiones es amplia y buena parte de ellas no pueden esperar. Una de esas decisiones está relacionada con un tema clave para reconstruir el mundo del trabajo: se trata de la ratificación por parte del Senado de la República del Convenio 98 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), relativo a la libertad sindical y al fortalecimiento de la contratación colectiva.
El convenio 98 forma parte de los cinco convenios fundamentales de la OIT, referidos a la eliminación del trabajo forzoso, la abolición del trabajo infantil, la prohibición de la discriminación en materia de empleo y ocupación y a la libertad de asociación. El convenio 98 tiene la tarea específica de impulsar la negociación colectiva y es hermano complementario del convenio 87. Ambos datan de siete décadas atrás, sin embargo, nuestro gobierno sólo ratificó el 87 y por lo que se refiere al 98 el Senado ha suspendido su ratificación por los intereses del añejo corporativismo y la intención de mantener los contratos colectivos de protección patronal firmados a espaldas de los trabajadores.
Finalmente, en diciembre de 2015, el presidente Enrique Peña Nieto decidió firmar el convenio 98. Su aceptación fue ampliamente celebrada ya que colocaba a México, al menos en el plano legal, en la ruta de otros países democráticos del mundo. En la actualidad lo han firmado ya 164 países de los 187 que forman parte de esta organización internacional.
En un momento se pensó que la ratificación por parte del Senado, condición constitucional para que tenga plena vigencia, sería inmediata, sin embargo, la gestión de un grupo de abogados beneficiarios de los contratos de protección patronal, temerosos de que el fortalecimiento de la negociación colectiva auténtica pusiera en riesgo su negocio, lograron retrasar esta ratificación. Argumentaron con falsedad que ratificarlo podría alterar ¨la paz social¨, ya que al suprimirse los controles a la negociación colectiva se facilitaría la multiplicación de sindicatos. Ninguno de sus argumentos encuentran sustento en el texto del convenio ni en las interpretaciones que la OIT ha llevado a cabo sobre el mismo.
En los cuatro artículos básicos del convenio 98 se plantea en esencia proteger la negociación colectiva frente a todo acto de discriminación tendiente a controlar la libertad sindical, a garantizar la vigencia de este derecho frente a los intentos de controlarlo por parte de los patrones y los gobiernos. Se señala que deberán crearse mecanismos adecuados para que este derecho sea respetado y en particular se hace referencia al fomento de un plan de desarrollo para impulsar la negociación colectiva ya que es el instrumento fundamental por medio del cual patrones y trabajadores dialogan y acuerdan sobre las condiciones de trabajo en una lógica de beneficio mutuo.
Este histórico Senado tiene ahora en sus manos la posibilidad de concluir este proceso de ratificación por las múltiples razones que justifican esta añeja petición. Entre ellas tres: la primera, es su congruencia e íntima vinculación con la reforma al artículo 123 de nuestra Carta Magna de febrero de 2017, en donde se elevó a rango constitucional la negociación colectiva y se establecieron reglas para su fortalecimiento, entre ellas, que su creación inicial o firma debería ser apoyada por los trabajadores mediante el voto personal, libre y secreto. La segunda razón encuentra su justificación en los beneficios del diálogo entre trabajadores y empleadores; nada mejor que la información recíproca, compartir objetivos comunes y compromisos y convenir sobre las reglas de trabajo necesarias para unos y otros. Por ello es la institución central en el derecho laboral. La tercer razón es consecuencia de los compromisos contraídos con la comunidad internacional, tanto con la OIT como en los diversos convenios y tratados de derechos humanos y más recientemente en el Capítulo Laboral de la nueva versión del TLCAN, que contiene el compromiso de nuestro país de garantizar la libertad sindical y la negociación colectiva auténtica.
Confiamos plenamente en que el nuevo Senado de la República, ajeno a ataduras corporativas e intereses malsanos, culmine esta ratificación largamente esperada.
Pd. Es de reconocer la apertura y sensibilidad de Claudia Sheinbaum próxima jefa de Gobierno de Ciudad de México al mantener la Secretaría de Trabajo y Fomento al Empleo. Su decisión después de escuchar a distintos sectores da muestra de la política de diálogo que tanto necesitamos.

https://www.jornada.com.mx/2018/09/01/opinion/015a2pol