
22 DE ABRIL, 2019 ALFREDO HUERTA
La ratificación del T-MEC como se conoce al TLCAN está sujeta a la aprobación de los Congresos de Estados Unidos, Canadá y México. Entre más tiempo pase, los tiempos políticos en Estados Unidos y Canadá serán un obstáculo para su ratificación en este 2019.
El próximo 21 de octubre se llevarán a cabo elecciones federales en Canadá. La lucha entre dos partidos, el Liberal al que pertenece Justin Trudeau y el Conservador está fuerte. Un escándalo que implica a Trudeau en un presunto intento de interferencia para favorecer a la mayor constructora del país ha reducido su nivel de aceptación pública y algunas encuestas políticas lo colocan hoy en segundo lugar de intención de voto. Su apoyo a una pronta ratificación pudiera quedar en segundo lugar.
Los actuales legisladores canadienses inician un receso en junio, por lo que cuentan con aproximadamente mes y medio para analizar y, en su caso, aprobar el pacto trilateral antes de “contaminar” su agenda de cara a los comicios. El Congreso canadiense ha presionado a su Gobierno para que solicite al de Estados Unidos la eliminación de los aranceles al acero y aluminio.
La palabra la tiene sin duda el Congreso de Estados Unidos. No obstante, la carrera por la Presidencia en las elecciones de noviembre de 2020 parece que ya inició. Entre el 3 de febrero y hasta junio de 2020, los partidos efectúan sus elecciones primarias y desde ahora candidatos evalúan sus posibilidades reales y la donación potencial a la que aspiran. Donald Trump estará ahí nuevamente.
Donald Trump toma como una bandera la seguridad nacional. Presiona a México para frenar el flujo de drogas e inmigrantes indocumentados o, de lo contrario, cerrará fronteras o gravará con 25% de aranceles a los automóviles procedentes de nuestro país. Dio tiempo de un año para corregirlo, pero todo puede suceder. Buscará que el Congreso analice formalmente la ratificación del tratado “pronto”, pero los demócratas buscarán sus tiempos y condiciones.
La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, dijo que debían hacerse cambios al texto del T-MEC, para asegurar que sus disposiciones laborales puedan entrar en vigencia. Condicionó primero a México a llevar a cabo la reforma laboral, que como sabemos ya está en manos del Senado.
Los senadores demócratas Ron Wyden y Sherrod Brown pretenden que Estados Unidos tenga el derecho de exigir que se hagan inspecciones en determinadas fábricas localizadas en territorio mexicano, para verificar que en esos lugares de trabajo se están cumpliendo las leyes laborales al pie de la letra. Si la inspección revela que las fábricas no están cumpliendo, Estados Unidos podría aplicar sanciones comerciales, pero implica posiblemente reabrir el acuerdo.
En México, Manuel Bartlett, director general de la Comisión Federal de Electricidad, está poniendo en riesgo la ratificación del T-MEC. La posible revisión, cancelación y/o expropiación de los contratos de los gasoductos que no operan por cuestiones propias de las empresas genera “desconfianza” y la falta de respeto al artículo 11 del actual tratado.
Chrystia Freeland insistirá sobre la importancia de garantizar en México las inversiones canadienses y puede presionar junto con el Congreso de Canadá a nuestro país, para que se respete el acuerdo comercial.
El tiempo juega en contra, pero la voz cantante la trae el Congreso de Estados Unidos.
Autor: ReformaLaboralMX
¿Tendremos reforma laboral antes del Día del Trabajo?

Arnoldo Piñón
Antes del 1 de mayo, las reformas a la Ley Federal del Trabajo deberán estar aprobadas por las Cámaras de Diputados y de Senadores, de acuerdo con las intenciones del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Lograrlo no representará problemas, debido a que en ambas cámaras Morena tiene, con sus aliados, mayoría simple para aprobarla. Hasta ahora, salvo la pretensión de meterle mano al articulado del outsourcing, como lo contempla una de las dos ultimas iniciativas de reformas que ese partido ha presentado, el resto de las propuestas como la acreditación de representación de los trabajadores en emplazamiento por firma de contrato colectivo y los informes del manejo del patrimonio sindical cada seis meses, parecen no haber generado aparentemente mayor inquietud.
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Después que se realizó ya un foro en San Lázaro, donde dirigentes sindicales y especialistas analizaron el contenido de las propuestas, la Comisión de Trabajo de los diputados tiene condiciones para elaborar un dictamen y presentarlo al pleno para su discusión y votación, a fin de que siga el mismo procedimiento en el Senado de la República.
Interesante por demás que la secretaria de Trabajo y Previsión Social, Luisa María Alcalde haya dicho, desde el 20 de marzo, que el gobierno de Estados Unidos, como parte del proceso de ratificación del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), estaría a la espera de la concreción de un nuevo sistema laboral en nuestro país que extinga el tripartido en las juntas de conciliación y promueva la libertad sindical y la contratación colectiva.
Las palabras de la encargada de la política laboral del país dejan ver que el gobierno lopezobadorista privilegiará intereses por encima de los trabajadores, con la finalidad de preservar la tranquilidad para las empresas. ¿Como entender entonces las huelgas en Matamoros, impulsadas por, entre otros, el sindicato minero y que se han traducido en la salida de algunas maquiladora al no satisfacer las exigencias de aumentos salariales de 20 por ciento más bonos por 32 mil pesos?
Lo anterior corre el riesgo de interpretarse que en materia de outsourcing pudiera incluso mantenerse en las condiciones en que se encuentra desde que en el último cuatrimestre de 2012 en que fue incorporado a la Ley Federal del Trabajo, pese a que se ha convertido en práctica usual para disminuir prestaciones económicas a los mínimos legales.
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En otras oportunidades he reiterado que el outsourcing o subcontratación tiene una finalidad benéfica, al permitirles a las empresas no desviarse de su objetivo. A manera de ejemplo, la banca tiene un objeto social especializado, por lo que requiere que la limpieza de sus instalaciones la realice una firma dedicada a ese rubro.
Lamentablemente por la ausencia de la Secretaría del Trabajo y Previsión para hacer cumplir la ley, esa figura ha sido utilizada para reducir salarios y prestaciones de los trabajadores. En otras oportunidades he citado que en la banca más del 40% de los trabajadores están contratados a través de empresas subcontratistas.
A esos trabajadores de la banca se les pagan las prestaciones previstas por la ley laboral, excepto al reparto de utilidades -una prestación económica con rango constitucional-. Incluso el banco número uno creó, desde la década pasada, una empresa a la que le trasladó a todos sus trabajadores -unos 30 mil- ahorrándose miles de millones de pesos.
Es cierto que el actual gobierno tiene sólo cuatro meses. Sin embargo, frente a la situación del país es inaceptable, desde cualquier punto de vista, se permitan prácticas que lesionan sus intereses en beneficio de empresarios que sólo ven las utilidades de sus firmas, sin reparar en las necesidades de sus trabajadores.
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La propuesta de Morena de endurecer los requisitos para la contratación a través de empresas outsourcing ha generado inquietud entre algunos empresarios, por lo que de mantenerse la posición de Morena de incluir la propuesta en la Ley Federal del Trabajo, la reforma pudiera no ser tan tersa.
Es cierto, no es necesario endurecer los criterios para subcontratación: lo que se necesita es que se aplique la ley en los términos en que está. Ese es uno de los grandes retos en materia laboral del Gobierno de López Obrador.
Si bien es cierto ese punto es el único que ha provocado algunas tensiones, también lo es que la iniciativa presentada en diciembre por el diputado Miguel Ángel Chico Herrera, contiene puntos que pudieran violentar disposiciones contenidas en el Convenio 87 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Es importante puntualizar que ese convenio -junto con el 98 recién ratificado por nuestro país-, forman parte del marco jurídico, de acuerdo con el artículo 133 de la Constitución. Por tanto los legisladores deberán ser muy cuidadosos en lo que aprueben, porque de lo contrario lloverán juicios que obligarán a la Suprema Corte de Justicia de la Nación a establecer la constitucionalidad en algunos casos.
El Convenio 87 en específico es muy claro en que el gobierno no puede inmiscuirse en la vida interna de las organizaciones sindicales, incluida su propia administración.
La reforma laboral es una necesidad, a fin de de regular la que en materia constitucional se aprobó y está vigente desde 2016 y que implican, entre otros renglones, la desaparición de las juntas de conciliación y arbitraje, para ser sustituidas por juzgados laborales.
Y viene ahí otro aspecto: el nuevo centro de conciliación y registro sindical, con las facultades que se le pretende otorgar, lo convertirá en un ente particularmente poderoso, una especie de monstruo.
http://www.rssindical.mx/2019/04/10/tendremos-reforma-laboral-antes-del-dia-del-trabajo/
Nueva ley; añejas prácticas
Corrupción y venalidad en los sindicatos; México debe su gran atraso en productividad a la existencia del aparato gremial oficial y su complicidad con patrones
Por Jesús González Schmal – abril 20, 2019
Confederación de Trabajadores de México. Cumplió, por décadas, la función asignada
En 1970 se promulgó la actual Ley Federal del Trabajo. La precedente, también reglamentaria del artículo 123 constitucional entró en vigor en 1931. Ambas, pese a sus evidentes avances en cuanto a materializar los postulados de la primera Constitución social-demócrata en el mundo, fueron minimizadas por una realidad que se sobrepuso a los modernos derechos de los trabajadores que, al final de cuentas, quedaron reducidos a un enunciado teórico sujeto a los vaivenes de los intereses políticos acabando por servir sólo de bandera demagógica para tener a los trabajadores esperanzados en una mejoría de sus ingresos y prestaciones pero, fundamentalmente ser utilizados como votantes cautivos de un partido oficial que posteriormente sería el Revolucionario Institucional integrado por sectores para su mejor manejo.
Así, se crearon las grandes centrales obreras entre las que destacó la Confederación de Trabajadores de México (CTM) que cumplió por décadas la función asignada valiéndose de la aceptación en los contratos Colectivos de Trabajo de la “cláusula de exclusión” para los trabajadores que los sindicatos integrados a la CTM ordenaran al patrón que procediera al despido de cualquier agremiado disidente. Asimismo la “cláusula de admisión” mediante la cual cualquier nuevo ingreso de un trabajador sólo podía derivar de una propuesta del sindicato cetemista al empleador. Este mecanismo operó con resultados óptimos para el mantenimiento del PRI en el poder compensándose a los líderes sindicales con cargos públicos en el Senado, la Cámara de Diputados y hasta de gobernadores.
El engranaje del voto de trabajadores sindicalizados con el partido fue modelo que los fascistas más reconocidos en Europa hubieran envidiado. De igual manera se hizo con los ejidatarios sujetos para el reconocimiento de sus derechos a la obediencia de filiación política al partido oficial y de su asistencia a los actos de apoyo al gobierno y a su partido para los que fueran convocados. Todo se dejó al arbitrio de las decisiones de la dupla presidente y partido articuladas para la obtención de la mayoría del voto rural y urbano en toda la República, atando al mismo propósito a los tribunales laborales y agrarios que quedaban presionados por estos vínculos. Deben reconocerse sin embargo excepciones de impartidores de justicia que no acataron este sometimiento.
El siguiente sector más amplio y plural fue el popular que agrupaba básicamente a comerciantes, negociantes, profesionistas etcétera, pero que acabó manipulando a los ambulantes e informales que conformaban inmensos contingentes que todavía son materia de disputa entre diversos partidos. Los maestros, que si bien caerían en este sector, en realidad se manejaban habilidosamente a través del único gigantesco sindicato con más de 1 millón de afiliados que fue manejado por Jonguitud Barrios y hasta la fecha por Elba Esther Gordillo. Este macro sindicato disperso en toda la República, fue fundamental no sólo porque el voto del magisterio estaba garantizado sino porque también los maestros cumplían como funcionarios de casillas rurales para llevar a cabo las votaciones con sufragios planchados y urna llena con el total del padrón a favor del multicitado partido de gobierno.
Ahora se habla de una nueva ley laboral que desde siempre se había ofrecido con el agravante de que hoy es inaplazable porque ya la vieja y la menos vieja ley guardadas en el armario, están tambaleándose con la exigencia que, sin el menor recato, hizo la lideresa del Congreso norteamericano Nancy Pelosi en el sentido de que no se firmaría el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (hoy T-MEC) si el gobierno mexicano no emitía una nueva ley en la materia laboral porque son manifiestas las abismales diferencias de salarios entre los tres países. El origen de este vergonzoso hecho no puede sino encontrarse en la corrupción y venalidad de los sindicatos mexicanos con sus grandes centrales. La presidenta de la Cámara de Representantes conoce a fondo la lamentable situación de los trabajadores mexicanos.
Lo que ahora con tanta premura discute el Congreso mexicano respecto de la perversión y corrupción del sindicalismo nacional, amenaza con convertirse en un cambio de apariencias para mantener todo igual. Ello si se contempla que reduciéndose y hasta extinguiéndose la CTM, CROC, STRM, SNTE, CNTE, SNTM etcétera etcétera, tal cual serían reemplazados por la nueva central que está fraguando Napoleón Gómez Urrutia de Morena con la creación de la Confederación Internacional de Trabajadores (CIT) para reeditar la CTM que el padre del ahora senador de nombre Napoleón Gómez Sada capitalizó toda su vida y le permitió heredar a su primogénito las mejores prácticas de control y explotación sindical.
México debe su gran atraso en productividad a la existencia del aparato sindical oficial y su complicidad con patrones que preferían pagar sobornos a líderes, que implicar a los trabajadores verdaderos en la búsqueda y compromiso de mejor trabajo en beneficio mutuo. Ya desaparecieron el PNR, el PRM para convertirse en el PRI como siglas en el poder presidencial. Tal parece que los que lo hicieron, sus herederos y beneficiarios lo llevaron a mantenerse en el sitio sólo cambiando las siglas que parecen agotadas. Hoy el riesgo es que por lo que se ve las nuevas siglas podría ser Morena. Ojalá nos equivoquemos pero seríamos ingenuos si no advertimos que los datos dan para sospecharlo. La nueva ley quedaría con un camuflaje para encubrir el más anacrónico sistema de control de la libertad del trabajador.
https://impacto.mx/larevista/nueva-ley-anejas-practicas/
Reforma laboral afecta utilidades a la CTM: Leobardo Soto
21/Abr/2019
Por Maribel VELÁZQUEZ. Evitó decir cuántos subordinados y de qué sectores serían afectados argumentando que o ha culminado las revisiones correspondientes.
Foto: Especial I Buscan un incremento promedio del 7.5%. .
El reparto de utilidades será un tema preocupante este año. Hasta ahora la Confederación de Trabajadores de México (CTM) ha revisado el tema con 150 empresas y de éstas alrededor del 40 por ciento no entregará, informó el líder de esta agrupación, Leobardo Soto Martínez.
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En entrevista, el representante de los trabajadores mencionó que hubo muchos cambios a finales del año pasado, especialmente ante el anuncio de la Reforma laboral, la cual ya ha sido avalada por la cámara de diputados federal, algunos empresarios decidieron vender sus compañías.
Soto Martínez evitó decir cuántos subordinados y de qué sectores serían afectados con el argumento de que necesitan terminar de hacer las revisiones correspondientes, aunque no preveía una situación positiva para todos.
Respecto a la reforma laboral dijo, “va afectar la armonía, los equilibrios en los factores de la producción, el que te desestabilicen cinco o seis trabajadores una empresa de miles de trabajadores no es grato para nadie, por eso también el malestar de los empresarios”.
Agregó que el tema de la transparencia prevista no genera preocupación pues los secretarios generales manejan sus cuotas y hacen los pagos correspondientes a la federación, “no los administra Leobardo Soto como muchos quieren aparentar”.
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Otro de los cambios es la desaparición de las juntas locales de conciliación y arbitraje, sin embargo, no es un aspecto que pueda aplaudirse, “se va al fracaso” tal y como ocurrió con el sistema de justicia penal acusatorio, quien tenga dinero tendrá la justicia a su favor,declaró.
“En las juntas locales sabes cuál fue el fracaso, fue que no había ni para toner, no había ni hojas, no había ni pago para los secretarios, actuarios” recalcó el dirigente de la CTM en Puebla.
Los conflictos entre los jefes y los trabajadores se resolvían en las juntas, pero con la reforma serán sustituidas por los tribunales laborales que dependerán del Poder Judicial de la Federación. Todavía falta que la cámara de senadores avale la iniciativa.
En otro orden de ideas dijo que han realizado revisiones de incrementos de salarios y prestaciones, en promedio se lograron aumento de un 8.5 por ciento directo al sueldo, el sector más bajo fue el textil con tan sólo 7 por ciento, pero a esto se debe de sumar otro porcentaje similar para otros beneficios.
El dirigente de la CTM precisóque en La Morena consiguieron 6 por ciento en retribuciones económicas y 9.5 por ciento en prestaciones, en San Marcos fue casi igual.
https://www.elpopular.mx/2019/04/21/local/reforma-laboral-afecta-utilidades-a-la-ctm-leobardo-soto-203103
La reforma laboral prevé combatir el acoso y discriminación e imponer sanciones a patrones
La reforma aprobada adicionó el artículo 3 Bis estableciendo la definición de hostigamiento y acoso sexual en las que además señala las sanciones a las personas que cometan estas conductas.
Marisol Velázquez
20 de abril de 2019, 11:56
De acuerdo con la reforma laboral aprobada por la Cámara de Diputados el pasado 11 de abril, la iniciativa busca garantizar un ambiente libre de discriminación y violencia así como implementar protocolos para prevenir la discriminación por género y atender los casos de violencia y acoso sexual.
Según el informe Mujer, Empresa y el Derecho 2018 del Banco Mundial en 104 economías, las mujeres todavía no pueden trabajar en determinados empleos por el simple hecho de ser mujeres y en 59 economías, no hay ninguna ley sobre acoso sexual en el lugar de trabajo.
El documento señala que si bien los movimientos #YoTambien en América Latina y #MeToo en los Estados Unidos han puesto en evidencia la prevalencia del acoso y la violencia sexual en el lugar de trabajo, en muchos lugares las mujeres no cuentan con protección legal y prevalece la brecha salarial entre hombres y mujeres.
El dictamen de reforma laboral puntualiza que México también ha adoptado instrumentos internacionales que protegen los derechos laborales de las mujeres que abarcan la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH) Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW) y los convenios 100 , sobre igualdad de remuneración, 111 sobre la discriminación en el empleo y ocupación, 156 de trabajadores con responsabilidades familiares y 183 de protección a la maternidad de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
La reforma aprobada adicionó el artículo 3 Bis estableciendo la definición de hostigamiento y acoso sexual en las que además señala las sanciones a las personas que cometan estas conductas.
De acuerdo con el artículo 994 en el décimo octavo capítulo de Procedimiento Especial del dictamen se establece una multa entre 21,122 a los 422,450 pesos a los patrones que realicen o permitan actos de hostigamiento sexual y discriminación en contra de sus trabajadores.
La Organización Internacional del Trabajo define el acoso laboral como la acción verbal o psicológica de índole sistemática, repetida o persistente por la que, en el lugar de trabajo o en conexión con el trabajo, una persona o un grupo de personas hiere a una víctima, la humilla, ofende o amedrenta.
El acoso laboral puede representarse a través de insultos, sobrecarga de trabajo, intimidaciones, dificultad para el desarrollo laboral, brecha salarial, entre otras.
Como otro instrumento para prevenir el acoso y discriminación laboral se encuentra la Norma Mexicana en Igualdad Laboral y No Discriminación en la que participan el Instituto de las Mujeres (Inmujeres), Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) y el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) que reconoce a los centros de trabajo que cuentan con prácticas en materia de igualdad laboral y no discriminación, para favorecer el desarrollo integral de las y los trabajadores.
Tienen como ejes principales ejes la incorporación de la perspectiva de género y no discriminación en los procesos de reclutamiento, selección, movilidad y capacitación, garantizar la igualdad salarial, implementar acciones para prevenir y atender la violencia laboral y realizar acciones de corresponsabilidad entre la vida laboral, familiar y personal de sus trabajadoras y trabajadores.
https://www.eleconomista.com.mx/politica/La-reforma-laboral-preve-combatir-el-acoso-y-discriminacion-e-imponer-sanciones-a-patrones–20190420-0007.html
Ocaso de un país sin huelgas
21/04/2019
JORGE FALJO
Durante décadas se nos prometió que el libre funcionamiento del mercado laboral nos llevaría por sí mismo a la mejora de las condiciones de los trabajadores.
PERFIL
Las pasadas huelgas en Matamoros Tamaulipas tomaron de sorpresa al país. Nadie predijo que duplicar el salario mínimo en la franja fronteriza del norte del país podría, de rebote, provocar una revuelta laboral de los trabajadores de las maquiladoras. O tal vez sÍ se consideró esa posibilidad, porque el decreto indica, como un buen consejo, que la elevación del mínimo no debe ser referente para incrementar los demás salarios vigentes en el mercado laboral.
En esa perspectiva, que comparten las empresas, los trabajadores de las maquiladoras no serían beneficiados porque, tomando en cuenta bonos e incentivos, ya tenían ingresos superiores al nuevo mínimo. Sin embargo, esos trabajadores lejos de considerarse privilegiados recordaban tiempos mejores. A principios de los años noventa, antes de la firma del TLCAN, el salario medio de las maquiladoras de la región era de 19.50 dólares diarios; a precios constantes, hoy es menor a eso. Además, habían conseguido que la semana laboral fuera de 40 horas con pago de 56 horas; mientras que ahora en la mayoría de esas empresas se trabaja 48 horas a la semana.
Huelgas
En Matamoros se conjuntaron condiciones particulares de activismo, liderazgo y organización que llevaron a los trabajadores a una huelga general local en la que rebasaron a sus liderazgos sindicales formales. Exigieron un incremento salarial del 20 por ciento y el pago de un bono especial de 32 mil pesos que resultaba de calcular un pago salarial acordado con las empresas que se cubría en un solo pago al fin de año y que resultó alto porque estaba indexado al salario mínimo. El resultado es que cerca de un centenar de empresas llegó a un acuerdo favorable a las exigencias de los trabajadores.
Lo realmente sorprendente es que este era un país sin huelgas. En el sexenio de Vicente Fox estallaron 267 huelgas de carácter federal; en el de Calderón 111, y en el de Peña Nieto tan solo 22. Al final de la anterior administración se cumplieron 31 meses sin un solo estallamiento de huelga.
Esta «paz laboral» no era de ningún modo indicador de satisfacción de parte de los trabajadores. Se originaba más bien en dos factores: uno, la efectividad de los mecanismos de control y represión instaurados en el sindicalismo mismo y en las instituciones laborales. O segundo, un mercado laboral dominado por la informalidad y la ausencia de oportunidades de mejora.
Con el TLCAN México se comprometió a procurar el bienestar de los trabajadores; y simplemente no cumplió. Durante décadas se alentaron organizaciones sindicales autocráticas, corruptas y represoras de los trabajadores. Un régimen de desprotección de los derechos laborales alentado desde el gobierno.
TLCAN
Ahora desde los Estados Unidos viene la exigencia de reformas laborales que serán parte del nuevo tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, o T-MEC. Y esta vez parece que la cosa va en serio.
Trump ha ubicado a México, ante sus «fans», como un país que le roba empleos a los norteamericanos. En su campaña presidencial prometió acabar con la explotación laboral en México, porque constituye una forma de competencia desleal. Ese discurso ha trascendido y ahora es compartido por los demócratas. Importa resaltarlo porque en Estados Unidos existe la impresión de que México los engañó.
No suena bien plantearlo de ese modo. Pero, por otra, parte sería difícil negar que los mexicanos mismos hemos sido constantemente engañados. Durante décadas se nos prometió que el libre funcionamiento del mercado laboral nos llevaría por sí mismo a la mejora de las condiciones de los trabajadores.
En ese contexto se consideró inútil fijar un salario mínimo porque por sí mismas las empresas ya pagaban sueldos superiores. Matamoros demostró que no era cierto. De acuerdo con el IMSS el 10% de los trabajadores formales más pobres incrementó sus ingresos en más del 50% por la elevación del mínimo. Aunque en el conjunto total el salario promedio sólo subió un 8 por ciento, antes de las huelgas.
La reforma laboral se encuentra a discusión.
Sus ejes de transformación jurídica son el derecho de los trabajadores a organizarse; a elegir por voto libre y secreto a sus líderes; a discutir y aprobar, o no, el contrato de trabajo, a eliminar los contratos de protección, y a que las disputas laborales se resuelvan ante jueces independientes.
No conocemos aún cual será la redacción final de la ley y si acaba o no con el outsourcing y los falsos contratos de honorarios, o los deja para después. Pero basta lo esencial de las demandas norteamericanas para que aquí ocurran cambios fundamentales que abrirán escapes a la gran olla de presión donde durante décadas se han acumulado demandas reprimidas.
Y la exigencia de los demócratas no se limita al cambio legal. Sabedores ellos como nosotros, que con frecuencia el cambio legal es mero formulismo e hipocresía, esta vez exigen asegurarse que los cambios se instrumentarán adecuadamente y que a final de cuentas se conseguirá lo que quieren: disminuir la brecha salarial entre los trabajadores mexicanos y los norteamericanos.
Es en el terreno de la efectividad donde se librarán las más fuertes batallas internas. El sector privado mexicano sabe que la reforma laboral es inevitable; acepta el cambio legal para acoplarse a las exigencias de la renovación del tratado comercial, pero al mismo tiempo se opondrá a la sindicalización, a las elevaciones salariales y pondrá el grito en el cielo cuando ocurran huelgas.
La transición será un camino empedrado.
No sólo habrá tumbos inevitables en el camino de una cultura de auténtica negociación entre empresarios y trabajadores organizados. Abrir la ruta de la mejora salarial entra en contradicción con la estrategia económica de competir en un mundo globalizado sobre la base de pagar salarios de hambre en un mercado interno desprotegido.
Tendremos que revisar el modelo económico en su conjunto empezando por darle peso al Estado como rector de la economía, al diseño de una política industrial consensada con los sectores empresariales y una política social adecuada a la inclusión de todos los mexicanos. Y en las relaciones con el exterior pasar de la competitividad salarial a otra asociada a la protección de nuestra producción interna.
Utopías, las ajenas y las propias
@JorgeFaljo | @OpinionLSR | @lasillarota
https://lasillarota.com/opinion/columnas/ocaso-de-un-pais-sin-huelgas/281177?fbclid=IwAR1tD4VYYkB_yar-IcOLm6AA_Oa2tWG8bLss_4nv4zYUtjVERG8p1aici8Y
“No es CIT sindicato a la orden de AMLO”
On April 20, 2019 By webmaster
Por: María Del Pilar Martínez
La Prensa/El Economista
Al realizar la primera asamblea nacional, el presidente de la Confederación internacional de Trabajadores (CIT), Napoleón Gómez Urrutia, dio a conocer que la Secretaría de Trabajo y Previsión Social otorgó la toma de nota a esta nueva organización, la cual, aseguró, vendrá a reordenar el sector laboral y contribuirá para llevar a la clase obrera a un campo de mayor justicia y libertad.
Sin sindicatos libres y sin unidad, nunca seremos escuchados por los empresarios ni las autoridades ni la sociedad, porque hoy la mayoría de los sindicatos agrupan a trabajadores sin informarles de sus derechos, los mantienen desmovilizados y los desorganizan para convertirlos en sindicatos débiles que no representan una fuerza ni ante los empresarios ni ante ningún otro grupo de intereses contrarios a los de los trabajadores”.
Así lo manifestó el senador Napoleón Gómez Urrutia durante la constitución la Confederación Internacional de Trabajadores (CIT) al rechazar que se trate de una organización al servicio de Andrés Manuel López Obrador o del partido político Morena.
Argumentó que el objetivo de la CIT es unificar al movimiento obrero para que los derechos laborales sean una realidad y constituirse en un interlocutor con empresas y gobierno, así como terminar con viejas prácticas como el charrismo sindical, la represión, chantajes y amenazas hacia la clase trabajadora.
Señaló que los cambios a la reforma laboral quizá no sean suficientes, ya que consideró que faltan aspectos como el de la subcontratación y modificar la política de los recuentos por la titularidad de los contratos colectivos, aunque reconoció que quizá no alcance el tiempo en este primer análisis y debate, por lo que promoverá que se aborden en un periodo extraordinario o el ordinario que inicia el 1 de septiembre.
“Hay otros temas en la reforma que no se tocan, entre ellos el de la subcontratación que a muchos lastima y preocupa. Otro aspecto que se va a tener que modificar es la política de los recuentos, que es totalmente en contra de los trabajadores por el manejo, arbitrariedad y corrupción de las juntas locales de Conciliación y Arbitraje, que permiten la intervención de las empresas”, manifestó.
“Vamos a lograr muchos cambios, quizá no sean suficientes, pero debemos seguir luchando para consolidar la transformación”, subrayó en el auditorio Napoleón Gómez Sada.
Ante 10 mil representantes sindicales que integran la CIT y de Workers Uniting, el sindicato global conformado por los United Steelworkers en Estados Unidos y Canadá, así como de Unite the Union en el Reino Unido e Irlanda, entre otros, el también dirigente minero dijo que no obstante que la aplicación en pleno de la reforma está prevista en un plazo de cuatro años, la clase trabajadora no va a esperar tanto tiempo en busca de justicia y en la defensa de sus derechos.
Gómez Urrutia refrendó el llamado a las organizaciones sindicales y empresarios a sumarse al cambio y criticó a aquellos que mantienen resistencia para no perder sus privilegios, e incluso promueven el antisindicalismo con la propuesta de que los trabajadores deben decidir si pagan cuotas sindicales; “es algo como preguntar a los mexicanos si queremos pagar impuestos”, acotó.
Dio a conocer que el próximo 1 de Mayo realizarán una marcha, junto con otras organizaciones y centrales obreras, no sólo para conmemorar el Día Internacional del Trabajo, sino además para expresar las demandas de respeto a los derechos laborales, libertad sindical y justicia salarial.
http://laprensademonclova.com/2019/04/20/no-es-cit-sindicato-a-la-orden-de-amlo/
Decepciona a demócratas nueva ley laboral de México
“Los bajos salarios en México han sido el principal impulsor de la subcontratación de empleos en los Estados Unidos”, señalaron
20 de abril de 2019
Foto: AFP
Redacción ejecentral
Un total de 86 miembros del Congreso de Estados Unidos enviaron una misiva a Robert Lighthizer, representante de comercio de ese país, en la cual aseguraron que las reformas laborales mexicanas deben ser más significativas, que las aprobadas el pasado 11 de abril, para votar a favor del tratado de libre comercio entre EU, México y Canada, llamado T-MEC.
En su carta los congresistas demócratas urgieron que el cambio en la legislación elimine el llamado “contrato de protección” un “sistema usado en México por más de 70 años para mantener bajos los salarios y negar los derechos de los trabajadores. Bajo este sistema los empleadores firman un contrato colectivo de trabajo (con sindicatos dominados por los mismo patrones) generalmente sin el conocimiento de los trabajadores”.
Los legisladores además acusaron que “los bajos salarios en México han sido el principal impulsor de la subcontratación de empleos en los Estados Unidos” y que por ello urge una reforma laboral radical.
El texto enviado a Lightzinger está fechado solo un día después de que el Congreso mexicano aprobara diversas reformas laborales, el legislador morenista Mario Delgado apuntó que con el proyecto había terminado el “charrismo” sindical y que la era de la democracia sindical había quedado fundada.
Carta de congresistas demócratas de Estados Unidos a Robert Lighthizer sobre T-Mec
Apr 19, 2019
https://issuu.com/ejecentral6/docs/carta_de_democratas_a_ustr__usmca
A pesar de ello la carta de los congresistas señala que “México aún no ha promulgado, y mucho menos implementado, su reforma de la legislación laboral como lo exige el T-MEC”.
Aunque reconocieron que “cumple e incluso supera las obligaciones en algunos aspectos del tratado, (pero) no se debe permitir que se convierta en un juego de opción múltiple, en el que las partes pueden elegir qué obligaciones desean hacer cumplir.”
Anteriormente, la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, advirtió que la ratificación del T-MEC no sería votada si México no impulsaba reformas laborales.
http://www.ejecentral.com.mx/decepciona-a-democratas-nueva-ley-laboral-de-mexico/?fbclid=IwAR2ZoLDXf_S1Kc0mvzVHEa1epDvtNrZpVHO1-xhdm9sSIW6kj1XW4dJnrS0
Expertos resaltan que el T-MEC tendrá un impacto «moderado» en la economía de Estados Unidos
Así como lo reseña ensu publicación la agencia AP, el estudio realizado por la Comisión Internacional de Comercio Estadounidense (US ITC) señaló que el acuerdo podría dañar al sector automotor estadounidense, aumentando el empleo pero elevando los precios para los consumidores locales y reduciendo las ventas.
El PIB de Estados Unidos podría beneficiarse con un aumento del 0,35% con este nuevo acuerdo, de acuerdo con una comisión del gobierno estadounidense.
20 de Abril de 2019, 10:06
EE.UU.- Analistas de un organismo idependiente, sostuvieron que de entrar el vigor el acuerdo de libre comercio entre Canadá, México y Estados Unidos, traerá consigo un efecto positivo «moderado» en la economía de washigton.
Así como lo reseña ensu publicación la agencia AP, el estudio realizado por la Comisión Internacional de Comercio Estadounidense (US ITC) señaló que el acuerdo podría dañar al sector automotor estadounidense, aumentando el empleo pero elevando los precios para los consumidores locales y reduciendo las ventas.
Después de un año de duras negociaciones, en noviembre Canadá, México y Estados Unidos firmaron un nuevo tratado para reemplazar al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN y NAFTA, en inglés) que desde 1994 regula las manufacturas, los intercambios digitales y los derechos laborales, entre otros sectores.
Debido a que la mayoría de los aranceles fueron eliminados hace 25 años y a que la economía estadounidense ha crecido, «el impacto del acuerdo en la economía estadounidense será probablemente moderado», indicó la US ITC.
El PIB podría beneficiarse con un aumento del 0,35% con este nuevo acuerdo, en comparación con un escenario en el que se mantuviera el tratado de 1994, estimó el informe.
El representante comercial de Estados Unidos, Robert Lighthtizer, dijo que el informe mostraba que no había dudas de que el acuerdo comercial era «muy beneficioso» para la economía estadounidense ya que las ganancias serían mayores que las del Acuerdo Transpacífico, del cual Trump se retiró en 2017.
Según el modelo matemático utilizado por US ITC, Estados Unidos aumentaría el volumen de su economía en US$68.000 millones y sumaría 176.000 empleos con el nuevo tratado.
«El modelo estima que el acuerdo tendría un impacto positivo en todos los sectores de la industria», indicaron los expertos.
No va a tener un gran impacto
Según los datos, el comercio entre Canadá, México y Estados Unidos también se incrementará, con un crecimiento de las importaciones y de las exportaciones.
«Es positivo», dijo a la AFP Jack Caporal, un experto en políticas comerciales de la consultora Center for Strategic and International Studies. Pero «no va a tener un gran impacto», agregó.
Pero para el sector automotor las noticias no son tan positivas y si bien esta industria sumará 28.000 empleos en Estados Unidos, los precios también van a subir, lo que perjudicaría las ventas con 140.000 unidades menos.
Los fabricantes van a dejar de ofrecer algunos modelos que se vuelvan más caros «lo que en última instancia va a disminuir las opciones del consumidor».
El acuerdo firmado en noviembre, que todavía tiene que ser ratificado por los congresos de los tres países, estipula nuevas reglas de cómo tienen que ser producidos los coches para disfrutar de una tarifa sin aranceles.
Específicamente, el porcentaje de un motor que tiene que ser fabricado en América del Norte fue subido a 75% y entre un 40 y un 45% tiene que ser manufacturado por trabajadores que ganen por lo menos US$16 la hora.
Un incremento de la producción local de los componentes también «alejaría recursos de otros sectores manufactureros y del resto de la economía estadounidense», indicó el informe.
Más temprano, el gobierno de Donald Trump había tratado de evitar críticas sobre los efectos del acuerdo en el sector automotor, anticipando que el nuevo tratado comercial iba a generar decenas de miles de millones en inversiones y más de 70.000 empleos.
https://www.americaeconomia.com/economia-mercados/comercio/expertos-resaltan-que-el-t-mec-tendra-un-impacto-moderado-en-la-economia
La reforma laboral y sus leyes secundarias
Corolario

RAÚL CONTRERAS BUSTAMANTE
El Senado debe hacer una confección más rigurosa de la reforma para ahorrarle a México muchos sinsabores
20 de Abril de 2019
En febrero de 2017 fue publicada —en el Diario Oficial— una reforma constitucional de carácter laboral de hondo calado. El segundo artículo transitorio de dicha enmienda señaló la obligación del Congreso de la Unión y de las legislaturas locales para realizar —dentro del año siguiente de su entrada en vigor— las conciliaciones legislativas secundarias necesarias para dar cumplimiento al mandato constitucional.
Ante los compromisos asumidos por México con la firma del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y su inminente proceso de ratificación, la Cámara de Diputados aprobó hasta hace unos días una serie de reformas a diferentes leyes.
Las leyes modificadas son: Ley Federal del Trabajo, Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, Ley Federal de la Defensoría Pública, Ley del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores y la Ley del Instituto Mexicano del Seguro Social, todo ello en materia de justicia laboral, libertad sindical y negociación colectiva.
La Constitución ya establece en su artículo 123, fracción XX, que la resolución de las diferencias o los conflictos entre trabajadores y patrones estará a cargo de los tribunales laborales del Poder Judicial de la Federación o de las entidades federativas, desapareciendo de esta manera a las Juntas de Conciliación y Arbitraje. Las normas secundarias recién procesadas reglamentan el tránsito de la justicia laboral del Poder Ejecutivo al Poder Judicial, lo cual representa un reto mayúsculo. Lo es, porque en el presupuesto de este año no se previeron recursos financieros suficientes para dicha transición. Así que reformas sin presupuesto, quedan en buenas intenciones.
Se plantea la creación del “Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral” y uno por cada entidad federativa. Aquí se substanciarán los procedimientos de conciliación entre trabajadores y patrones para evitar llegar a los tribunales.
Resulta curioso que en otras ramas del derecho se esté optando por privilegiar la mediación y otros procedimientos alternativos para la solución de controversias y en materia laboral se vaya en sentido inverso, creando procedimientos judicializables.
En materia sindical, las leyes en proceso de aprobación establecen que los trabajadores tienen derechos de libre afiliación y participación al interior de los sindicatos. Es decir, no pueden ser obligados a formar parte de ningún sindicato, federación o confederación.
Además, las directivas sindicales deberán rendir cuentas detalladas de la administración de su patrimonio y podrán perder su registro si sus dirigentes incurren en actos de extorsión en contra de patrones.
Hay que destacar que uno de los grandes pendientes de estos cambios es el referente a la subcontratación laboral, conocido como outsourcing, en el que casi cinco millones de trabajadores en el país laboran. Creo que no hay asunto laboral que permita mayor exportación, evada más impuestos y permita que se atropelle la protección social de los trabajadores. Es una verdadera lástima.
La aprobación de las leyes secundarias ha demorado demasiado. Es lamentable que durante ese tiempo desperdiciado no se haya hecho una consulta ni un estudio a fondo para poder tener una reforma laboral que beneficie más a la clase trabajadora del país. El Senado debe hacer una confección más rigurosa de la reforma para ahorrarle a México muchos sinsabores.
Como Corolario, la frase del jurista argentino Roberto Saba: “Los derechos sociales siguen siendo el núcleo para combatir la desigualdad”.
https://www.excelsior.com.mx/opinion/raul-contreras-bustamante/la-reforma-laboral-y-sus-leyes-secundarias/1308462
¿Es posible un cambio radical?
Joel Ortega Juárez
20.04.2019/01:14
En la vida las piedras rodando se encuentran. En muchos rumbos, con mucha gente he tenido una frecuente discusión en torno al gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador y su Cuarta T. Se discute casi siempre apasionadamente, sí es de izquierda y qué deben hacer los que se consideran así. Curiosamente he notado entre los partidarios del gobierno de Morena una cierta actitud de incomodidad ante él propio AMLO, pero sin que ello atenúe sus posturas casi al borde del fanatismo.
En el bando crítico al gobierno, a la Cuarta T, hay de todo como en botica, desde un ponderado planteamiento crítico hasta posturas con cierto tufo de amargura.
Ciertamente la discusión política es siempre apasionada. Es una de sus atracciones fatales y de su seductora cualidad. Ello explica. no justifica, las actitudes polares, binarias, que llegan al extremo de adjetivar a los diferentes como fifís o chairos. El riesgo de eso es pasar a las acciones de persecución e incluso de liquidación de los disidentes, como ocurrió en la larga noche del stalinismo y prosiguió con el maoísmo, el castrismo y sus derivaciones grotescas en el madurismo.
Más acá de las denostaciones, es hora de recuperar algunos planteamientos en torno a los cambios políticos que siguen estando vigentes.
Después de las elecciones de 1988 participé en reuniones para diseñar lo que vendría después del fraude, finalmente se impuso la idea de crear el PRD, mi propuesta era crear el Movimiento Democrático Libertario.
Sus tesis básicas serían:
“1. La Lucha por construir una Nueva República Democrática y Libertaria en donde se desarrollara una sociedad basada en la igualdad y la justicia social, junto con una mayor racionalización de la relación del hombre con la naturaleza y el fortalecimiento de las diversas culturas y etnias nacionales.
2. La Nueva República se fincaría en un sistema político en donde la sociedad civil, la gente y sus organizaciones naturales tuvieran un peso creciente y se fueran reduciendo las que actualmente tiene el Estado.
3. Se propiciaría la transformación del sistema político sustentado por el presidencialismo para ser sustituido por un régimen parlamentario.
Las leyes que que dan origen a la es tructura corporativa serían derogadas.
6. Se promovería la legislación laboral que garantizara la más amplia libertad sindical, tanto para los trabajadores como para los patrones.
No hay que olvidar que éstas propuestas fueron planteadas hace 31 años.
El punto 6 de esas propuestas está considerado en la reforma laboral que aprobó la Cámara de Diputados surgida de la iniciativa presentada por Luisa María Alcalde Luján. Tiene gran importancia esa reforma y si consigue establecer las bases para construir un sistema laboral basado en la libertad sindical, ello sería suficiente para considerar un cambio profundo derivado del triunfo de Morena liderado por Andrés Manuel López Obrador.
Considero que debe ser apoyada ésta reforma laboral, para que avance lo más posible y se pueda evitar una operación gatopardista que instale un neocharrismo bajo el control de Napoleón Gómez y eventualmente Elba Esther Gordillo.
Nunca es tarde para recuperar las propuestas radicales, que iban a la raíz.