El retorno de los derechos laborales

El periodo legislativo concluye con la prohibición del régimen general de subcontratación o outsourcing. Esto implica la restitución de la seguridad social y la estabilidad en el empleo.

Senador de la República

Luego de más de 30 años de pulverización de los derechos de los trabajadores, el péndulo de la historia marca el regreso de los derechos al mundo del trabajo. No es poca cosa. Las medidas tomadas por la actual mayoría en el Congreso de la Unión no solo impactan positivamente en las familias trabajadoras, también tendrán un impacto positivo en la economía al mejorar el poder adquisitivo y por lo tanto el mercado interno.

Para sopesar la trascendencia de las reformas impulsadas en lo que va del sexenio es necesario hacer un poco de historia.

Entre 1982 y 2018 bajó el poder adquisitivo del salario mínimo en un 75 por ciento. Apostaron al desempleo para abaratar el valor del trabajo. Propusieron mantener el número de empleos en las empresas a cambio de bajar salarios. Hicieron del salario miserable un atractivo “competitivo” para la inversión. Desmantelaron los grandes contratos colectivos por rama de actividad. Llevaron el empleo formal del 66 por ciento a solo el 40 y, elevaron el trabajo informal al 60 por ciento del total del trabajo.

Incluso llevaron el trabajo informal al interior de la economía formal, con lo que se expandió la precarización del trabajo donde no debería haber sucedido.

Privatizaron e individualizaron las pensiones, copiando el modelo pinochetista de Chile. Despidieron a la totalidad de trabajadores de cientos de empresas, como Uramex, Ruta 100, Mexicana de Aviación, Luz y Fuerza del Centro y muchas más. Alentaron la desindicalización. Y, como si no fuera suficiente, en el año 2012 se aferraron a una reforma laboral regresiva que fue criticada por casi todas las organizaciones de los trabajadores.

Con esa reforma legitimaron contratos sin derechos para jóvenes aprendices, el pago por hora, el despido fácil y barato; sustituyeron los criterios de antigüedad por los de productividad para el ascenso laboral y, entre muchas otras cosas, legalizaron el régimen inhumano de outsourcing o subcontratación. Hicieron polvo el mundo del trabajo y la calidad de vida de las familias trabajadoras.

Por fortuna, en 2018 cambió la correlación de fuerzas en el país y en el Congreso y esto permitió la revaloración del trabajo y de quienes lo realizan, a través de nuevos acuerdos y de reformas progresistas en el Congreso de la Unión.

La reforma que prohíbe el régimen general de outsourcing, aprobada por el Senado de la República la semana pasada, se inscribe en esta generación de enmiendas que han sido posibles gracias a la existencia de una mayoría progresista en las cámaras legislativas.

También se encuentran en esta nueva oleada de reformas la aprobación del Convenio de la OIT sobre negociación colectiva y libre sindicalización. De la misma manera se inscriben modificaciones para asegurar la contratación colectiva auténtica, la justicia laboral autónoma, la democracia sindical, salario igual a trabajo igual, los derechos de seguridad social para las trabajadoras del hogar, la que ordena que el salario mínimo nunca podrá incrementarse por debajo de la inflación, el aumento en pensiones, la del Infonavit, entre otras, que se han aprobado en los últimos dos años y medio.

Ahora, el periodo legislativo concluye con la prohibición del régimen general de subcontratación o outsourcing y la regulación de la subcontratación por trabajo u obra determinada. Esto implica la restitución de la seguridad social, la estabilidad en el empleo y el reparto de utilidades para millones de trabajadores.

Hay que tomar en cuenta que la gran mayoría de quienes se integraron a la vida laboral a partir de la década de los 90 del siglo pasado jamás han podido disfrutar de muchos derechos hoy recuperados.

También se debe destacar que la eliminación del outsourcing fue fruto de la iniciativa del senador Napoleón Gómez Urrutia y del acuerdo propiciado por el Presidente de la República con los representantes obreros y empresariales. Estos últimos coincidieron en que recuperar los derechos laborales es también una buena noticia para la economía.

Por: Martí Beatres 26/04/2021

Fuente: https://www.elfinanciero.com.mx/opinion/marti-batres/2021/04/26/el-retorno-de-los-derechos-laborales/

Lío en proceso sindical en GM no amilana la reforma laboral

La cancelación del proceso de legitimación del contrato colectivo de trabajo (CCT) en General Motors por la destrucción de material electoral “no debe sentar un precedente” en la aplicación nacional de la nueva reforma laboral para democratizar y ratificar a las dirigencias sindicales, señaló la Federación de Sindicatos Independientes de las Industrias Automotriz, Autopartes, Aeroespacial y del Neumático (Fesiiaaan).

El pasado jueves, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) suspendió la consulta con la que se buscaba legitimar el CCT, entre el sindicato Miguel Trujillo López, de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) y la trasnacional, en la planta de Silao, Guanajuato.

Lo anterior, informaron las autoridades laborales, se debió a que los inspectores de la dependencia detectaron boletas “destruidas en el local sindical”, donde estaba resguardado el material electoral.

Ante esos hechos, la Fesiiaaan –integrada por siete organizaciones independientes del sector, entre ellas de Volkswagen y Audi, y que aglutinan a más de 50 mil trabajadores– indicó que si bien la reforma laboral de 2019 “abre una promisoria expectativa” para la legitimación del CCT, “no garantiza nada por sí misma”, pues el protocolo para la legitimación del contrato, además de “no contemplar mecanismos de verificación antes, durante y después” de una votación, “se vuelve letra muerta cuando persiste la perversa complicidad de empresas con el corrupto aparato del sindicalismo corporativo”.

También exigieron “respeto irrestricto” a los 6 mil 494 trabajadores de la planta para que “ejerzan de manera libre y democrática su voto para la legitimación o rechazo” del CCT que rige las relaciones laborales, cuyo procedimiento debe enmarcarse en el protocolo publicado en el Diario Oficial de la Federación el 31 de julio de 2019.

Por: Jared Laureles 25/04/2021

Fuente: https://www.jornada.com.mx/notas/2021/04/25/politica/lio-en-proceso-sindical-en-gm-no-amilana-la-reforma-laboral/

Reforma laboral y corrupción

Alfredo González / A Fuego Lento / Opinión El Heraldo de México

La Secretaría del Trabajo incumple con la legitimación de contratos y su delegada en Jalisco trafica y coyotea con sindicatos.

Importante el acuerdo que logró imponer el gobierno a sindicatos y empresarios para descafeinar el outsourcing y mejorar el reparto de utilidades.

Se trata, sin duda, de un gran gesto de la 4T con la clase trabajadora, los menos favorecidos con salarios y prestaciones. Aunque este acuerdo no deja de generar suspicacia por darse justo en el arranque de las campañas electorales. Más aún, se percibe como un mecanismo para imponer controles sobre los patrones, pero sobre todo entre las vetustas e incómodas organizaciones sindicales. Por eso llama la atención que, a dos años de la entrada en vigor de la Reforma Laboral, el gobierno se vaya por el aplauso fácil. Aunque se entiende, por tratarse claramente de algo que atrae votos.

Sin embargo, donde no hay avances es en la democratización de los sindicatos ni en la legitimación de los contratos colectivos de trabajo, obligaciones plasmadas en la reforma en la materia e impuestas por el T-MEC. Por ejemplo, de los 500 mil contratos colectivos que hay en México, 80% son de protección, y del resto, supuestamente legales, no se ha legitimado ni 1%, con todo y que este proceso inició hace dos años y concluye en 2023.

 El trámite de legitimación consiste en que toda la plantilla laboral de una empresa, a través de una votación democrática, avale o no su contrato colectivo, mediante una supervisión y registro ante la autoridad laboral.  Pero vamos a la mitad del periodo y, al parecer, ni la Secretaría del Trabajo, que encabeza Luisa María Alcalde, ni las grandes centrales obreras llevan prisa.  Hay un rezago importante que algunos y algunas funcionarias y líderes sindicales aprovechan para hacer negocio.

Es el caso de la delegada de la STPS en Jalisco, Claudia Molina, quien aprovecha su posición, trafica con influencias, ofrece e impone gestiones de apoyo, asesoría y supervisión a empresas y sindicatos para que legitimen contratos sin ningún obstáculo.  Usa empresas fantasma y factureras para cobrar por sus servicios, en complicidad con diversos líderes sindicales, como la CTM de Jalisco, que encabeza Juan Huerta. El caso ya está en el escritorio de la titular del Trabajo. Hay una investigación en curso, sobre todo porque se trata de una “funcionaria” que había gozado de la entera confianza de Luisa María Alcalde.

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MC decidió ir solo en estas elecciones, provocando fracturas importantes entre sus dirigentes como Clemente Castañeda, dirigente nacional, y Enrique Alfaro, gobernador de Jalisco, con su líder moral Dante Delgado. La desavenencia vino cuando Delgado desconoció un acuerdo de ambos personajes para ir con el PAN en todas las posiciones en juego en Jalisco. Razón por la que MC corre el riesgo de perder su principal bastión, cosa de la que está consciente su plana mayor.

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Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: “Muchos triunfarían con cosas modestas, si no estuvieran obsesionados por grandes ambiciones”.

Por ALFREDO GONZÁLEZ CASTRO 07/04/2021
ALFREDO@ELHERALDODEMEXICO.COM 
@ALFREDOLEZ

Fuente: https://heraldodemexico.com.mx/opinion/2021/4/7/reforma-laboral-corrupcion-280703.html

La gran apuesta del nuevo sistema de justicia laboral

El constante cambio del mercado laboral, la rotación frente a la mayor volatilidad de los empleos y la flexibilización de formas de contratación han provocado que, desde hace unas décadas, el aumento significativo de los conflictos laborales sea considerablemente crítico. Esto se debe, principalmente, a la globalización y a la reestructuración productiva, lo que ha derivado también en ajustes y modificaciones en el mercado de trabajo.

En el caso de México, los procesos laborales fueron creados en condiciones históricas totalmente distintas y contrastantes con las que vivimos actualmente, en consecuencia, el ritmo en la modernización de las instancias impartidoras de justicia laboral ha quedado desfasado frente a las necesidades y expectativas de la sociedad, motivo por el cual resultaba necesaria una reestructuración hacia un nuevo sistema laboral procesal, que proporcione certeza jurídica tanto a los trabajadores como a los patrones.

Frente a este contexto y como parte de los compromisos establecidos en el Anexo 23 del Tratado de Libre Comercio entre México, Estado Unidos y Canadá (T-MEC), el pasado 1 de mayo de 2019 se realizaron significativos cambios legislativos en materia laboral mediante el Decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación, por lo que hace a la justicia laboral, la libertad sindical y la negociación colectiva; con ellos se busca impulsar la evolución de los procesos de justicia laboral, en perspectiva a hacerlos más ágiles, además de estar a cargo de Tribunales Laborales adscritos al Poder Judicial, el cual podrá tomar decisiones autónomas e independientes.

La reforma publicada establece que los conflictos laborales pasarán de las Juntas de Conciliación y Arbitraje a manos del Poder Judicial, implementando Tribunales Laborales especializados para impartir justicia bajo un sistema completamente oral, con mecanismos que abonen a hacer más eficientes los procedimientos, acortando tiempos para que la justicia llegue a las partes con mayor celeridad.

Dichos tribunales laborales, ya sean federales, de las entidades federativas o de la Ciudad de México, estarán a cargo de un juez, quien deberá de estar presente en el desarrollo de todas las audiencias; también contarán con los secretarios, funcionarios y empleados que se juzgue conveniente, determinados y designados de conformidad con la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación o del Poder Judicial Local según corresponda.

Este cambio de impartición de justicia, trae consigo un beneficio en los tiempos y carga de demandas que tendrán las empresas en los siguientes años, puesto que plantea una conciliación prejudicial obligatoria, en la cual patrones y trabajadores tendrán que acudir a un centro de conciliación, el cual en algunos estados de la República en donde ya se ha implementado este nuevo modelo, ha tenido gran efectividad, por lo que se reducen de manera importante las contingencias y los juicios activos para las empresas.

En caso de que no sea posible llegar a un acuerdo entre las partes, se podrá iniciar el proceso de juicio, el cual, en la teoría, tendrá que realizarse de manera más breve puesto que se desahogará en dos audiencias con plazos mucho menores a los actuales; de esta forma, después de los términos y audiencias desahogadas, se estima que se deberá contar con una sentencia en un plazo aproximado de seis meses, cuando en promedio, según datos de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, la vida de los juicios tramitados ante las Junta de Conciliación y Arbitraje era de aproximadamente entre dos y tres años.

La implementación de la reforma laboral se llevará a cabo en tres etapas de forma gradual e irá tomando vigencia en las diferentes entidades del país, la primera etapa inició su implementación el 18 de noviembre 2020 en los estados de Campeche, Chiapas, Durango, Estado de México, San Luis Potosí, Tabasco, Zacatecas e Hidalgo, este último solo en el ámbito federal.

La gran apuesta del nuevo sistema de justicia laboral es la conciliación, ya que se pretende que al menos el 60 por ciento de los conflictos que se den entre trabajador y empresas, se resuelva mediante el Centro de Conciliación, sin necesidad de llegar a juicio.

Es importante mencionar que, la transición del procedimiento laboral de las Juntas de Conciliación y Arbitraje a los Tribunales Laborales del Poder Judicial no garantizará la agilidad de los procesos laborales individuales por sí sola, sino que es trabajo de todos los actores involucrados: empresas, autoridades, trabajadores y abogados.

Desde la perspectiva de las empresas, resulta prioritario que tengan en mente otorgar capacitaciones constantes a sus departamentos jurídicos y de relaciones laborales internos, con la finalidad de que todos se encuentren familiarizados con el nuevo procedimiento y no poner en riesgo los intereses de la empresa desde la conciliación prejudicial hasta la audiencia de juicio.

Por: Jaqueline Álvarez 24/02/2021

Fuente: https://www.elfinanciero.com.mx/opinion/jacqueline-alvarez/la-gran-apuesta-del-nuevo-sistema-de-justicia-laboral

La reforma laboral vigilada por nuestros vecinos del norte

Tiene deficiencias muy importantes la reforma laboral del primero de mayo de 2019. 

Manuel Fuentes /Opinión

Como si tuvieran binoculares, un grupo de expertos ha sido designado por quienes tienen el liderazgo del Congreso de los Estados Unidos de Norteamérica y el Comité Asesor Laboral encargado de las negociaciones comerciales en ese país para estar al tanto de los avances o estancamientos en la implementación de la reforma laboral del 1º de mayo de 2019. A este grupo se le llama «Junta de Expertos Independientes del Trabajo en México».
Es un grupo plural, fue designado por diferentes instancias: a) El Comité Asesor Laboral para Negociaciones Comerciales y Comercio Político nombró a Benjamin Davis, Owen Herrnstadt, Daniel Mauer y Jason Wade; b) El Presidente de la Cámara de Representantes a Catherine Feingold y Fred Ross; c) El Presidente pro tempore del Senado a Timothy Beaty y Sandra Polaski y d) El líder de la minoría de la Cámara de Representantes a Stefan Marculewicz y Philip Miscimarra.
Este grupo de expertos independientes tiene la facultad de emitir conclusiones para determinar si México está o no cumpliendo con sus obligaciones laborales, circunstancia de la que podrían resultar sanciones comerciales para nuestro país.

Este grupo independiente recién, el pasado 15 de diciembre, acaba de emitir su primer informe manifestando tener preocupaciones serias con el proceso de aplicación de la ley laboral y cumplimiento de obligaciones laborales, llamando al Comité de Integración Laboral y al Congreso estadounidense a realizar recomendaciones al gobierno de México para que dé atención inmediata.

Para ello este grupo de expertos emitió 8 recomendaciones:

1. Poner fin a la violencia contra los trabajadores. Se debe detener la vigilancia, hostigamiento, amenazas, arresto, violencia física y asesinato de trabajadores en ejercicio de sus derechos protegidos, tanto a nivel federal como estatal. Los esfuerzos de la reforma a la legislación laboral se retrasan cada vez que ocurre un incidente de esta naturaleza.

2. Promover la transparencia. Mientras los trabajadores no tengan acceso efectivo a los Contratos Colectivos, Estatutos e informes financieros de sus sindicatos «será difícil establecer una democracia sindical efectiva». Poner estos documentos en Internet será un paso adelante, pero no asegura su acceso.

Recomienda «monitorear cuidadosamente» la implementación del gobierno de México en la aplicación de las disposiciones pertinentes de la Ley Federal del Trabajo, incluidos los informes de los inspectores del trabajo, para determinar si se está cumpliendo con la legislación y si los trabajadores pueden obtener, leer y comprender estos documentos.

3. Enfocar la implementación en los sectores prioritarios del T-MEC. Recomienda anticipar la implementación de la reforma laboral en los estados de Nuevo León y Tamaulipas a octubre de 2021 para que el cronograma de implementación revisado se alinee más a la intención del Anexo 23-A.

4. Reformar el proceso de legitimación. Llama a modificar el Protocolo para legitimar los convenios colectivos para: 1) organizar las votaciones por sector productivo, siguiendo un calendario dirigido por el gobierno, 2) proporcionar educación significativa sobre el proceso y las opciones a los trabajadores en ese sector, 3) requerir que los votos de legitimación sean supervisados por el gobierno con funcionarios investidos de autoridad para investigar y corregir violaciones y 4) crear un procedimiento eficiente para que los trabajadores denuncien infracciones.

5. Fortalecer la inspección del trabajo. Recomienda construir un programa sólido y continuo de cooperación entre ministerios de trabajo para fortalecer y ampliar un cuerpo de inspectores profesionales con autoridad y capacidad para identificar, denunciar y sancionar violaciones a la libertad sindical y derechos de negociación colectiva.

6. Aumentar y concentrar el financiamiento estadounidense para desarrollar la capacidad de los trabajadores mexicanos. Sugiere destinar dentro de los 6 meses siguientes al menos 100 millones de dólares del financiamiento del T-MEC no asignado, para desarrollar la capacidad de los trabajadores en organizarse y negociar, incluyendo apoyo legal y de investigación.

7. Hacer responsables a los empleadores. Debe incluirse en la norma jurídica mexicana como obligación de los empleadores el informar y divulgar el sistema de pagos que hacen para mantener los contratos de protección, como se encuentra en las leyes estadounidenses. Señalan que mientras este sistema permanezca igual, la democratización real de las relaciones laborales será difícil, o hasta imposible.

Considera que, si México no hace estos cambios, «Estados Unidos no está excluido de inhibir estas prácticas a través de la legislación que regula el tratado».

8. Mensaje a los trabajadores y empleadores mexicanos. El Gobierno de Estados Unidos y sus representantes en México deben enviar el mensaje contundente de que no serán nunca más «negocios como de costumbre» que violan los derechos de los trabajadores a organizarse y a negociar, a las empresas que producen bienes y servicios en México para exportar al mercado estadounidense. Es apropiado y necesario para el Embajador asegurar públicamente a los trabajadores mexicanos y estadounidenses que estas ganancias no serán por violaciones a sus derechos.

El informe que presentó este grupo de expertos independientes en general hace propuestas importantes, pero también debe considerar que no basta igualar la legislación laboral mexicana con la estadounidense. Las relaciones laborales son distintas y no siempre funcionan igual al no existir un sistema de justicia al menos similar. Es el caso de la Legitimación de los Contratos Colectivos que es una calca de la estadounidense.

Se prevé por este grupo de expertos, considerando datos de la STPS, que este proceso de legitimación alcanzará a lo sumo apenas un 10 o 15% de los 559 mil 969 Contratos Colectivos de Trabajo existentes en México (27 mil 500 a nivel federal y 532 mil, 469 de competencia local), mientras que los contratos de protección simplemente «desaparecerán» (¿?) a partir de mayo de 2023 fecha límite de la legitimización.

La Junta de expertos considera que, en cualquier caso, al ritmo actual que se trabaja la legitimación alcanzaría en promedio un 10% (56,000) del total de contratos colectivos existentes.

Bajo este modelo la mayoría de los centros de trabajo quedaría sin contratos colectivos y ésta ahora es la mejor noticia para los patrones. A ellos se les deberían imponer fuertes multas por carecer de contratos colectivos. No se debe dejar únicamente la carga de la legitimación a los sindicatos, porque la mayoría de éstos son controlados por los empleadores.

Ellos, los patrones, dicen: ¡viva la reforma laboral! porque si bien desaparecen los contratos colectivos de protección, ahora a cambio habrá empresas sin contratos colectivos y ¡eso será legal! Con esa fórmula, los trabajadores quedarán sin protección alguna.

Tiene deficiencias muy importantes la reforma laboral del primero de mayo de 2019, que deben reconocerse, porque permitirá legalmente a las empresas carecer de contratos colectivos. Ellos dirán, la responsabilidad es de los trabajadores y no nuestra.

La reforma laboral exige al Sindicato que pretenda un Contrato Colectivo con al menos un 30% de simpatizantes del total de trabajadores, después obtener la constancia de representatividad por parte del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral y finalmente pasar a un proceso de negociación con la patronal que puede tardar años o nunca llevarse a cabo.

Esto únicamente logrará el mundo feliz para los patrones. Facilitará un proceso de desgaste y despidos en perjuicio de los trabajadores y anulará la libertad sindical y la negociación colectiva. Esa no fue la pretensión de la reforma laboral que se diseñó en mayo de 2019.

La reforma laboral todavía camina por veredas llenas de obstáculos para lograr la ansiada democratización de las relaciones laborales en México.

Por: La Silla Rota 23/12/2020

Fuente: https://lasillarota.com/opinion/columnas/la-reforma-laboral-vigilada-por-nuestros-vecinos-del-norte/468441

Conflicto en sector energético mexicano se refuerza en 2020; en 2021 enfrentará al T-MEC: analistas

El Cenace publicó el 29 de abril el acuerdo para garantizar la eficiencia del sistema eléctrico con el que buscó frenar la entrada de plantas privadas de energía renovable con el argumento de la emergencia sanitaria, “ese fue el primer golpe dijo la firma legal Hogan Lovells. El segundo momento fue el “electrolinazo” que la CRE publicó en junio aumentó 775 por ciento las tarifas de porteo a la CFE.

Estas acciones afectarían al 14 por ciento del PIB, de acuerdo con el CCE, y peligran 44 mil millones de dólares de inversión y 81 mil 500 empleos en México, estimaron las asociaciones de productores renovables.

El sector energético mexicano cierra este 2020 con un conflicto recargado por las políticas del Presidente Andrés Manuel López Obrador para “rescatar” a las empresas del Estado y apagar la participación de los privados.

“Si ya estábamos viendo ciertas acciones y regulaciones nuevas, ciertos cambios regulatorios en pro de las actividades de las empresas productivas del Estado, este año fue algo mucho más directo”, comenta este martes a Efe la economista Daniela Flores, de la consultora Talanza Energy.

La pandemia de la COVID-19 motivó al Gobierno mexicano a implementar medidas para reforzar el rol de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Petróleos Mexicanos (Pemex), ambas compañías públicas del Estado mexicano.

El Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) publicó el 29 de abril el acuerdo para garantizar la eficiencia del sistema eléctrico con el que buscó frenar la entrada de plantas privadas de energía renovable con el argumento de la emergencia sanitaria.

“Ese fue el primer golpe al sector y a los privados”, advierte Miguel Ángel Mateo, socio especializado en derecho energético de la firma legal Hogan Lovells.

Al acuerdo de Cenace se sumó la política de confiabilidad que la Secretaría de Energía publicó el 15 de mayo para desincentivar el despacho de energía renovable generada en plantas privadas con el pretexto de que son “intermitentes”.

Además, en un acto que empresarios llaman “electrolinazo”, la Comisión Reguladora de Energía (CRE) publicó en junio un aumento de hasta 775 por ciento en las tarifas de porteo que deben pagar las centrales eléctricas, incluyendo renovables, a la CFE.

El conjunto de estas acciones afectaría al 14 por ciento del PIB, calculó el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), la principal organización de empresarios del país.

Asimismo, peligran 44 mil millones de dólares de inversión y 81 mil 500 empleos en México, han estimado asociaciones de productores renovables.

Aunque estas acciones están suspendidas en tribunales y pendientes de revisión en la Suprema Corte de Justicia, Mateo considera que los efectos ya son tangibles.

“Las empresas han perdido mucha confianza en el regulador. El sector energético se ha desmotivado para invertir”, lamenta el abogado de Hogan Lovells.

VUELTA AL PASADO

Pero la experta de Talanza Energy considera que el “evento más importante” fue el memorando que López Obrador envió en julio a los reguladores autónomos de energía a los que pidió alinearse a su política energética.

López Obrador plantea en el texto “regresar, sin ignorar las nuevas realidades” a la política de los expresidentes Lázaro Cárdenas (1934-1940) y Adolfo López Mateos (1958-1964), quienes nacionalizaron el petróleo y la electricidad.

“Tal es el espíritu que nutre el objetivo superior del actual Gobierno: recuperar el pleno dominio del petróleo y de la industria eléctrica. En lo específico, la decisión se traduce en no continuar con la privatización del sector energético”, afirma el Presidente en el memo.

El documento se dirige a la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), órganos autónomos que regulan el sector, además del Cenace, organismo público descentralizado que controla el sistema eléctrico.

“El punto nodal, más importante en este año, fue ese memo del Presidente donde le pide a los reguladores que hagan todo lo posible dentro del marco de regulatorio para que tanto Pemex como la CFE no pierdan participación de mercado”, expone Flores.

CHOQUES EN 2021

Pese al freno temporal en tribunales, el conflicto por el sector energético continuará en 2021 porque López Obrador ha advertido de una posible iniciativa que contrarreste los efectos de la reforma energética de 2013, que abrió el sector a la inversión privada.

Mientras Mateo considera que el Gobierno usará el tema para “buscar consensos” con los empresarios, Flores señala que dependerá de las elecciones de 2021, cuando se renovará la Cámara de Diputados.

Además, México aún debe analizar la postura energética que tendrá el Presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, quien podría aprovechar el nuevo Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), en vigor desde el 1 de julio, para presionar a la administración de López Obrador.

“Aunque quieran cambiar las leyes, tienen que tener mucho cuidado porque seguimos teniendo tratado comerciales, el T-MEC a final de cuentas protege los intereses de las empresas estadounidenses y canadienses que ya están instaladas aquí”, reflexiona Flores.

Por: sinembargo.mx

Fuente: https://www.sinembargo.mx/22-12-2020/3913729

Sin autoridad moral, los líderes empresariales que se oponen al aumento del salario mínimo

“La Sección 731 de la Ley de Implementación del T-MEC, el Congreso (de EU) creó la Junta Laboral de Expertos Independientes para México (…) con el propósito de monitorear y evaluar la implementación de la reforma laboral de México y el cumplimiento de sus obligaciones laborales…”.

Lo anterior es parte del primer párrafo con el que la mencionada Junta justifica estatutariamente el Reporte Provisional que emitió el lunes pasado, el cual “se centra en la aplicación de las leyes mexicanas que protegen la libertad de asociación y la negociación colectiva, derechos laborales fundamentales que son elementos esenciales de las reformas de la legislación laboral de 2019”.

El Capítulo III del reporte –Seguimiento y Evaluación de la Implementación de la Reforma Laboral de México y el Cumplimiento de sus Obligaciones Laborales– analiza en su primera parte “la manera y el grado en que las leyes laborales generalmente se aplican en México” y concluye que el sector empresarial ha suprimido los derechos de los trabajadores y contribuido a mantener sumamente bajos sus salarios.

Algo de lo que señala el reporte: “La población económicamente activa de México en el tercer trimestre de 2020 era de 53.8 millones. De esta población, 35 millones son trabajadores asalariados, pero sólo unos 23 millones se definen como empleados formales (…) Sólo alrededor de 4.4 millones de trabajadores están sindicalizados (según datos de 2018), y aproximadamente la mitad de ellos en el sector privado. Un gran porcentaje de trabajadores del sector privado sindicalizados están cubiertos por ‘contratos de protección’ –‘convenios colectivos’– firmados entre empleadores y sindicatos de ‘protección’ dominados por empleadores sin la participación o incluso el conocimiento de los trabajadores que el sindicato pretende representar (…) El propósito del contrato de protección es asegurar salarios bajos y malas condiciones y ‘proteger’ al empleador de tener que negociar con un sindicato independiente y democrático, que insistiría en mejores salarios y condiciones de trabajo (…) la mayoría de los contratos de protección dan a los empleadores una amplia discreción para fijar salarios, horarios de trabajo y otras condiciones laborales. Esto ha significado que millones de trabajadores mexicanos hayan trabajado horas extremadamente largas (las más largas entre los países de la OCDE) por salarios muy bajos (el salario promedio más bajo entre los países de la OCDE), a menudo en condiciones de trabajo peligrosas y sin medios efectivos para reivindicar sus derechos. Combinado con las políticas de anteriores gobiernos mexicanos para mantener bajos los salarios mínimos, el resultado fue que no hubo convergencia con los salarios estadounidenses en sectores como el manufacturero (…) al menos el 75% de los convenios colectivos actuales son contratos de protección (…) Los trabajadores y líderes sindicales independientes que desafían este sistema han enfrentado repetidas veces vigilancia, hostigamiento, amenazas, arrestos, violencia física y asesinatos”.

Después de lo que señala en su reporte la Junta Laboral de Expertos Independientes, no tienen autoridad moral los supuestos líderes del sector empresarial que han arremetido contra el más reciente aumento al salario mínimo.

Por: Eduardo Ruiz-Healy

Fuente: https://www.eleconomista.com.mx/opinion/Sin-autoridad-moral-los-lideres-empresariales-que-se-oponen-al-aumento-del-salario-minimo-20201217-0141.html

Abuso sexual en el trabajo una realidad que no se denuncia

Culiacán, Sin.- En Sinaloa, el acoso laboral o mobbing es un tema que pocas mujeres se atreven a denunciar, sin embargo, se dice que de cinco mujeres por lo menos dos son hostigadas sexualmente en su centro de trabajo, y no denuncian… es un problema soterrado.

El hostigamiento o acoso sexual lo sufre desde una doctora, hasta una empleada doméstica y el temor es el mismo: guardar silencio para no perder el empleo.

Las palmadas en las pompis, o las continuas manos en el hombro que se deslizaban hasta el pecho. También los lascivos comentarios sobre su aspecto o las constantes insinuaciones del jefe es la constante que sufren la mayoría de las mujeres que trabajan y que socialmente está oculto porque cunde la sensación de que si se denuncia, la víctima acabará perdiendo el empleo

La ex senadora del PRI, Diva Hadamira Gastélum, quien empujó la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, advirtió que en lo que se refiere a violencia de género hay resultados de encuestas que asustan.

Por ejemplo cita que hay una encuesta reciente que señala que de nueve de cada diez mujeres admiten que han sufrido violencia, pero lamenta que a la violencia laboral casi no se le voltea a ver porque la atención está centrada en feminicidios.

Advirtió que ahora con la pandemia del Covid-19, en la cual ha sobresalido la modalidad de “Trabajo en Casa”, conocida como “Home Office”, en realidad se les está cuadruplicando la carga laboral a las mujeres.

HISTORIA DE CARMEN

Carmen es una mujer que ama su trabajo, es empleada doméstica, se consideraba una mujer feliz es soltera, desea hacer una carrera, quizá para un día dejar de fregar los trastos y manejar una computadora, sin embargo, sus sueños fueron truncados al ser violada por su patrón.

“El patrón dejó de ir a la oficina por eso del Covid-19, trabajaba en su oficina, a veces me pedía que le llevara café. Mi patrona dormía hasta muy tarde, pero al patrón le dio por trabajar desde temprano, al principio, apenas levantaba la cara para decirme dónde le pusiera el café”, señala.

Sin embargo en el mes de mayo, la situación se empezó a tornar difícil, recuerda que sentía la mirada en su cuerpo, luego, le empezó a agarrar la mano, posteriormente ya eran caricias más subidas de tono, hasta que fue tomada por la fuerza.

“Lo único que hice, fue abandonar la casa, andar por la calle sin rumbo. Me desgració, perdí el trabajo, el sueldo y todavía no sé qué hacer, pero no lo denunciará por nada del mundo…”

Quien se atrevió a denunciar el acoso que sufren las mujeres policías fue el presidente de la Comisión de Seguridad Pública, Mario Rafael González Sánchez.

El diputado denunció el año pasado que muchas mujeres policías eran acosadas sexualmente en su centro de trabajo, incluso hubo policías que acudieron con el rostro cubierto y con testimonios apoyaron la denuncia del legislador.

Sin embargo, el titular de la Secretaría de Seguridad Pública, Cristóbal Castañeda Carrillo, lo negó rotundamente al asegurar que no existía denuncia formal en las instancias correspondientes.

FORO

Recientemente en el foro virtual “Violencia de Género en el Ámbito Laboral”, que se llevó a cabo en el Congreso del Estado, se remarcó que el acoso, la discriminación y las agresiones en el ámbito laboral son muy marcadas, pero poco visto, y aunque hay normas y medidas aplicadas, éstas no son lo suficiente.

La diputada Elva Margarita Inzunza Valenzuela, presidenta de la Comisión de Asuntos Obreros y de Trabajo y Previsión Social del Congreso del Estado de Sinaloa, advirtió que los esfuerzos para prevenir la violencia de género no han permeado lo suficiente pese a la aprobación de normas, la construcción de herramientas y el establecimiento de diversas medidas.

“De acuerdo a encuestas, el 50 por ciento de las víctimas de acoso laboral son mujeres, y el 65 por ciento ha señalado que han sido testigos de esta violencia por parte de sus jefes jerárquicos”, indicó.

La ley federal del trabajo expresamente prohíbe en todo momento, que los patrones o sus representantes realicen actos de hostigamiento y/o acoso sexual contra cualquier persona en el lugar de trabajo, así como permitir o tolerar actos de hostigamiento y/o acoso sexual en el centro de trabajo.

Por: Irene Medrano Villanueva │El Sol de Sinaloa

Fuente: https://www.elsoldemazatlan.com.mx/local/abuso-sexual-en-el-trabajo-una-realidad-que-no-se-denuncia-6125114.html

El país de pocos sindicatos y de trabajadores sin libertad sindical

Nunca había estado tan mal como hoy el sindicalismo del país: apenas 8 millones de asalariados están sindicalizados, de 53 millones de la población económicamente activa (PEA), y 25 de los asalariados, que el IMSS afilia a 19.9 y el ISSSTE 4.1. Sólo la tercera parte de los trabajadores inscritos en los institutos de salud son los supuestamente organizados, para la defensa de sus derechos e intereses.

Entre más crece la población trabajadora menor es la sindicalizada. Hace 40 años la CTM presumía tener 10 millones de afiliados, hoy no llega ni a 1 millón, cuando en ese mismo lapso la población laboral se triplicó. Y el sindicalismo independiente sigue siendo minoría.

Pero si nos acercamos a la realidad para ver cuántos sindicatos son auténticos y defienden a las y los trabajadores; cuántos realizan asambleas con la mayoría para tomar decisiones, para aceptar o no las revisiones salariales y contractuales, o para elegir a sus dirigentes, veremos que el 90% no lo hacen y, por tanto, no son auténticos esos sindicatos. Las direcciones están distanciadas y aún actúan contra sus bases; impiden que los trabajadores ejerzan sus derechos de libertad sindical, independencia y democracia.

A los trabajadores hoy los afilian para desorganizarlos y dividirlos, para que los líderes vendan sus contratos colectivos de trabajo (CCT) a la patronal y les vacíen sus prestaciones y derechos; y faciliten a la patronal la subcontratación (outsourcing) y, de paso, así reducen la sindicalización: ¿Cuántos trabajadores de empresas subcontratistas están sindicalizados o fueron separados de los sindicatos?

¿Qué tanto ha cambiado el sindicalismo que dejó el neoliberalismo, en los 2 años de la 4T? ¿Qué tanto se aplica la reforma laboral de 2019 en la realidad? ¿Cuántos sindicatos han modificado sus estatutos conforme a la nueva Ley Federal del Trabajo (LFT)? ¿Cuántos CCT se aprueban o desaprueban por asambleas y por voto secreto y libre?

La CTM en 1986 tenía 456 mil afiliados, en 1993 crece a 914 mil, pero se estanca entre 1995 y 2000 en 900 mil; en 2008 baja a 859, cuando la población ocupada crece al doble. Igual la CROC afilia 82 mil trabajadores en 1986, sube a 168 mil en 1993, pero en 2008 baja a 70 mil. Internacionalmente bajó casi todo el sindicalismo, salvo algunos países, pero aquí fue catastrófico tanto por la caída en cantidad y peor fue la calidad sindical, por la venta de los CCT y la entrada libre de la subcontratación (outsourcing), degradaron el mundo laboral y sindical.

La CTM charra antes era antidemocrática pero no vendía los CCT y en 1976 los salarios llegaron a su mejor etapa. No había subcontratación sin control. En los años 70 y 80 la marcha del 1 de mayo en el zócalo era de más de 1 millón trabajadores, en 2020 no llegan a 10 mil. Pero hoy su fuerza radica más en el apoyo patronal, que en ellos mismos.

La CTM, CROC, los ferrocarrileros, petroleros, electricistas de CFE, SNTE y otros, eran y son afiliados y sumisos al PRI, pero juntos fueron cayendo: en 1985 el PRI tenía 296 diputados y la CTM 52, en 2006 el PRI llega a 106 y la CTM a 6. En el Senado en 1988 el PRI tiene 60 senadores y la CTM 16, para el 2000 el PRI baja a 60 y la CTM a 2. Hoy el PRI necesita muletas y aliarse al PAN y PRD para sobrevivir.

Los sindicatos independientes en 2008 tienen 650 mil miembros y para 2020 casi 900 mil. Los trabajadores del Estado, estados y municipios afilian a 3.5 millones. Pero de todos falta transparencia e información confiable de la STPS, e igual que del cumplimiento de la Constitución de 2017 y de la LFT de 2019, los tratados internacionales y el T-MEC, para poder arribar a los cambios propuestos sobre la libertad sindical.

La patronal, al revés, en 40 años aumentó su poder socioeconómico y político como nunca y está mucho más organizada, penetra todos los medios de comunicación, partidos, subordina al 60% de los líderes sindicales, está presente e influye en toda la estructura del Estado, igual en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en la banca, en las Juntas de Conciliación y Arbitraje y otros tribunales, con despachos de los operadores de la subcontratación, la venta de CCT, que hoy hacen el papel de aquellos porfiristas: defienden los intereses ilegales de sus clientes oligarcas, extranjeros o nativos.

Ante el T-MEC México tiene pendiente cumplir casi todo el Capítulo 23 Laboral y el Anexo 23-A de la Representación de los trabajadores en la Negociación Colectiva, destacamos lo más importante:

Art.23.2: Las naciones “reconocen el importante papel de las organizaciones de trabajadores y empleadores en la protección de los derechos laborales internacionales reconocidos.”

Art. 23.10: “Concientización Pública y Garantías Procesales”; el país “promoverá la conciencia pública de sus leyes laborales, asegurando que la información relacionada con leyes laborales y procedimientos de su aplicación y cumplimiento esté públicamente disponible.”

23.11: “Asegurará el acceso apropiado a tribunales para la aplicación de las leyes laborales.” Que en las Juntas no existe, siguen igual que antes de la reforma de la Constitución de 2017 y la reforma a la LFT.

“Ningún país dejará de aplicar efectivamente sus leyes laborales.” “Y promoverá el cumplimiento,” “investigando presuntas violaciones, incluso mediante visitas de inspección “in situ” no anunciadas.”

Garantizar “el derecho de los trabajadores a participar en las actividades concertadas de negociación o protección colectivas y a organizar, formar y afiliarse al sindicato de su elección…”.

Por: Óscar Novella Macías

Fuente: https://ljz.mx/2020/12/07/el-pais-de-pocos-sindicatos-y-de-trabajadores-sin-libertad-sindical/

En defensa de la clase trabajadora

Los encuentros que se están llevado a cabo entre el Ejecutivo y el sector empresarial con motivo de la Iniciativa para eliminar las prácticas de subcontratación injustas, desleales y nocivas, resultan de la mayor importancia para el desarrollo social y económico del país.
Durante los gobiernos anteriores, tuvieron lugar reformas que conformaron un sistema jurídico a modo para privilegiar los intereses de unos cuantos, en detrimento de los derechos y la calidad de vida de millones de trabajadoras y trabajadores, así como de la hacienda pública. La reforma laboral de Felipe Calderón de noviembre de 2012 fue incorporada como una de las estructurales del oscuro Pacto por México entre PRI, PAN y PRD.

El outsourcing o subcontratación consiste en que una empresa contrata a otra la prestación de un servicio, siendo esta última la que funge como patrón. Este modelo laboral surgió en el mundo derivado de las necesidades de los mercados; sin embargo, en nuestro país se ha utilizado para cometer actos ilícitos; paradójicamente al amparo de la propia Ley Federal del Trabajo, por ejemplo, para evadir obligaciones patronales, pagar salarios menores, no dar estabilidad laboral, seguridad social, reparto de utilidades ni prestaciones de ley a los trabajadores, así como evadir impuestos. Es decir, este modelo se ha utilizado para ocultar la verdadera relación laboral que existe entre las empresas y los trabajadores, con lo que las empresas obtienen ganancias adicionales al “ahorrarse” un pago justo al trabajador y los impuestos.

La subcontratación abusiva y los modelos de intermediarismo existentes abarataron la mano de obra y generaron una competencia desleal hacia las empresas que sí cumplen con todas sus obligaciones patronales y fiscales, ya que sus costos de producción no pueden competir en el mercado con las mismas ventajas. Pero, sobre todo, se ha precarizado el trabajo y el salario, provocando una creciente pobreza y grandes desigualdades que han lastimado a la clase trabajadora.

Es claro que necesitamos transitar al igual que el resto de las naciones, hacia novedosas formas contractuales que mejoren la competitividad y aumenten la productividad, incluido el trabajo a distancia, y una diversidad de maneras híbridas de laborar. El hecho es que no podemos seguir permitiendo que el común denominador sea la precarización laboral, más cercana a las épocas feudales que a la era del conocimiento que caracteriza al siglo XXI.

Desaparecer la simulación de las empresas, de los sindicatos y de las cooperativas, significa desaparecer la evasión de impuestos, las facturas falsas y el maltrato laboral. Desafortunadamente quienes en nuestro país están contratados mediante outsourcing no gozan de reparto de utilidades, aguinaldo, incapacidades, servicios de salud, posibilidades de una jubilación, créditos para vivienda y estabilidad en el empleo; por supuesto no tienen derecho de huelga ni a ninguna otra prerrogativa de ley. Dicho de otra manera, a esas trabajadoras y trabajadores sus empleadores, los corren, les pagan, los recontratan, y los tratan como se les da la gana porque saben que están en el desamparo absoluto.

De acuerdo con los datos oficiales, 4.6 millones de personas en nuestro país están contratadas bajo estos modelos ilegales. En 2019 las pérdidas para el SAT aproximadamente fueron de 324 mil millones de pesos y para el IMSS de unos 21 mil millones. Cifras que revelan la magnitud de la problemática y la importancia de las modificaciones que están en puerta.

Desde este espacio levanto la voz en favor de la clase trabajadora de México; me sumo a las muchas voces que desean que pronto exista consenso para eliminar modelos laborales leoninos e inhumanos, para construir en unidad nuevas relaciones laborales que tengan como base la justicia social y el respeto irrestricto a los derechos de las trabajadoras y los trabajadores de México.

Por: Paola Félix Díaz

Fuente: https://www.eluniversal.com.mx/opinion/paola-felix-diaz/en-defensa-de-la-clase-trabajadora