México a EU: sí a inspecciones laborales si son recíprocas

Nuestro país no aceptará una medida unilateral, aseguró Martha Bárcena, embajadora de México en Estados Unidos.
Roberto Morales
24 de abril de 2019, 01:28
mar
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El gobierno mexicano afirmó que está de acuerdo con aceptar inspectores estadounidenses para el cumplimiento en las disposiciones laborales del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), siempre y cuando Estados Unidos también permita hacer lo mismo a inspectores mexicanos en plantas estadounidenses.
“En un acuerdo comercial, hay reciprocidad, tan fácil como eso. Si quieren tener un equipo de inspectores de trabajo que vaya a México, perfecto. Enviaremos inspectores de trabajo a Estados Unidos”, dijo Martha Bárcena, embajadora de México en Estados Unidos.
De esa forma, Bárcena replicó el lunes a la propuesta de los senadores Ron Wyden (D-Ore.) y Sherrod Brown (D-Ohio) que funcionarios de Estados Unidos puedan hacer inspecciones en determinadas fábricas localizadas en territorio mexicano para verificar el cumplimiento de las leyes laborales locales y los compromisos en materia de trabajo pactados en el T-MEC, en el caso de que estén inconformes con una primera inspección hecha por las autoridades mexicanas.
Bárcena aseveró que México no aceptaría una medida unilateral.
Por su parte, Brown “está absolutamente abierto a que la disposición sea bilateral y espera continuar el trabajo con ambas administraciones”, expresó la portavoz de Brown, Jennifer Donohue, en un comunicado.
Según la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos (USITC), la inclusión de disposiciones laborales exigibles en el texto del T-MEC es un cambio clave que puede llevar a una mayor protección laboral, en particular porque el sistema judicial de México otorga gran importancia a los tratados internacionales.
Algunos grupos estadounidenses favorecen la inclusión de nuevas disposiciones sobre el trabajo forzoso u obligatorio, la violencia contra los trabajadores, los trabajadores migrantes y la discriminación, así como las aclaraciones de los términos “salario mínimo” y “libertad de asociación” en las notas al texto.
Otros observadores señalan que el gobierno mexicano ya ha hecho algunos progresos para mejorar su legislación laboral, como sería requerido por el T-MEC, y que el nuevo presidente de México ha expresado su apoyo para mejorar las condiciones laborales.
Los negociadores estadounidenses afirman que, en su conjunto, el capítulo laboral del T-MEC establece mecanismos que obligarían a todas las partes a proteger los derechos laborales, a fin de garantizar que ninguna de las partes pueda obtener una posición competitiva al ignorar esos derechos.
Algunos analistas sostienen que las disposiciones podrían tener un impacto positivo en las condiciones laborales en México y en los salarios de México y Estados Unidos a largo plazo.
Si bien los grupos laborales generalmente consideran que el capítulo laboral del T-MEC es una mejora frente a la carta paralela acordada en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, afirman que el impacto de estas disposiciones dependerá en gran medida de la disposición de las partes para cumplir de manera proactiva estas obligaciones.
La USITC trató de estimar los efectos asociados con la provisión de la negociación colectiva del T-MEC. Lo hizo modelando econométricamente cómo los cambios en los salarios mexicanos podrían modificarse dados los cambios asociados con la legislación del nuevo acuerdo comercial.
De esa forma, la comisión estima que la legislación de negociación colectiva probablemente aumentará las tasas de sindicalización y los salarios en México y también incrementará la producción mexicana. Esto, a su vez, se espera que aumente la producción y el empleo en Estados Unidos. También daría como resultado un pequeño aumento (0.27%) en los salarios reales de Estados Unidos.
El anexo 23 del T-MEC plantea, entre otras cosas, prohibir la injerencia de los empleadores en los sindicatos, prever elecciones sindicales gratuitas que se produzcan mediante una votación secreta y exigir que la mayoría de los trabajadores cubiertos apruebe las revisiones de los acuerdos de negociación colectiva. Además, el anexo 23 estipula que el hecho de que México no haya promulgado dicha legislación a principios del 2019 podría impedir la entrada en vigor del T-MEC.
Reglas del outsourcing deben mejorar: IP
El presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Carlos Salazar Lomelín, defendió que el mecanismo de outsourcing en la contratación de trabajadores en México se debe reformar mas no desaparecer.
Tras una reunión con diputados integrantes de la Comisión de Economía en San Lázaro este martes, el presidente del órgano empresarial indicó que la figura de outsourcing es común en todo el mundo.
“Creo que fue un gran avance cuando se hizo (autorizar la operación del outsourcing), sin lugar a dudas debe ser regulada indudablemente y evitar que eso se convierta en una forma en la cual el trabajador pierda sus derechos, nosotros jamás estaremos de acuerdo con eso”, apuntó.
En entrevista con medios, Salazar Lomelín afirmó que no en todas las empresas la utilización del outsourcing ha sido una manera de precarización de las condiciones laborales de los trabajadores.
“Yo creo que a veces hay que resolver el efecto que estamos teniendo, pero el eliminar la posibilidad no abona a una mejor forma a poder tener más empleos, más trabajo, más capacidad, para que la gente se pueda desarrollar: entonces sí, de acuerdo con que se regule, con que se estructure adecuadamente pero que no se elimine”, dijo.
Salazar Lomelín indicó que entre lo que se pueda reformar en materia de outsourcing está principalmente que los derechos de los trabajadores no se pierdan.
“Que sus derechos de antigüedad sean reconocidos y que de alguna manera al trabajador se le pague claramente el tiempo que está dedicando; todo esto ya está regulado en otras sociedades, por lo que no estamos inventando nada”, detalló. (Con información de Héctor Molina)

rmorales@eleconomista.com.mx
https://www.eleconomista.com.mx/empresas/Mexico-a-EU-si-a-inspecciones-laborales-si-son-reciprocas-20190424-0037.html

¿Viene ola de huelgas? 

 
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Alberto Barranco
Bajo el argumento de que, despertada la exigencia de reivindicación salarial de los trabajadores por la sacudida a maquiladoras de Matamoros, Tamaulipas, lo que derivaría en una ola de huelgas, el sector patronal está lanzando toda la carga de cabildeo en el Senado para acotar el alcance de la reforma laboral 
23/04/2019 
El objetivo apunta a endurecer la posibilidad de creación de sindicatos alternos y mantener la descentralización en el registro de sindicatos y contratos colectivos, y no hacer públicos éstos. 
Como usted sabe, el incremento sustantivo al salario mínimo en la región fronteriza norte provocó un desequilibrio en las percepciones, a cuyo marco las empresas debieron no sólo nivelar la nómina, sino otorgar pagos extraordinarios a los trabajadores. 
A partir de ahí las revisiones contractuales plantean exigencias de incrementos salariales que algunos patrones califican de desmesuradas. 
El problema, como se sabe, es que las modificaciones de ley obedecen a una exigencia de Estados Unidos para integrar el acuerdo mercantil con nuestro país y Canadá. 
Y el problema es que, descontada la aprobación de la reforma, la Comisión de Comercio del vecino país, en su evaluación de la negociación, prevé un incremento salarial de 17% en el país, “al fortalecerse las normas y derechos laborales, incluida la negociación colectiva”. 
Y el problema, más allá, es que aun así la mayoría  Demócrata en la Cámara de Representantes no está  totalmente satisfecha de la reforma al considerar, desde un ángulo, que está no incluye el tema de la tercerización, es decir la práctica del outsourcing, y por otro lado el que el nuevo escenario se vuelva simulación. 
A la llegada de los demócratas a la Casa Blanca, justo en la antesala de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, se exigió modificar lo negociado por los Republicanos, lo que derivó en las llamadas cartas paralelas en materia laboral y ambiental, que resultaron letra muerta. 
Lo cierto es que el nuevo escenario borra la posibilidad de vicios de añeja data, como el que desde la Secretaría del Trabajo se dictaran topes salariales para las revisiones contractuales; como el que las Juntas locales de Conciliación expidieran tomas de nota sin cumplirse trámites de rigor o registraran contratos colectivos pactados por sindicatos blancos o de protección. 
Bajo el nuevo marco se crea un Centro Federal de Conciliación y Registro Sindical en sustitución de las Juntas de Conciliación y Arbitraje. 
En la ruta, la desaparición de la llamada Cláusula de Exclusión, es decir la expulsión de un trabajador del sindicato y por tanto de la plaza laboral, le quita al viejo sindicalismo su principal arma de control. 
En paralelo, la muerte del escalafón ciego, que premia la fidelidad con ascensos sin raciocinio, permitirá incrementar la productividad de las empresas y el aprovechamiento de las multihabilidades de un trabajador. 
La batalla por la justicia laboral. 

https://www.eluniversal.com.mx/columna/alberto-barranco/cartera/viene-ola-de-huelgas

Reforma Laboral: consummatum est

24/04/2019
MANUEL FUENTES
Una reforma laboral no será considerada consumada cuando se violentan derechos humanos en perjuicio de los trabajadores. | Manuel Fuentes
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PERFIL
Finalmente, el proceso de la reforma laboral, en la vía de los hechos ha terminado, como dicen los juristas: consummatum est; Aún falta por agotar la etapa de aprobación formal en la Cámara de Senadores, pero en los días que restan del mes de abril todo será cuestión de trámite.
Los foros y consultas que se anunciaron a los sectores interesados en la Cámara de Senadores quedarán en el olvido. El objetivo ahora será, que contra viento y marea el decreto de reforma laboral sea promulgado a más tardar este primero de mayo.  Cualquier observación que se formule debería regresar a la Cámara de Diputados para su discusión y dicen que los tiempos no dan para que esté de vuelta en la Cámara de Senadores antes del primero de mayo. Un periodo extraordinario lo consideran inviable políticamente.
Reforma Laboral
Por ello se prevé que la discusión y aprobación en la Cámara de Senadores ocurrirá sin variar una coma, una palabra, un artículo, alguna frase mal puesta, alguna regresión a los derechos laborales. Su análisis tendrá que guardarse en un cajón del sótano legislativo, porque el dictamen enviado por la Cámara de Diputados será aprobado, de manera literal, ya que en las ventanas exteriores del aposento del gobierno mexicano están que revientan, por los reclamos de legisladores demócratas para que se apruebe la reforma laboral en forma inmediata.
Es una condición que impone el país del norte: la aprobación de la reforma laboral; petición que nuestro gobierno «acepta» de manera soberana (¿?), a pesar de los reclamos de organizaciones laborales para que se atiendan observaciones que anulan los avances de la libertad sindical.
El manotazo dado en la mesa por la congresista demócrata Nancy Pelosi para que se apruebe la reforma laboral en México, con la amenaza que de no hacerlo se negará la aprobación del acuerdo comercial trinacional, ha puesto en alarma, casi en la taquicardia, a los funcionarios mexicanos. Por ello han movido las piezas necesarias para que toda discusión en la Cámara de Senadores se abandone a pesar de cuestionamientos que existen sobre el proyecto en alguno de sus puntos.    
Aunado a las declaraciones de la Congresista Pelosi fue la publicación de la carta firmada por más de 80 congresistas demócratas enviada al representante comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer en el que apuran se presione al gobierno mexicano para que apruebe la reforma laboral con los puntos comprometidos.
Los más de 80 congresistas exigieron «más firmeza» en el reclamo al gobierno mexicano para que cumpla con el Anexo 23 del Tratado «USMCA» (en su versión inglesa), conocido como T-MEC (en su versión mexicana). Señalaron que no «debe permitirse» que los compromisos mexicanos de reforma laboral se conviertan en un juego de opción múltiple en el que las partes puedan elegir cuáles obligaciones quieren cumplir o no.
Estados Unidos
Los legisladores estadounidenses se sienten incómodos, molestos, y ahora exigen que el gobierno mexicano cumpla su palabra. Ellos no entienden que el poder legislativo mexicano es un ente independiente y tiene que darse sus propios tiempos, pero esta vez se le ha cerrado toda posibilidad de fungir su papel de poder autónomoEl reclamo de los legisladores del norte puede más que una actitud soberana que debe ser defendida, puede más que la exigencia de organizaciones mexicanas de trabajadores que reclaman afectaciones en sus derechos.
Los legisladores demócratas reclaman al representante comercial de Estados Unidos que se haya permitido que al gobierno mexicano posponer la promulgación e implementación de la reforma laboral acordada en el Anexo 23 del T-MEC. Ahora consideran imprescindible que a los trabajadores mexicanos se les conceda una prerrogativa que ni en Estados Unidos tienen, como es ejercer el voto personal, libre y secreto en las negociaciones, en dos tiempos: (1) En la elaboración de las peticiones que se dirijan al patrón y (2) En el proyecto de acuerdo con el patrón que se materializará en el Contrato Colectivo de Trabajo.
Los legisladores urgieron a que exista una Junta (sic) Nacional de Conciliación y Registro Laboral y se garantice que los desafíos del ejercicio de representación sindical no estén sujetos a demora en los procesos legales.
Impulsar una reforma laboral como la que se está aprobando requiere de suficientes recursos presupuestarios porque de lo contrario, esa libertad sindical y la desaparición de los contratos de protección que se pretende serán letra muerta; ahora el gobierno mexicano no da señales que pretenda abonar en ese camino.
Una reforma laboral no será considerada consumada cuando se violentan derechos humanos en puntos estratégicos en perjuicio de los trabajadores. Una reforma laboral aprobada así, dejará una herida abierta, que tendrá una respuesta obrera.
DE OTROS AVATARES
Sigue la Huelga en la UAM, y un rector que no da la cara
Qué tragedia para la comunidad universitaria de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) tener una rectoría incapaz de dar respuesta satisfactoria a sus trabajadores, ahora con la suspensión de labores más larga de la historia. Más de 58 mil estudiantes y 9 mil, 929 trabajadores son las víctimas, son los rehenes de un Rector que no se ha atrevido a dar la cara en estas negociaciones, que ha permanecido escondido atrás de personajes que sólo han provocado una mayor división en la comunidad.
¿Hasta cuándo se terminará esta huelga? ¿Hasta cuándo entenderá Rectoría que la prolongación de esta huelga ha sido por la falta de respeto al Contrato Colectivo y de la bilateralidad, así como la falta de responsabilidad de atender el grave deterioro salarial de sus trabajadores?
A las autoridades no le importan los estudiantes que ya enfrentan la pérdida de un trimestre, retraso en la entrega del trámite de su titulación, de la falta de pago en sus becas universitarias, de la degradación universitaria.
¡Qué vergüenza!

Las tres divinidades laborales
@Manuel_FuentesM | @OpinionLSR | @lasillarota
https://lasillarota.com/opinion/columnas/reforma-laboral-consummatum-est/281552

El gran ausente de las discusiones laborales: la migración

22 ABRIL, 2019
Jennifer Gordon
En la presente y muy acalorada discusión sobre la reforma laboral hay un elemento que podría ser decisivo para generar en México una realidad laboral justa y que, sin embargo, no aparece en el panorama: la migración centroamericana. Si este gobierno logra integrar a los y las migrantes en el mercado laboral mexicano respetando sus derechos humanos y su dignidad como trabajadores, será un ejemplo internacional de cómo un país puede promover trabajos decentes, tanto para los recién llegados como para sus ciudadanos.
Como sabemos, México es un país de origen, tránsito, retorno y, cada vez más, destino final de migrantes. El compromiso que ha hecho Andrés Manuel López Obrador para proteger a las personas migrantes y garantizar su derecho al trabajo reconoce el rol fundamental que tienen las oportunidades económicas en este proceso. Sin embargo, si el Estado no interviene, se corre el riesgo de que los migrantes y sus necesidades económicas sean usados para aumentar la precarización laboral generalizada en México. 
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Ilustración: Víctor Solís
Este riesgo es particularmente notorio en el caso de la industria maquiladora. Las plantas de manufactura de Reynosa a Tijuana y de ahí a Nogales están extendiendo invitaciones inéditas a centroamericanos recién llegados para integrarse a su fuerza laboral. Desde el principio del fenómeno de la globalización moderna las grandes empresas transnacionales han ubicado sus cadenas de suministro en los países con los sueldos más bajos, y ahora sus subcontratistas dentro de estos mismos países buscan contratar a migrantes y/o refugiados con la lógica de reducir sus costos a un nivel mayor. 
Considerando que la política nacional relacionada con el ámbito laboral y la migración de esta administración está en formación, vale la pena recordar dos experiencias extranjeras en las que se hizo un compromiso formal para emplear legalmente a migrantes y refugiados en la industria: Etiopía y Jordania.
Ante la emergencia detonada por Siria, junto con el Banco Mundial y otros actores, la Unión Europea acordó con Jordania en 2016  que el gobierno de este país se comprometiera a crear 200 mil nuevos trabajos para sirios refugiados, principalmente en las zonas donde se ubica la industria textil maquiladora, a cambio de apoyo monetario en forma de becas, préstamos y reducciones en tarifas de exportación. Para los europeos el propósito era persuadir a refugiados a permanecer en la región de Medio Oriente.  El mismo año se negoció un acuerdo parecido, pero más pequeño, con el gobierno de Etiopía, que prometió emplear a 30 mil eritreos, sudaneses y somalíes en su industria textil maquiladora en desarrollo.  Lo que ha pasado desde entonces con ambas propuestas ofrece algunas lecciones a México.
En Jordania el número de sirios y sirias que trabajan en fábricas de costura para la exportación no ha rebasado algunos miles, lo que significa una fracción insignificante de la meta original. Únicamente 50 mil han conseguido los permisos de trabajo prometidos —el 25% de la cantidad prevista—y en cambio muchos de ellos siguen trabajando en los sectores informales de construcción, servicios y agricultura donde se empleaban antes de firmar el acuerdo. No queda claro si el hecho de tener un permiso haya mejorado su salario o combatido la inseguridad en las condiciones de trabajo que caracterizan a estas industrias.
Una razón importante por la cual las maquiladoras no han atraído a sirios, ni tampoco a sus contrapartes jordanos, es que pagan demasiado poco para sobrevivir y mantener a una familia con el alto costo de vida en Jordania. Así, el país importa a migrantes de países más pobres para su industria textil maquiladora, principalmente de Bangladesh y otros del sur de Asia. Una vez que expiran las visas, los trabajadores son regresados a sus países de origen.
En Etiopía todo indica que la propuesta tampoco funcionará. Antes de implementar el acuerdo, el Banco Mundial encuestó a refugiados y descubrió que ellos no veían el trabajo en las maquilas como una opción económicamente viable porque los sueldos equivalían a unos 25-30 pesos diarios. En 2018 se renegoció el acuerdo con el gobierno reemplazando la referencia a las maquilas por “oportunidades económicas formales” sin mayor especificidad.
Desde luego, la experiencia de México con la migración proveniente de Centroamérica es diferente. Jordania y Etiopía son países anfitriones de refugiados, mientras que el gobierno mexicano y el estadounidense prefieren tratar a la mayoría de quienes llegan como migrantes económicos para evitar las obligaciones legales que implica el refugio. Sin embargo, lo que es importante tomar en cuenta de los casos citados son las implicaciones del libre comercio al momento de querer establecer políticas de empleo.
No es coincidencia que en Jordania, Etiopía y México los bajos salarios de la industria maquiladora sean una constante. Esto es resultado de las cadenas de suministro globales cuyos eslabones finales son las fábricas en zonas de libre comercio. En lo que de hecho son subastas globales, las marcas transnacionales eligen a los subcontratistas que ofrecen manufacturar sus productos lo más rápidamente y por el menor costo posible. El resultado es una presión fuerte para disminuir los salarios y prestaciones de los y las trabajadoras.
Uno de los temas en disputa con respecto a la reforma laboral de este gobierno es justamente el outsourcing, el cual resulta de la misma dinámica: el trabajador es contratado por una compañía pero es otra, que se encuentra más arriba en la cadena de suministro, la que realmente decide sus condiciones de trabajo y de remuneración. Es urgente que los legisladores mexicanos regulan el outsourcing como parte de la reforma actual.  De otro modo, estas empresas serán las primeras en buscar la mano de obra migrante, aumentando aún más la precarización.
Pero los dueños de maquilas en el norte de México no han sido los únicos que se han propuesto como potenciales empleadores de migrantes. El propio gobierno ha sugerido la industria maquiladora y la agroindustria —ambas dominadas por marcas globales— como fuentes de empleo junto con los llamados “proyectos de desarrollo” al sur del país como el Corredor Transístmico y el Tren Maya.
Estos son, sin embargo, sectores que ofrecen empleos con malas condiciones incluso para los trabajadores mexicanos. De hecho, los primeros meses de 2019 vieron a miles de trabajadores en fábricas de producción de Matamoros declararse en huelga después de descubrir que sus empleadores iban a aplicar el aumento al salario mínimo anunciado por el gobierno de forma inconsistente con sus contractos colectivos. Si bien muchos de ellos regresaron a sus empleos después de ver satisfechas sus demandas de un aumento salarial del 20% y un bono anual de 32 mil pesos, más de 4 mil de ellos fueron despedidos.
Finalmente, lo que se gana en las maquilas mexicanas muchas veces es menor a lo que paga el mismo trabajo en Centroamérica. Por ello parecería poco probable que los migrantes quisieran trabajar en estas condiciones, sobre todo después de invertir tanto en un viaje largo y peligroso que busca seguridad y una mejor vida.
Algunas de las consecuencias de permitir que las fábricas empleen a personas migrantes en sustitución de trabajadores y trabajadoras mexicanos se empiezan a observar. Elena Villafuerte, coordinadora del área de análisis e incidencia del Proyecto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (ProDESC), reporta que esta organización de derechos humanos ha entrado en contacto con mujeres salvadoreñas y hondureñas en Tijuana que han sido contratadas para trabajar en las maquilas durante el día, y mientras baja el sol, son depositadas en la calle con un mínimo pago en efectivo o algunas veces sin ninguna compensación, usando el argumento que no son mexicanas.
En México no existe aún una política clara sobre el acceso al trabajo de los migrantes y en el vacío rige la confusión, no solamente en cuanto a los derechos laborales sino al mismo derecho a trabajar. Cuando el número de migrantes aumentó en 2014 durante el sexenio de Peña Nieto, el gobierno mexicano implementó el Programa Frontera Sur bajo presión del gobierno de Estados Unidos. La idea central del programa giraba en torno a la “seguridad” y se basó en detenciones y deportaciones, negándoles a la gran mayoría de los migrantes centroamericanos el derecho a pasar por México en su camino a los Estados Unidos, y, como consecuencia, también el derecho a trabajar en el país. En la coyuntura de las caravanas en el 2018, sin embargo, se amplió un programa del gobierno mexicano que ofrece visas humanitarias de un año a través del Instituto Nacional de Migración que permiten realizar actividades remuneradas. Desde enero del 2019 los anuncios de parte del gobierno con respecto a las mismas han sido confusos: primero de expansión y después de cancelación del programa.
Lo que la experiencia de países como Jordania y Etiopía nos enseña es que otorgar empleo no resuelve nada si el trabajo no es en condiciones decentes. No basta prometer que México ofrecerá empleo a migrantes cuando se les deja a merced de un mercado que de por sí no está regulado y que hasta ahora no parece tener planes de regular.
Además de que sería inconsistente con los compromisos que ha adoptado internacionalmente en la materia, incluso a través del Compacto Mundial sobre Migración, si el gobierno mexicano no desarrolla una estrategia de protección laboral frente a la presencia y necesidad de miles de migrantes está abriendo la puerta a los empleadores para que los utilicen y socaven los salarios y condiciones de trabajo en general en México. Para evitarlo, el gobierno tiene que involucrar a todos los sectores relevantes. El reto de México en este momento es identificar las complejas dinámicas transnacionales que empujan al país a precarizar su fuerza laboral y traducir este análisis en un modelo operativo a nivel nacional acorde a su marco jurídico y de política pública.
Jennifer Gordon 
Profesora de Derecho en la Universidad de Fordham, Nueva York. Sus investigaciones se enfocan en propuestas innovadoras para mejorar las condiciones laborales para trabajadores de bajo ingreso en la economía global.

https://www.nexos.com.mx/?p=42068&fbclid=IwAR0RWrqOa2UPrSzpAiApmfS7twRqYEyMyXQi9jWIH3R22sZn_9QzDO-orx8

Ocaso de un país sin huelgas

21/04/2019
JORGE FALJO
Durante décadas se nos prometió que el libre funcionamiento del mercado laboral nos llevaría por sí mismo a la mejora de las condiciones de los trabajadores.
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PERFIL
Las pasadas huelgas en Matamoros Tamaulipas tomaron de sorpresa al país. Nadie predijo que duplicar el salario mínimo en la franja fronteriza del norte del país podría, de rebote, provocar una revuelta laboral de los trabajadores de las maquiladoras. O tal vez sÍ se consideró esa posibilidad, porque el decreto indica, como un buen consejo, que la elevación del mínimo no debe ser referente para incrementar los demás salarios vigentes en el mercado laboral.
En esa perspectiva, que comparten las empresas, los trabajadores de las maquiladoras no serían beneficiados porque, tomando en cuenta bonos e incentivos, ya tenían ingresos superiores al nuevo mínimo. Sin embargo, esos trabajadores lejos de considerarse privilegiados recordaban tiempos mejores. A principios de los años noventa, antes de la firma del TLCAN, el salario medio de las maquiladoras de la región era de 19.50 dólares diarios; a precios constantes, hoy es menor a eso. Además, habían conseguido que la semana laboral fuera de 40 horas con pago de 56 horas; mientras que ahora en la mayoría de esas empresas se trabaja 48 horas a la semana.
Huelgas
En Matamoros se conjuntaron condiciones particulares de activismo, liderazgo y organización que llevaron a los trabajadores a una huelga general local en la que rebasaron a sus liderazgos sindicales formales. Exigieron un incremento salarial del 20 por ciento y el pago de un bono especial de 32 mil pesos que resultaba de calcular un pago salarial acordado con las empresas que se cubría en un solo pago al fin de año y que resultó alto porque estaba indexado al salario mínimo. El resultado es que cerca de un centenar de empresas llegó a un acuerdo favorable a las exigencias de los trabajadores.
Lo realmente sorprendente es que este era un país sin huelgas. En el sexenio de Vicente Fox estallaron 267 huelgas de carácter federal; en el de Calderón 111, y en el de Peña Nieto tan solo 22. Al final de la anterior administración se cumplieron 31 meses sin un solo estallamiento de huelga.
Esta «paz laboral» no era de ningún modo indicador de satisfacción de parte de los trabajadores. Se originaba más bien en dos factores: uno, la efectividad de los mecanismos de control y represión instaurados en el sindicalismo mismo y en las instituciones laborales. O segundo, un mercado laboral dominado por la informalidad y la ausencia de oportunidades de mejora.   
Con el TLCAN México se comprometió a procurar el bienestar de los trabajadores; y simplemente no cumplió. Durante décadas se alentaron organizaciones sindicales autocráticas, corruptas y represoras de los trabajadores. Un régimen de desprotección de los derechos laborales alentado desde el gobierno.
TLCAN
Ahora desde los Estados Unidos viene la exigencia de reformas laborales que serán parte del nuevo tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, o T-MEC. Y esta vez parece que la cosa va en serio.
Trump ha ubicado a México, ante sus «fans», como un país que le roba empleos a los norteamericanos. En su campaña presidencial prometió acabar con la explotación laboral en México, porque constituye una forma de competencia desleal. Ese discurso ha trascendido y ahora es compartido por los demócratas. Importa resaltarlo porque en Estados Unidos existe la impresión de que México los engañó.
No suena bien plantearlo de ese modo. Pero, por otra, parte sería difícil negar que los mexicanos mismos hemos sido constantemente engañados. Durante décadas se nos prometió que el libre funcionamiento del mercado laboral nos llevaría por sí mismo a la mejora de las condiciones de los trabajadores.
En ese contexto se consideró inútil fijar un salario mínimo porque por sí mismas las empresas ya pagaban sueldos superiores. Matamoros demostró que no era cierto. De acuerdo con el IMSS el 10% de los trabajadores formales más pobres incrementó sus ingresos en más del 50% por la elevación del mínimo. Aunque en el conjunto total el salario promedio sólo subió un 8 por ciento, antes de las huelgas.
La reforma laboral se encuentra a discusión.
Sus ejes de transformación jurídica son el derecho de los trabajadores a organizarse; a elegir por voto libre y secreto a sus líderes; a discutir y aprobar, o no, el contrato de trabajo, a eliminar los contratos de protección, y a que las disputas laborales se resuelvan ante jueces independientes.
No conocemos aún cual será la redacción final de la ley y si acaba o no con el outsourcing y los falsos contratos de honorarios, o los deja para después. Pero basta lo esencial de las demandas norteamericanas para que aquí ocurran cambios fundamentales que abrirán escapes a la gran olla de presión donde durante décadas se han acumulado demandas reprimidas.
Y la exigencia de los demócratas no se limita al cambio legal. Sabedores ellos como nosotros, que con frecuencia el cambio legal es mero formulismo e hipocresía, esta vez exigen asegurarse que los cambios se instrumentarán adecuadamente y que a final de cuentas se conseguirá lo que quieren: disminuir la brecha salarial entre los trabajadores mexicanos y los norteamericanos.
Es en el terreno de la efectividad donde se librarán las más fuertes batallas internas. El sector privado mexicano sabe que la reforma laboral es inevitable; acepta el cambio legal para acoplarse a las exigencias de la renovación del tratado comercial, pero al mismo tiempo se opondrá a la sindicalización, a las elevaciones salariales y pondrá el grito en el cielo cuando ocurran huelgas.
La transición será un camino empedrado.
No sólo habrá tumbos inevitables en el camino de una cultura de auténtica negociación entre empresarios y trabajadores organizados. Abrir la ruta de la mejora salarial entra en contradicción con la estrategia económica de competir en un mundo globalizado sobre la base de pagar salarios de hambre en un mercado interno desprotegido.
Tendremos que revisar el modelo económico en su conjunto empezando por darle peso al Estado como rector de la economía, al diseño de una política industrial consensada con los sectores empresariales y una política social adecuada a la inclusión de todos los mexicanos. Y en las relaciones con el exterior pasar de la competitividad salarial a otra asociada a la protección de nuestra producción interna.

Utopías, las ajenas y las propias
@JorgeFaljo | @OpinionLSR | @lasillarota
https://lasillarota.com/opinion/columnas/ocaso-de-un-pais-sin-huelgas/281177?fbclid=IwAR1tD4VYYkB_yar-IcOLm6AA_Oa2tWG8bLss_4nv4zYUtjVERG8p1aici8Y

Decepciona a demócratas nueva ley laboral de México

 
“Los bajos salarios en México han sido el principal impulsor de la subcontratación de empleos en los Estados Unidos”, señalaron
20 de abril de 2019
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Foto: AFP
Redacción ejecentral
Un total de 86 miembros del Congreso de Estados Unidos enviaron una misiva a Robert Lighthizer, representante de comercio de ese país, en la cual aseguraron que las reformas laborales mexicanas deben ser más significativas, que las aprobadas el pasado 11 de abril, para votar a favor del tratado de libre comercio entre EU, México y Canada, llamado T-MEC.
En su carta los congresistas demócratas urgieron que el cambio en la legislación elimine el llamado contrato de protección un “sistema usado en México por más de 70 años para mantener bajos los salarios y negar los derechos de los trabajadores. Bajo este sistema los empleadores firman un contrato colectivo de trabajo (con sindicatos dominados por los mismo patrones) generalmente sin el conocimiento de los trabajadores”.
Los legisladores además acusaron que “los bajos salarios en México han sido el principal impulsor de la subcontratación de empleos en los Estados Unidos” y que por ello urge una reforma laboral radical.
El texto enviado a Lightzinger está fechado solo un día después de que el Congreso mexicano aprobara diversas reformas laborales, el legislador morenista Mario Delgado apuntó que con el proyecto había terminado el “charrismo” sindical y que la era de la democracia sindical había quedado fundada.  

Carta de congresistas demócratas de Estados Unidos a Robert Lighthizer sobre T-Mec

Apr 19, 2019
https://issuu.com/ejecentral6/docs/carta_de_democratas_a_ustr__usmca
A pesar de ello la carta de los congresistas señala que “México aún no ha promulgado, y mucho menos implementado, su reforma de la legislación laboral como lo exige el T-MEC”.
Aunque reconocieron que “cumple e incluso supera las obligaciones en algunos aspectos del tratado, (pero) no se debe permitir que se convierta en un juego de opción múltiple, en el que las partes pueden elegir qué obligaciones desean hacer cumplir.”
Anteriormente, la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, advirtió que la ratificación del T-MEC no sería votada si México no impulsaba reformas laborales.

http://www.ejecentral.com.mx/decepciona-a-democratas-nueva-ley-laboral-de-mexico/?fbclid=IwAR2ZoLDXf_S1Kc0mvzVHEa1epDvtNrZpVHO1-xhdm9sSIW6kj1XW4dJnrS0

Expertos resaltan que el T-MEC tendrá un impacto «moderado» en la economía de Estados Unidos

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Así como lo reseña ensu publicación la agencia AP, el estudio realizado por la Comisión Internacional de Comercio Estadounidense (US ITC) señaló que el acuerdo podría dañar al sector automotor estadounidense, aumentando el empleo pero elevando los precios para los consumidores locales y reduciendo las ventas.
El PIB de Estados Unidos podría beneficiarse con un aumento del 0,35% con este nuevo acuerdo, de acuerdo con una comisión del gobierno estadounidense.
20 de Abril de 2019, 10:06
EE.UU.- Analistas de un organismo idependiente, sostuvieron que de entrar el vigor el acuerdo de libre comercio entre Canadá, México y Estados Unidos, traerá consigo un efecto positivo «moderado» en la economía de washigton.
Así como lo reseña ensu publicación la agencia AP, el estudio realizado por la Comisión Internacional de Comercio Estadounidense (US ITC) señaló que el acuerdo podría dañar al sector automotor estadounidense, aumentando el empleo pero elevando los precios para los consumidores locales y reduciendo las ventas.
Después de un año de duras negociaciones, en noviembre Canadá, México y Estados Unidos firmaron un nuevo tratado para reemplazar al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN y NAFTA, en inglés) que desde 1994 regula las manufacturas, los intercambios digitales y los derechos laborales, entre otros sectores.
Debido a que la mayoría de los aranceles fueron eliminados hace 25 años y a que la economía estadounidense ha crecido, «el impacto del acuerdo en la economía estadounidense será probablemente moderado», indicó la US ITC.
El PIB podría beneficiarse con un aumento del 0,35% con este nuevo acuerdo, en comparación con un escenario en el que se mantuviera el tratado de 1994, estimó el informe.
El representante comercial de Estados Unidos, Robert Lighthtizer, dijo que el informe mostraba que no había dudas de que el acuerdo comercial era «muy beneficioso» para la economía estadounidense ya que las ganancias serían mayores que las del Acuerdo Transpacífico, del cual Trump se retiró en 2017.
Según el modelo matemático utilizado por US ITC, Estados Unidos aumentaría el volumen de su economía en US$68.000 millones y sumaría 176.000 empleos con el nuevo tratado.
«El modelo estima que el acuerdo tendría un impacto positivo en todos los sectores de la industria», indicaron los expertos.
No va a tener un gran impacto
Según los datos, el comercio entre Canadá, México y Estados Unidos también se incrementará, con un crecimiento de las importaciones y de las exportaciones.
«Es positivo», dijo a la AFP Jack Caporal, un experto en políticas comerciales de la consultora Center for Strategic and International Studies. Pero «no va a tener un gran impacto», agregó.
Pero para el sector automotor las noticias no son tan positivas y si bien esta industria sumará 28.000 empleos en Estados Unidos, los precios también van a subir, lo que perjudicaría las ventas con 140.000 unidades menos.
Los fabricantes van a dejar de ofrecer algunos modelos que se vuelvan más caros «lo que en última instancia va a disminuir las opciones del consumidor».
El acuerdo firmado en noviembre, que todavía tiene que ser ratificado por los congresos de los tres países, estipula nuevas reglas de cómo tienen que ser producidos los coches para disfrutar de una tarifa sin aranceles.
Específicamente, el porcentaje de un motor que tiene que ser fabricado en América del Norte fue subido a 75% y entre un 40 y un 45% tiene que ser manufacturado por trabajadores que ganen por lo menos US$16 la hora.
Un incremento de la producción local de los componentes también «alejaría recursos de otros sectores manufactureros y del resto de la economía estadounidense», indicó el informe.
Más temprano, el gobierno de Donald Trump había tratado de evitar críticas sobre los efectos del acuerdo en el sector automotor, anticipando que el nuevo tratado comercial iba a generar decenas de miles de millones en inversiones y más de 70.000 empleos.

https://www.americaeconomia.com/economia-mercados/comercio/expertos-resaltan-que-el-t-mec-tendra-un-impacto-moderado-en-la-economia

 

Gómez Urrutia quiere modificaciones en la reforma laboral

El presidente de la Confederación Internacional de Trabajadores aseguró que en la reforma laboral faltan aspectos como el de la subcontratación y modificar la política de los recuentos por la titularidad de los contratos colectivos.
María Del Pilar Martínez
17 de abril de 2019, 16:55
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Foto: Notimex
Al realizar la primera asamblea nacional, el presidente de la Confederación internacional de Trabajadores (CIT), Napoleón Gómez Urrutia, dio a conocer que la Secretaría de Trabajo y Previsión Social otorgó la toma de nota a esta nueva organización, la cual, aseguró, vendrá a reordenar el sector laboral y contribuirá para llevar a la clase obrera a un campo de mayor justicia y libertad.
Señaló que los cambios a la reforma laboral quizá no sean suficientes, ya que consideró que faltan aspectos como el de la subcontratación y modificar la política de los recuentos por la titularidad de los contratos colectivos, aunque reconoció que quizá no alcance el tiempo en este primer análisis y debate, por lo que promoverá que se aborden en un periodo extraordinario o el ordinario que inicia el 1 de septiembre.
“Hay otros temas en la reforma que no se tocan, entre ellos el de la subcontratación que a muchos lastima y preocupa. Otro aspecto que se va a tener que modificar es la política de los recuentos, que es totalmente en contra de los trabajadores por el manejo, arbitrariedad y corrupción de las juntas locales de Conciliación y Arbitraje, que permiten la intervención de las empresas”, manifestó.
“Vamos a lograr muchos cambios, quizá no sean suficientes, pero debemos seguir luchando para consolidar la transformación”, subrayó en el auditorio Napoleón Gómez Sada.
Ante 10,000 representantes sindicales que integran la CIT y de Workers Uniting, el sindicato global conformado por los United Steelworkers en Estados Unidos y Canadá, así como de Unite the Union en el Reino Unido e Irlanda, entre otros, el también dirigente minero dijo que no obstante que la aplicación en pleno de la reforma está prevista en un plazo de cuatro años, la clase trabajadora no va a esperar tanto tiempo en busca de justicia y en la defensa de sus derechos.
Gómez Urrutia refrendó el llamado a las organizaciones sindicales y empresarios a sumarse al cambio y criticó a aquellos que mantienen resistencia para no perder sus privilegios, e incluso promueven el antisindicalismo con la propuesta de que los trabajadores deben decidir si pagan cuotas sindicales; “es algo como preguntar a los mexicanos si queremos pagar impuestos”, acotó.
Dio a conocer que el próximo 1 de Mayo realizarán una marcha, junto con otras organizaciones y centrales obreras, no sólo para conmemorar el Día Internacional del Trabajo, sino además para expresar las demandas de respeto a los derechos laborales, libertad sindical y justicia salarial.

https://www.eleconomista.com.mx/empresas/Gomez-Urrutia-quiere-modificaciones-en-la-reforma-laboral-20190417-0070.html

La inoperatividad de la reforma laboral aprobada en la Cámara de Diputados


ABRIL 16, 2019
POR  ARTURO HUERTA GONZÁLEZ
El dictamen discutido y aprobado el 11 de abril en la Cámara de Diputados, parte de un diagnóstico que señala que en 90 por ciento de las organizaciones sindicales no se llevan elecciones libres y secretas de sus dirigentes y que los contratos colectivos de trabajo los hace la dirigencia sindical con o sin acuerdo de los trabajadores. De ahí la urgencia de realizar reformas a la Ley Federal de Trabajo para terminar con dichas prácticas.
Sin embargo, a pesar que la reforma laboral aprobada por los diputados, que garantiza la implementación de los derechos laborales, tales como la participación de los trabajadores en la elección de sus dirigentes y en las actividades de negociación colectiva a través del voto personal, libre y secreto y se evita la injerencia del patrón en dicho proceso, y se eliminan los contratos colectivos de protección empresarial que impiden la declaración de huelga, no garantizará que ello se traduzca en mayor poder de negociación de los trabajadores frente a las empresas para mejorar salarios y prestaciones laborales, debido a que dichas reformas no eliminaron la contratación a través del outsourcing. Ello permitirá a las empresas seguir haciendo contrataciones y subcontrataciones con terceras empresas que no tienen sindicatos, ni otorgan salarios seguros, ni prestaciones a sus trabajadores. Asimismo, al continuar el desempleo y subempleo y la economía informal –lo cual se incrementará con la política de austeridad fiscal que el gobierno instrumenta, y al seguir el libre comercio que desplaza a la producción nacional frente a importaciones– proseguirá creciendo el outsourcing, como el poder el sector empresarial de mantener los bajos salarios, a pesar de la “democracia” sindical contemplada en la reforma.
La posición de los demócratas en la Cámara de Representantes en Estados Unidos de condicionar la firma del T–MEC a que México realice la reforma labor y la instrumente, va en la creencia que ello daría mayor poder a los trabajadores para demandar mayores salarios y prestaciones laborales y así disminuir el diferencial de salarios existentes entre dicho país y el nuestro, para de tal forma reducir la competitividad en el costo laboral que México tiene, como el traslado de empresas hacia nuestro país. Los demócratas estadounidenses están más preocupados en que se incrementen los salarios y prestaciones laborales en México, que los propios sindicatos mexicanos, los partidos políticos y el gobierno.
A pesar que en los Foros de consulta hubo muchos pronunciamientos de que se debería acotar a seis años el período de las dirigencias sindicales y no permitir la reelección, la ley establece que “el período de duración de los directivos no podrá ser indefinido o de una temporalidad que obstaculice la participación democrática de los afiliados y tampoco podrá ser lesivo al derecho de votar y ser votado”. Dicha resolución deja abierta la perpetuidad de los dirigentes sindicales en torno a la decisión de las asambleas sindicales, las cuales, a pesar del voto libre personal y secreto del trabajador, pueden ser manipulados por los dirigentes sindicales, como hasta ahora. Ello denota que seguirán las mismas prácticas –a pesar de las disposiciones de mayor democracia sindical y del establecimiento de Tribunales Laborales imparciales e independientes– debido a que se impone la posición del líder sindical que no representa los intereses de la clase obrera y trabajadora, así como el poder que ejercen las grandes empresas, lo cual ha llevado a que en México predominen los salarios más bajos de América Latina y la gran desigualdad del ingreso y la riqueza.
En el régimen transitorio de la reforma aprobada se señala que “los Centros de Conciliación locales y los Tribunales del Poder Judicial de las entidades federativas, iniciarán actividades dentro del plazo máximo de tres años a partir de la entrada en vigor del presente Decreto. Dentro del plazo máximo de cuatro años a partir de la entrada en vigor de este Decreto cada delegación u oficina regional del Centro Federal de Conciliación iniciará la tramitación de solicitudes de conciliación que sean de su competencia”. Se añade que “dentro de los 180 días siguientes que entre en vigor el presente Decreto, el Congreso de la Unión expedirá la Ley Orgánica de los Centros Federal de Conciliación y Registro Laboral. El Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral iniciará sus funciones en materia de registro de asociación sindicales y contratos colectivos de trabajo en un plazo no mayor de dos años a partir de la entrada en vigor del presente Decreto atendiendo las posibilidades presupuestales” ¿por qué hay que esperar tanto tiempo para que empiecen operar, si se reconoce que las Juntas de Conciliación y Arbitraje han sido un fracaso y que son controladas por los gobiernos, líderes sindicales y patrones y no responden a los intereses de los trabajadores?
Se establece también que “los contratos colectivos de trabajo existentes, deberán revisarse al menos una vez durante los cuatro años posteriores a la entrada en vigor de este Decreto”. Si el diagnóstico del dictamen reconoce que alrededor de 90 por ciento de los contratos colectivos de trabajo existentes no fueron consultados a los trabajadores, ¿por qué hay que esperar cuatro años para su revisión, si dichos contratos fueron violatorios a la Ley Federal del Trabajo?
Ello deja entrever que no hay voluntad política para defender los derechos sindicales de incremento salarial y mejores prestaciones laborales, a fin de no afectar la competitividad que México tiene en ese rubro para atraer inversiones para impulsar exportaciones. Se sigue apostando a favorecer a las empresas transnacionales, a costa de deteriorar el nivel de vida de los trabajadores y de contraer el mercado interno y la dinámica económica nacional, pues la estrategia de crecer hacia fuera no ha impulsado el crecimiento del país. También el gobierno quiere evitar una espiral de salarios–precios para no afectar al sector financiero que está por la estabilidad de la moneda, controlada por ellos.
Dicha reforma laboral y la política económica predominante, no mejorarán el poder de negociación de los trabajadores para incrementar sus salarios.

http://www.lajornadadeoriente.com.mx/puebla/la-inoperatividad-de-la-reforma-laboral-aprobada-en-la-camara-de-diputados/

Nueva reforma laboral de México por T-MEC podría ser riesgosa para la competitividad, dice BofAML

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«Los salarios más altos podrían socavar esa ventaja y también podrían ejercer presión sobre la inflación, en particular la inflación de servicios, que recientemente se ha mantenido obstinadamente por encima del objetivo del 3% del banco central, a pesar de una desaceleración de la actividad económica», afirmó.
La razón es que los tradicionales salarios bajos en el país han representando una de las principales ventajas comparativas que le han permitido convertirse en una «potencia industrial», explicó el economista para México y Canadá de Bank of America Merrill Lynch (BofAML), Carlos Capistrán.
17 de Abril de 2019, 17:51
Ciudad de México. La recién aprobada reforma laboral de México como un requisito para avanzar en la ratificación del acuerdo de libre comercio para Norteamérica, podría restar competitividad al país si no se aplican correctamente las mejoras salariales, consideró este miércoles el Bank of America Merrill Lynch (BofAML).
En su reporte «México, poder a la gente trabajadora», el economista para México y Canadá de la institución, Carlos Capistrán, dijo que la introducción del nuevo marco laboral no está libre de riesgos en el futuro.
La razón es que los tradicionales salarios bajos en el país han representando una de las principales ventajas comparativas que le han permitido convertirse en una «potencia industrial», explicó.
«Los salarios más altos podrían socavar esa ventaja y también podrían ejercer presión sobre la inflación, en particular la inflación de servicios, que recientemente se ha mantenido obstinadamente por encima del objetivo del 3% del banco central, a pesar de una desaceleración de la actividad económica», afirmó.
Capistrán aclaró que las mejoras salariales establecidas en la reforma se sumarán al aumento al salario mínimo del 16% establecido por el presidente López Obrador, a partir de este año, lo que podría elevar los riesgos incluso para la creación de empleos.
«Si los salarios más altos reflejan ganancias de productividad, esos riesgos se reducirán», agregó.
No obstante, aclaró que las mejoras salariales establecidas en la reforma se sumarán al aumento al salario mínimo del 16% establecido por la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, a partir de este año, lo que podría elevar los riesgos incluso para la creación de empleos.
Capistrán indicó que la reforma laboral, aprobada por la Cámara de Diputados el jueves pasado, tiene el propósito de alinearse al acuerdo 98 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), así como con el anexo 23 del Acuerdo México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) de libre comercio.
Los cambios laborales se dieron de una forma «precipitada», según el economista, debido a que la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, la demócrata Nancy Pelosi, advirtió que los legisladores estadounidenses no deberían respaldar el T-MEC, a menos de que México aprobara una ley para proteger los derechos laborales.
«Aunque aún no está claro si las enmiendas serán suficientes para satisfacer al Congreso de los Estados Unidos, al menos muestra buena voluntad del lado mexicano para avanzar en el proceso de ratificación del T-MEC», explicó Capistrán.
El nuevo pacto fue firmado en noviembre después de largas negociaciones que se prolongaron por más de un año, pero todavía debe obtener el aval de los congresos de los tres países para entrar en vigor y reemplazar al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que ha estado vigente desde 1994.

https://www.americaeconomia.com/economia-mercados/comercio/nueva-reforma-laboral-de-mexico-por-t-mec-podria-ser-riesgosa-para-la

Reforma laboral impulsa aprobación de T-MEC, pero también inflación: BofAML

Si bien la reforma laboral tiene el potencial de aumentar el poder de negociación de los trabajadores, los salarios más altos podrían erosionar una de las principales ventajas comparativas de México.
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La secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, llamó a sacar adelante una reforma laboral. (Araceli López)
SILVIA RODRÍGUEZ
Ciudad de México / 17.04.2019 20:12:42
Bank of America (BofAML) señaló que la reforma a la ley laboral es un paso para que el congreso estadunidense ratifique el Acuerdo Comercial México, Estados Unidos, Canadá (T-MEC); no obstante, si bien promueve la reducción de la desigualdad y el aumento de los salarios reales, también reduce la ventaja comparativa del país, derivada de sueldo bajos, y ejerce presión para la inflación.
Te recomendamos:
En un documento dijo que la reforma laboral tiene el potencial de aumentar el poder de negociación de los trabajadores, lo que podría permitir que los salarios reflejen mejor los aumentos de productividad; sin embargo, los salarios más altos podrían erosionar una de las principales ventajas comparativas de México, los bajos salarios que le han permitido ser una potencia industrial y comercializar 70 por ciento de su producto interno bruto (PIB).
Bank of America puntualizó que eventualmente, salarios más altos podrían reducir la desigualdad y reducir la inseguridad, pero los riesgos de implementación continúan, ya que México tiene una larga historia de reformas que no se implementan completamente.
Además, los salarios más altos también podrían ejercer presión sobre la inflación, en particular la inflación de servicios, que recientemente se ha mantenido obstinadamente por encima del objetivo de 3 por ciento del banco central, a pesar de una desaceleración de la actividad económica.
Paralelamente reconoció que la reforma laboral reconoce principios laborales internacionales, como el derecho a la libertad de asociación y la sindicación gratuita, además de regular la contratación externa y establece pautas para el funcionamiento de los nuevos tribunales laborales.
La institución financiera explicó que las modificaciones a las leyes laborales fueron posibles debido a que una coalición de partidos de izquierda tiene mayoría en el Congreso y a que la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) abrió las puertas a los Estados Unidos y Canadá para obligar a México a actualizar y mejorar su marco laboral.
Además, agregó BofAML, un objetivo de la reforma laboral es cumplir las promesas de la campaña del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) de empoderar a los trabajadores, aumentar los salarios y reducir la desigualdad, al tiempo que busca modernizar el sistema de justicia laboral.
MCM

https://www.milenio.com/negocios/reforma-laboral-impulsa-aprobacion-t-mec-inflacion-bofaml

Nueva reforma laboral de México por T-MEC podría ser riesgosa para competitividad, dice BofAML

Spanish.xinhuanet.com
2019-04-18 
MEXICO, 17 abr (Xinhua) — La recién aprobada reforma laboral de México como un requisito para avanzar en la ratificación del acuerdo de libre comercio para Norteamérica, podría restar competitividad al país si no se aplican correctamente las mejoras salariales, consideró hoy miércoles el Bank of America Merrill Lynch (BofAML).
En su reporte «México, poder a la gente trabajadora», el economista para México y Canadá de la institución, Carlos Capistrán, dijo que la introducción del nuevo marco laboral no está libre de riesgos en el futuro.
La razón es que los tradicionales salarios bajos en el país han representando una de las principales ventajas comparativas que le han permitido convertirse en una «potencia industrial», explicó.
«Los salarios más altos podrían socavar esa ventaja y también podrían ejercer presión sobre la inflación, en particular la inflación de servicios, que recientemente se ha mantenido obstinadamente por encima del objetivo del 3 por ciento del banco central, a pesar de una desaceleración de la actividad económica», afirmó.
«Si los salarios más altos reflejan ganancias de productividad, esos riesgos se reducirán», agregó.
No obstante, aclaró que las mejoras salariales establecidas en la reforma se sumarán al aumento al salario mínimo del 16 por ciento establecido por la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, a partir de este año, lo que podría elevar los riesgos incluso para la creación de empleos.
Capistrán indicó que la reforma laboral, aprobada por la Cámara de Diputados el jueves pasado, tiene el propósito de alinearse al acuerdo 98 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), así como con el anexo 23 del Acuerdo México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) de libre comercio.
Los cambios laborales se dieron de una forma «precipitada», según el economista, debido a que la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, la demócrata Nancy Pelosi, advirtió que los legisladores estadounidenses no deberían respaldar el T-MEC, a menos de que México aprobara una ley para proteger los derechos laborales.
«Aunque aún no está claro si las enmiendas serán suficientes para satisfacer al Congreso de los Estados Unidos, al menos muestra buena voluntad del lado mexicano para avanzar en el proceso de ratificación del T-MEC», explicó Capistrán.
El nuevo pacto fue firmado en noviembre después de largas negociaciones que se prolongaron por más de un año, pero todavía debe obtener el aval de los congresos de los tres países para entrar en vigor y reemplazar al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que ha estado vigente desde 1994.

http://spanish.xinhuanet.com/2019-04/18/c_137985822.htm

Reforma laboral impulsa aprobación de T-MEC, pero también inflación

Por Lorena Fuentes
Los salarios más altos podrían erosionar una de las principales ventajas comparativas de México
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Ciudad de México.- Bank of America (BofAML) señaló que la reforma a la ley laboral es un paso para que el congreso estadunidense ratifique el Acuerdo Comercial México, Estados Unidos, Canadá (T-MEC); no obstante, si bien promueve la reducción de la desigualdad y el aumento de los salarios reales, también reduce la ventaja comparativa del país, derivada de sueldo bajos, y ejerce presión para la inflación.
En un documento dijo que la reforma laboral tiene el potencial de aumentar el poder de negociación de los trabajadores, lo que podría permitir que los salarios reflejen mejor los aumentos de productividad; sin embargo, los salarios más altos podrían erosionar una de las principales ventajas comparativas de México, los bajos salarios que le han permitido ser una potencia industrial y comercializar 70 por ciento de su producto interno bruto (PIB).
Bank of America puntualizó que eventualmente, salarios más altos podrían reducir la desigualdad y reducir la inseguridad, pero los riesgos de implementación continúan, ya que México tiene una larga historia de reformas que no se implementan completamente.
Además, los salarios más altos también podrían ejercer presión sobre la inflación, en particular la inflación de servicios, que recientemente se ha mantenido obstinadamente por encima del objetivo de 3 por ciento del banco central, a pesar de una desaceleración de la actividad económica.
Paralelamente reconoció que la reforma laboral reconoce principios laborales internacionales, como el derecho a la libertad de asociación y la sindicación gratuita, además de regular la contratación externa y establece pautas para el funcionamiento de los nuevos tribunales laborales.
La institución financiera explicó que las modificaciones a las leyes laborales fueron posibles debido a que una coalición de partidos de izquierda tiene mayoría en el Congreso y a que la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) abrió las puertas a los Estados Unidos y Canadá para obligar a México a actualizar y mejorar su marco laboral.
Además, agregó BofAML, un objetivo de la reforma laboral es cumplir las promesas de la campaña del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) de empoderar a los trabajadores, aumentar los salarios y reducir la desigualdad, al tiempo que busca modernizar el sistema de justicia laboral.
Con información de Milenio 

http://www.zocalo.com.mx/new_site/articulo/reforma-laboral-impulsa-aprobacion-de-t-mec-pero-tambien-inflacion

El sí a la reforma laboral


Anilú Ingram Vallines
ANALISIS
  / MARTES 16 DE ABRIL DE 2019
Las y los diputados federales aprobamos la semana pasada, en lo general, la Reforma Laboral, necesaria para que México pueda ratificar el Tratado entre México-Estados Unidos y Canadá (T-MEC), pues era un pendiente que como país teníamos. Con la reforma, adición y derogación de diversas disposiciones de las leyes Federal del Trabajo, Orgánica del Poder Judicial de la Federación, Federal de la Defensoría Pública, del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, y del Instituto Mexicano del Seguro Social, los trabajadores gozarán de justicia laboral, libertad sindical y negociación colectiva.
Los priistas votamos a favor de una reforma que brinde a la fuerza trabajadora del país justicia laboral para asegurar la protección de los derechos de los trabajadores, no de las empresas, por lo que en los acuerdos por conflictos laborales se debe alcanzar siempre un acuerdo justo, resolviendo así las controversias de manera sencilla y accesible, ágil y efectiva.
Con esta reforma laboral, que hoy está en manos de nuestros compañeros senadores su análisis, discusión y aprobación, habrá libertad sindical para elegir ser parte o no de un sindicato. Los derechos laborales de las y los trabajadores estarán garantizados por la ley vigente, aunque no formen parte de un sindicato y específicamente para los jóvenes que inicien su vida laboral, ellos podrán también elegir a sus representantes, participar y formular su plan de acción que proteja sus derechos laborales.
Defendimos la democracia sindical porque estos pertenecen a las y los trabajadores, por lo que serán ellas y ellos los que decidan a cuál pertenecer y quiénes serán sus representantes, en una negociación colectiva, con su voto libre y secreto; además, por primera vez, las directivas sindicales deberán ser establecidas a partir de la representación proporcional, en razón de género
Por una nueva cultura laboral en México, los priistas avalamos también que se dé transparencia laboral para que los contratos colectivos y estatutos sindicales sean accesibles y abiertos en un sitio web que cualquier trabajador pueda consultar, además de que cada seis meses podrán conocer, completa y detalladamente, la administración del patrimonio sindical.
En ese objetivo de establecer que el trabajo exige respeto para las libertades y dignidad de quien lo presta; además, debe efectuarse en condiciones que aseguren la vida digna y la salud para las y los trabajadores y sus familiares dependientes, se aprobó la iniciativa de una servidora para garantizar sus prestaciones laborales a 2.3 millones de trabajadores y trabajadoras domésticas, a quienes durante décadas, se les había ignorado y pisoteado, en la gran mayoría de los casos, sus derechos.
Para los trabajadores del campo se determinó que el patrón llevará a cabo un padrón especial de los trabajadores contratados por estacionalidades, para registrar la acumulación de éstas, a fin de establecer la antigüedad y, con base en la suma de éstas, calcular las prestaciones y derechos.
Las y los diputados federales ya cumplimos con nuestra parte al aprobar la reforma laboral, ahora esperemos que la Cámara de Representantes en Estados Unidos ratifique ya el T-MEC. Así, en síntesis, la reforma aprobada la semana pasada en la Cámara de Diputados tiene elementos positivos que esperemos se vean reflejadas en el bienestar de las familias de los trabajadores y en el reconocimiento de los derechos laborales de cientos de personas cuya actividad está invisible, como las propias trabajadoras domésticas.

@AniluIngram
https://www.diariodexalapa.com.mx/analisis/el-si-a-la-reforma-laboral-3333930.html