Ve SCJN tintes discriminatorios contra trabajadoras domésticas en LSS

En materia de trabajo en el hogar, el artículo 13, fracción II de la Ley del Seguro Social contiene una forma de discriminación indirecta por cuestión de género, señala la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

«Si bien el precepto citado, al excluir a las personas trabajadoras del hogar del régimen obligatorio del seguro social, fue formulado por el legislador federal en «términos neutrales» –sin hacer referencia a hombres o mujeres–, lo cierto es que fácticamente conlleva una asimetría jurídica que afecta preponderante y desproporcionalmente a uno de los grupos o categorías a que se refiere la cláusula de no discriminación contenida en el artículo 1o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, a saber, «el género», explica.

Agrega que en efecto, las políticas y los programas que son neutros desde el punto de vista del género pueden, sin proponérselo, perpetuar las consecuencias de la discriminación, al elaborarse tomando como ejemplo y de manera inadvertida expectativas, actitudes y comportamientos estereotípicos hacia la mujer basados en las diferencias biológicas. También pueden deberse a la subordinación generalizada de la mujer al hombre.

En ese sentido, dice, ningún Tribunal Constitucional puede pasar inadvertido que la diferenciación de trato y, por ende, la afectación que genera el que la labor del hogar se encuentre excluida del régimen obligatorio del seguro social, perjudica de manera desproporcionada al género femenino, de ahí que el artículo 13, fracción II, de la Ley del Seguro Social genera efectos que tienen un impacto negativo que afecta preponderantemente a las mujeres trabajadoras y, por ende, contiene una forma de discriminación indirecta contra la mujer.

Por: Arturo Rivero / El Pulso Laboral

Fuente: https://elpulsolaboral.com.mx/mercado-laboral/28243/ve-scjn-tintes-discriminatorios-contra-trabajadoras-domesticas-en-lss

Cumple México con ratificación del Convenio 190 sobre violencia y acoso laboral ante la OIT

“El Convenio núm. 190 un marco global sin precedentes que ofrece una perspectiva interseccional y transversal, así como herramientas para reducir y eliminar la violencia que afecta a tantos trabajadores», dijo Marta Delgado, subsecretaria para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos del Ministerio de Relaciones Exteriores.

México formalizó su ratificación del Convenio 190 sobre violencia y el acoso, 2019 y se convierte en el país número 19° en sumarse al Convenio, y el 7° de América Latina y el Caribe.

De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo, el Convenio 190 es el primer tratado internacional que aborda la violencia y el acoso en el mundo del trabajo. Junto a la Recomendación núm. 206 , este Convenio proporciona un marco común para la acción, constituye una oportunidad única para forjar un futuro del trabajo basado en la dignidad y el respeto, y pone de manifiesto el derecho de todas las personas a un mundo sin violencia y acoso.

Al depositar el instrumento de ratificación en la ceremonia realizada en Ginebra, Marta Delgado, subsecretaria para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos del Ministerio de Relaciones Exteriores, reconoció que la ratificación del Convenio por parte de México constituye el reconocimiento de que la violencia y el acoso tienen un profundo impacto en la integridad física y mental de las personas, deterioran el ambiente de trabajo y la productividad, y tienen serias consecuencias para la familia y la comunidad. Subrayó que:

“El Convenio núm. 190 un marco global sin precedentes que ofrece una perspectiva interseccional y transversal, así como herramientas para reducir y eliminar la violencia que afecta a tantos trabajadores.”

Delgado indicó que “la violencia es una clara violación de los derechos humanos y no puede ser tolerada o permitida en ninguna circunstancia. Reconocemos que la violencia y la discriminación, incluida la violencia por razón de género, son retos en mi propio país y en todo el mundo. Nuestra presencia aquí hoy es una llamada a todos para la eliminación de dichas prácticas.”

Martha Elizabeth Newton, Directora General Adjunta de Políticas de la OIT, actuando en representación del Director General, recordó al momento de recibir los instrumentos de ratificación que el Convenio núm. 190, junto con la Recomendación núm. 206, proporcionan el primer marco común de acción para forjar un futuro del trabajo basado en la dignidad y el respeto, e indicó que éstos ofrecen protección para todos en el mundo del trabajo, e incluyen, pero no se limitan, a la erradicación de la violencia y el acoso por razón de género.

Asimismo, señaló que: “La aprobación unánime por el Senado de la República de México de la ratificación del Convenio núm. 190 refleja la sólida voluntad del para respetar, promover y asegurar el disfrute del derecho de toda persona a un mundo del trabajo libre de violencia y acoso, así como para promover el trabajo decente para todos. Es de esperar que la ratificación del Convenio núm. 190 impulse y contribuya a los amplios esfuerzos que el país ya está realizando para erradicar la violencia y el acoso en el mundo del trabajo, incluida la violencia y el acoso por razón de género.”

Hasta la fecha, México ha ratificado 81 Convenios, de los cuales 64 están en vigor.

Por: María Del Pilar Martínez / El Economista

Fuente: https://www.eleconomista.com.mx/empresas/Cumple-Mexico-con-ratificacion-del-Convenio-190-sobre-violencia-y-acoso-laboral-ante-la-OIT–20220706-0034.html

Mujeres en México sufren discriminación y desigualdad laboral

La discriminación y desigualdad en el mundo laboral siguen siendo una realidad para las mujeres en México y la muestra de ello es que los primeros tres meses de este año, se han registrado al menos 10 mil eventos de abandono laboral derivados del acoso y hostigamiento, señaló la titular del Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES), Nadine Gasman Zylbermann.

Durante su participación en la Firma de Convenio de Colaboración entre el Tribunal de Conciliación y Arbitraje y el INMUJERES, dijo que es urgente implementar acciones de política pública que ayuden a garantizar la igualdad sustantiva, pero principalmente que tengan un impacto real en la vida de las mujeres.

El mundo laboral en México sigue siendo desigual, ya sea en contratación, permanencia, promoción o despido y los datos indican que las mujeres dejan sus empleos debido a que siguen siendo las principales responsables de los cuidados de las familias y en los primeros tres meses del 2022 una cuarta parte lo hizo porque se casaron, embarazaron o por otras razones, mientras que en el caso de los hombres sólo lo hacen en un 2% en el mismo periodo.

La Procuraduría Federal de Defensa del Trabajo apuntó que en los primeros meses de 2020 a febrero del 2022 brindó más de mil 600 servicios de asesoría por acoso sexual y hostigamiento en contra de mujeres en el trabajo, esto demuestra que no se trata solo de una frase u opinión cuando se dice que el lugar de trabajo es un lugar fácil para las mujeres.

El Magistrado Placido Morales Vázquez, presidente del Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje y la Magistrada Monica Güicho González, presidenta de la Comisión de Igualdad y Derechos Humanos, coincidieron en la necesidad de crear ambientes laborales igualitarios, donde se erradique la discriminación y el acoso y se capacite al personal para hacer frente a estas demandas.

Por: Mvs noticias

Fuente: https://mvsnoticias.com/nacional/2022/6/28/mujeres-en-mexico-sufren-discriminacion-desigualdad-laboral-557109.html

México registra la mayor violencia laboral en industria del entretenimiento en AL

El 90% de las personas que trabajan en el sector del entretenimiento ha sufrido diferentes violencias en el trabajo7, principalmente las disidencias sexuales y las mujeres. También son ellas quienes más se percatan de cuando le sucede a alguien más.

En los últimos años más personas han denunciado abusos en la industria audiovisual ante una mayoría que los encubre, justifica o evade. Movimientos como #MeToo o #TimesUp lograron que muchas le pusieran nombre a lo que les ocurría: acoso, hostigamiento, violación. Pero falta afincarlo más el ámbito laboral, pues las evidencias señalan que es un asunto sistémico y no entre particulares, como muchas instancias responsables han señalado.

Si no fuera así, el 90% de las trabajadoras y los trabajadores del cine, televisión y artes escénicas en América Latina no reconocería que ha sido víctima de una o más situaciones de acoso y violencia laboral. O que alrededor del 30% ha sentido miedo o “mala predisposición” para ir al ensayo, la grabación o la presentación debido a las agresiones que está sufriendo.

Esto señala un reporte de la Federación Internacional de Actores (FIA-LA). La investigación se basó en una encuesta realizada en 16 países de la región, entre ellos, México. En la elaboración del estudio participó también el área de Medios de Comunicación, Entretenimiento y Artes de la UNI Global Union, un sindicato con más 20 millones de personas afiliadas del sector servicios en 150 países.

El informe Análisis de la Encuesta regional sobre violencia y acoso en los espacios de trabajo en la industria audiovisual y de las artes escénicas en Latinoamérica indica que el objetivo del estudio fue “arrojar algo de luz sobre esta situación”, pues hay pocos datos al respecto. De esa manera, buscaron “identificar la existencia de comportamientos inaceptables y tóxicos en los lugares de trabajo del sector a nivel regional”.

Los datos hallados “son realmente alarmantes”, destaca. Las violencias que mencionan las y los trabajadores “van desde el maltrato y el micromachismo hasta el acoso sexual, la intimidación y la discriminación en materia de prestaciones laborales. Además, 4 de cada 10 personas creen haber sufrido acoso sexual en el trabajo”.

Pero es México el que “reporta una cifra bastante impactante”, pues 54% de las personas encuestadas dijeron haber sido acosadas sexualmente en su espacio laboral, es decir 1 de cada 2.

Además de las víctimas, el estudio habla de quienes han atestiguado algún tipo de violencia contra alguien más, sobre las denuncias y el impacto en sus trayectorias laborales.

La realidad para mujeres y disidencias sexuales

De 2015 a 2021, la economía creativa en América Latina pasó de aportar del 2.2 al 3% del Producto Interno Bruto (PIB), señala el documento. La inversión en el sector es pública y privada, por ello ambos entes deben responsabilizarse de lo que les ocurra a las trabajadoras y trabajadores en el espacio laboral.

La mayoría de las personas que participaron en la encuesta laboran en el cine (53%), el teatro (39%) y la televisión (37%). El resto trabaja en la publicidad de estos sectores, en radio, danza, circo y títeres.

Las situaciones consultadas fueron:

  • Maltrato en el entorno de trabajo
  • Gritos
  • Hostigamiento o mobbing
  • Discriminación respecto de beneficios de trabajo
  • Ser ignorada/o o subestimada/o
  • Acoso sexual
  • Micromachismo
  • Sensación de vulneración

De acuerdo con los resultados, el 46% ha pasado maltrato. También a cuatro de cada 10 les han gritado, al 42% le han hostigado. “Y un preocupante 57% se ha sentido ignorad@ (sic) o subestimad@ (sic) por alguna jefatura o alguien de su equipo”, principalmente las personas más jóvenes, entre 18 y 29 años de edad.

El testimonio de una mujer señala: “Todos mis subordinados son hombres y no les gusta que los mande. Cuestionan mis órdenes, si un hombre da la misma orden la cumplen”.

En todo tipo de violencia, incluida la sexual, las personas que pertenecen a la población LGBTQI+ son las más afectadas. El 95% de las disidencias sexuales han vivido alguna de esas situaciones en su trabajo, el 87% de las mujeres y el 70% de los hombres.

Chile es donde más personas mencionaron algún episodio de violencia, el 87% lo pudo reconocer. En segundo lugar está México, con el 86% y el tercer sitio lo comparten Uruguay y Perú con 85 por ciento. Por sectores, quienes se desarrollan en la danza, el circo y los títeres han sufrido más incidentes.

El reporte indica que el 74% de los hombres han sido testigos de una agresión, mientras que el 86% de las mujeres lo mencionan y 89% de las disidencias sexuales. Las poblaciones más oprimidas suelen estar más informadas y sensibilizadas acerca de las agresiones.

Freno a sus carreras

El acoso o la violencia en el trabajo impactan en la salud física y mental de las víctimas, por lo que sus trayectorias laborales “se pueden ver trastocadas, perjudicadas o limitadas”.

De nuevo, la población LGBTQI+ y las mujeres son las más afectadas, el miedo o el deseo de no asistir al trabajo lo sienten el 86% y 62% respectivamente. Pese a ello, seguramente se presentan, pero esos sentimientos pueden repercutir en su desempeño.

En México, 57% de las personas encuestadas indicó que el desarrollo de su carrera se vio limitado por vivir agresiones. Es el segundo país donde más ocurrió, después de Perú (63%) y por encima de Uruguay (42%).

El reporte también indica que las mujeres son quienes más han visto limitada su trayectoria laboral por maternidad, con un 37% de afirmaciones, versus el 19% de los hombres respecto de la paternidad.

En todos los países hay más certeza de que si denuncian, sufrirán una represalia. En México el 77% cree que tendrán una consecuencia negativa y sólo el 23% confía en que la empresa o la persona empleadora hará algo para ayudarle.

En el informe, la UNI Global Union y la Federación Internacional de Actores incluyen varias recomendaciones para cambiar este panorama. En primer lugar, capacitación a sindicatos, profesionales de la industria y también a estudiantes sobre derechos humanos, derechos laborales, violencia de género, legislación vigente y procedimientos de denuncia.

Pero no basta con la información, es necesario crear instancias de formación, apoyo, mediación y acompañamiento a víctimas y a quienes presencian estas situaciones. La protección de los derechos de testigos y acusados/as también debe estar garantizada.

Además, a las personas empleadoras “se les debe exigir formarse y formar en torno a mediación, contención y derechos” para evitar toda posible discriminación. Promover una regulación del acoso y la violencia a nivel regional y fortalecer el trabajo colaborativo con sindicatos, entre otras.

Por: Blanca Juárez / El Economista

Fuente: https://www.eleconomista.com.mx/capitalhumano/Mexico-encabeza-niveles-de-violencia-laboral-en-la-industria-del-entretenimiento-20220613-0125.html

Precarización laboral y género en México

A pesar de tener normas con los más altos estándares de respeto y protección de los derechos humanos de las mujeres en el área del trabajo en el país, la realidad suele estar alejada de lo que nuestras leyes señalan.

El acceso al trabajo digno no es igual para todas las personas en México. El acceso a las oportunidades de trabajo con prestaciones establecidas en la ley y bien remuneradas está directamente relacionado, entre otros factores, con la clase social, el nivel educativo y, por supuesto, el género.

Históricamente, diversos trabajos realizados en su mayoría por mujeres han tenido poco reconocimiento social, mala remuneración económica, han sido ejercidos sin derechos laborales que protejan a las trabajadoras, e incluso han sido espacios de violencia y discriminación contra ellas.

Un ejemplo es el trabajo en la industria indumentaria: ropa, calzado y accesorios. El Índice de la Transparencia de la Moda en México 2021 muestra que, a nivel internacional, entre 70 y 80% de la fuerza laboral del sector de las prendas de vestir confeccionadas en los países productores son mujeres con bajos niveles de educación y, con frecuencia, menores de edad y personas migrantes.

Conforme a este índice, dos de cada tres personas que trabajan en la industria de la moda sin remuneración son mujeres y casi seis de cada diez personas laborando en esta industria bajo una subcontratación abusiva, también son mujeres. A esto se suma que la Cámara Nacional de la Industria del Vestido destaca que en México las mujeres representan 68% de la fuerza de trabajo en la industria de la confección de prendas de vestir.

Otra muestra de la precarización laboral en una actividad ejercida mayoritariamente por mujeres es el trabajo del hogar. Si bien hay avances importantes que se han obtenido gracias al esfuerzo de las trabajadoras de este sector, ésta sigue siendo una actividad feminizada y precarizada. De acuerdo a la Encuesta Sobre Derechos de las Personas Trabajadoras del Hogar, 88% de las personas trabajadoras del hogar son mujeres, 99 de cada 100 trabajan sin contrato y ganan un aproximado de 38 pesos por hora.

Otro ejemplo es el trabajo sexual. De acuerdo con la Alianza Mexicana de Trabajadorxs Sexuales, la clandestinidad en la que se ejerce este trabajo hace que el acceso a la justicia y los derechos laborales sean en muchas ocasiones casi imposible. Además, a nivel social es común que se desconozca la diferencia entre el trabajo sexual y el delito de trata de personas, lo que pone a las trabajadoras sexuales en una situación de vulnerabilidad en la que si no se declaran como víctimas del delito de trata pueden ser acusadas de ser victimarias. Esto además las enfrenta ante un sistema de justicia plagado de estereotipos de género en el que lejos de obtener justicia, sufren revictimización y violencia institucional.

Actualmente en México existen normas jurídicas fortalecidas para atender las problemáticas que se presentan en el ámbito laboral, incluso desde la perspectiva de género. La reforma en materia laboral en la que se prevé la obligación de los centros de trabajo de contar con protocolos para prevenir, atender y erradicar la violencia laboral en los centros de trabajo y la ratificación del Convenio 190 de la OIT sobre la violencia y el acoso son avances importantísimos para el marco legal que debe proteger a todas las personas trabajadoras en México.

Sin embargo, a pesar de tener normas con los más altos estándares de respeto y protección de los derechos humanos de las mujeres en el área del trabajo, la realidad suele estar alejada de lo que nuestras leyes señalan. Se deben reforzar las acciones implementadas por el Estado y las empresas para mejorar las condiciones laborales, sobre todo de los sectores más precarizados.

Igualmente, se debe seguir trabajando para que el nuevo sistema de justicia laboral sea implementado desde una perspectiva de género, contemplando las interseccionalidades que profundizan la desigualdad.

Es necesario que lo que hoy está escrito en el marco jurídico se transforme en un contexto de justicia social y en el que el acceso a los derechos laborales sea igual para todas las personas, especialmente de las mujeres.

Por: Ana Laura Velázquez Moreno y Selma Maxinez Sánchez son integrantes de Círculo Feminista de Análisis Jurídico (@CirculoAnalisis) / El Economista

Fuente: https://www.eleconomista.com.mx/capitalhumano/Precarizacion-laboral-y-genero-en-Mexico-20220613-0124.html

Reforzar la Ley Federal del Trabajo, siguiente paso para garantizar la erradicación de la violencia contra las mujeres

Durante el “Conversatorio Violencia y discriminación de género. Propuestas de Reforma a la LFT”, Aleida Hernández Cervantes, integrante de la RMS, presentó el contenido de la iniciativa, así como un diagnóstico que permite sustentar los cambios que se requieren en la legislación.

La Ley Federal del Trabajo requiere ajustes para garantizar la eliminación de la discriminación y violencia contra las mujeres en el ámbito laboral, de ahí que desde hace tres años, la Red de Mujeres Sindicalistas (RMS) presentó una propuesta que detalla puntualmente la manera en la que se deben aplicar medidas y sanciones, no sólo en el ámbito patrona, sino, incluso, en las organizaciones sindicales.

 

Durante el “Conversatorio Violencia y discriminación de género. Propuestas de Reforma a la LFT”, Aleida Hernández Cervantes, integrante de la RMS, presentó el contenido de la iniciativa, así como un diagnóstico que permite sustentar los cambios que se requieren en la legislación.

 

Cabe señalar que esta es una de las propuestas en el ámbito legislativo, de un paquete de 6, son cambios que requiere el marco legislativo y que se presentará, vía del Observatorio Ciudadano de la Reforma Laboral, explicó su coordinador Alfonso Bouzas.

 

Por su parte, Hernández Cervantes expuso 10 puntos de importancia que destaca la propuesta de reforma en ellas hizo énfasis en que se pretende garantizar los derechos de las trabajadoras y profundizar en las reformas a la LFT de 2019 en materia de perspectiva de género.

 

La propuesta busca incorporar conceptos sobre violencia y acoso, de acuerdo con el Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo y la Ley General, como “violencia laboral de género”, “víctima” y “reparación del daño”, siguiendo la Ley General de Víctimas. Por otro lado, se incluye enunciar los lugares en los que pueden presentarse la violencia, no únicamente en el centro de trabajo.

 

En ese sentido, precisa aspectos como el lugar de ocurrencia del acoso o discriminación en donde se puede llegar a cometer la violencia o el acoso, como por ejemplo el almacenamiento, en bodegas, en lugares de descanso, instalaciones sanitarias, de aseo o de limpieza, en el trayecto del domicilio al lugar de trabajo y en donde se le paga a la persona trabajadora.

 

Se busca establecer la obligación de las autoridades laborales, personas empleadoras, sindicatos y trabajadoras/es —según sus competencias— de eliminar la violencia y la discriminación contra las mujeres. Empleadores y sindicatos tendrán que crear programas, para prevenir, atender, investigar y sancionar la violencia contra las mujeres, así como procedimientos internos e instancias específicas para aplicar los protocolos respectivos que contemplen la reparación del daño.

 

Se propone incluir como riesgos de trabajo a todo acto de violencia en contra del personal, además de las enfermedades generadas, como trastornos de ansiedad o estrés grave; que la prescripción de las acciones que puedan emprender las afectadas se dé hasta en un plazo de cinco años; prohibir el procedimiento de conciliación.

 

 

Panorama laboral de las mujeres en México

 

En principio, la brecha salarial entre hombres y mujeres en México es de 27%, lo que significa que, por cada cien pesos que gana un hombre, las mujeres percibimos 73 pesos. Las mexicanas tienen cuatro veces más probabilidades de ser excluidas del mercado laboral, en relación con los hombres; el 60% que trabaja fuera del hogar, lo hace en la informalidad, en tanto que el 16.5% de las mexicanas reportaron haber vivido violencia en el trabajo.

 

A su vez, el 14.2% de mujeres entrevistadas para la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2011, alguna vez empleadas les han exigido prueba de embarazo como requisito para trabajar y el 3.1% las han despedido o reducido el salario por embarazarse.

Por: María Del Pilar Martínez / El Economista

Foto: EE Cortesía

Fuente: https://www.eleconomista.com.mx/empresas/Reforzar-la-Ley-Federal-del-Trabajo-siguiente-paso-para-garantizar-la-erradicacion-de-la-violencia-contra-las-mujeres-20220605-0033.html

Mujeres representaron 58% de la fuerza laboral en afores en 2020

Las mujeres representaron el 58% de la fuerza laboral en las administradoras de fondos para el retiro (afores) durante el 2020, lo cual representó el porcentaje más alto de las entidades financieras encuestadas en el informe “Diagnóstico de la incorporación de la perspectiva de género en el quehacer de las entidades financieras en México”.

No obstante, sólo un 20% de las mujeres que trabajan en las afores ocupan puestos directivos y con ello ocupan el último lugar en este ramo.

La situación que viven las afores no es única pues el documento sostiene que del total de personas que trabajaron en las entidades y autoridades financieras, el 51% fueron mujeres. Sin embargo, la cantidad disminuyó a 26% tanto en los puestos directivos, como en los puestos de alta decisión.

“Con referencia a la distribución de mujeres y hombres en puestos directivos, en 2020, fue notorio que la minoría del personal que se posicionó en estos cargos fueron las mujeres, dado que poco menos de tres de cada diez puestos directivos estuvieron ocupados por ellas”, apuntaron.

El sector en el cual las mujeres acceden a puestos directivos fueron en las entidades de ahorro y crédito popular, donde el 43% de los cargos estuvieron cubiertos por el sexo femenino.

Para la realización del informe fueron consultados la banca de desarrollo y organismos de fomento, entidades de ahorro y crédito popular, casas de bolsa y fondos de inversión, banca múltiple e instituciones de seguros.

En lo que respecta a las administradoras, sólo contestaron la encuesta nueve de 10 participantes del Sistema del Ahorro para el Retiro. Afore Coppel no participó en la elaboración del documento.

El informe fue una colaboración interinstitucional de la Secretaría de Hacienda, Instituto Nacional de las Mujeres, la Comisión Nacional del Sistema del Ahorro para el Retiro, Asociación Mexicana de Afores, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, entre otros. El levantamiento del cuestionario se llevó a cabo entre febrero y octubre de 2021.

Contrataciones, 53% mujeres

Paralelamente, las mujeres representaron el 53% de los puestos de contratación en las administradoras de fondos para el retiro en 2020, con lo cual sólo está por detrás de la banca de desarrollo y organismos de fomento con el 60%, reveló el estudio.

Por el contrario, el sector que contrató la mayor proporción de hombres como parte de su personal fueron las entidades de ahorro y crédito popular y la banca múltiple, ambos sectores con el 54 por ciento.

Por: El Economista / Santiago Nolasco

Fuente: https://www.eleconomista.com.mx/sectorfinanciero/Mujeres-representaron-58-de-la-fuerza-laboral-en-afores-en-2020-20220601-0066.html

Qué hacer cuando te sientes discriminado en el trabajo

Cuando alguien se siente discriminado en su lugar de trabajo, los lamentos, los reclamos, las filosofías sirven menos que los argumentos y los datos duros.

Sí, hemos recorrido un largo camino y hemos avanzado en la senda de hacer del mundo profesional un espacio más igualitario. Pero aún quedan muchas pistas por avanzar. A lo largo de los años he escuchado de muchos lectores que trabajan en campos donde hay relativamente pocas otras mujeres, o personas de otras razas, con otras edades diferentes a la propia, lo que las hace únicas, pero no en el buen sentido, se sienten y son discriminadas.

Con frecuencia se presume que las personas no saben de lo que están hablando simplemente porque son diferentes. Tendemos a subestimar a los que no son como nosotros y llegamos a inferir que piensan y actúan en forma incorrecta. Nos dejamos ir por la impresión superficial y hacemos juicios de valor. Por eso, cuando alguien se siente discriminado y para establecer credibilidad, deben hablar mucho o afirmar sus credenciales por adelantado.  Sabemos cómo funciona eso, uno se siente ignorado, por lo que la reacción es destacar.

El terreno profesional se complica. Hay patrones que son difíciles de destruir. Los prejuicios son irracionales. Algunas empresas siguen prefiriendo contratar a los mismos tipos de personas: hombres blancos de unos cuarenta años máximo que están en la red profesional de los otros hombres blancos que estudiaron en ciertos lugares, se visten de determinada forma y ostentan gustos muy particulares, parece como si formaran una especie de equipo.  Por supuesto, uno puede entender que para quien no pertenece es sumamente frustrante ir a trabajar y hacer esfuerzo por ser incorporado. Entonces, ¿qué hacer?  Por un lado, debemos reenfocar nuestra estrategia de liderazgo, hay que influir en forma positiva con las políticas de contratación.

Sin embargo, eso no es suficiente. Tenemos que enfatizar en soluciones específicas. Amy Gallo, de la Universidad de Harvard, proporciona un conjunto de herramientas que buscan dar respuestas muy precisas y que pueden dar cierta esperanza a las personas que sienten discriminación en su espacio de trabajo.  Este conjunto de preguntas es como una cajita de utensilios que son de gran utilidad. El kit de herramientas describe las tácticas que los líderes pueden usar para prevenir y abordar los patrones de sesgo dentro de sistemas profesionales específicos, incluida la contratación, el acceso a oportunidades, las evaluaciones de desempeño, las reuniones, las políticas de licencia familiar y la flexibilidad en el lugar de trabajo.

 Gallo aboga por un enfoque de tres pasos, que es, como señala, similar a lo que usaría para resolver cualquier problema comercial:

1. Usar métricas: las empresas ya usan métricas para evaluar si han progresado hacia un objetivo estratégico, como los objetivos de ventas o la satisfacción del cliente. Las métricas también pueden ayudarlo a identificar dónde existe el sesgo dentro de su organización y evaluar la efectividad de las medidas que ha tomado para prevenir o combatir el sesgo.

2. Implementar interruptores de sesgo: Los interruptores de sesgo son pequeños ajustes a los sistemas comerciales existentes, como comenzar su proceso de evaluación del desempeño con criterios claros y específicos directamente relacionados con los requisitos del trabajo o proporcionar una definición específica relevante para el trabajo de “ajuste cultural” si lo usa como criterio para la contratación. Estos cambios no deberían requerir que abandone por completo sus sistemas actuales.

3. Repetir según sea necesario: Después de implementar interruptores de sesgo, hay que volver a las métricas. Si no han mejorado, habrá que aumentar a interruptores de sesgo más fuertes.

Pero claro, Gallo señala que, para implementar los puntos anteriores con cierto grado de éxito, tiene que haber formas específicas de usar y analizar las métricas.  Sí, la discriminación es irracional, pero los profesionales no son tontos. Cuando una persona inteligente se da cuenta de que esos usos y costumbres están dañando su negocio y están empañando su prestigio, las cosas cambian sí o sí.

Por eso, cuando alguien se siente discriminado en su lugar de trabajo, los lamentos, los reclamos, las filosofías sirven menos que los argumentos y los datos duros. Hay que poner la mente fría para conseguir los resultados deseados. Por supuesto, entendemos que al terreno profesional se accede para trabajar no para hacer amistades, lo segundo llega como un regalo adicional que es deseado. Lo importante es propiciar un ambiente de trabajo cordial que permita a las personas desempeñarse en la mejor versión posible.

Hay que hacernos cargo de que el mundo es diverso. Existen diferencias entre la mayoría de los hombres, la mayoría de las mujeres, los hombres de color y las mujeres de color, entre las personas latinas. Hay altos y chaparros, tímidos y extrovertidos. Hay hermosos y feos; rápidos y lentos. La competencia no se mide con esos parámetros.

 Por lo tanto, para dejar de discriminar a cualquier otro grupo históricamente excluido como veteranos, personas LGBTQ + e individuos con discapacidades, tenemos que usar argumentos y números que sean objetivos y fríos. Así que hablar, tiene que ser construir argumentos que puedan usarse para demostrar que controlamos los problemas y los temas, que tenemos las habilidades necesarias para realizar el trabajo para el que hemos sido contratados.

¿Qué hacer si te sientes discriminado en el trabajo? Lo primero es básico, hay que hacer un análisis y entender para qué nos contrataron y cuáles son los resultados que pretenden que demos. No es cuestión de aspirar a ser el personaje favorito de la temporada ni de popularidad, se trata de estar en un ambiente que nos permita desempeñarnos sustentados en nuestras mejores competencias para dar resultados. Si lo logramos, si demostramos, estoy segura de que habremos dado en el clavo de la solución. Si no, el análisis nos arroja como resultado que la situación no va a cambiar, por lo tanto, los que tenemos que cambiar somos nosotros. Es decir, es tiempo de buscar otro lugar para ir a trabajar.

En resumen, se trata de confeccionar una estrategia para llegar a la meta que nosotros nos hemos impuesto.

Por: Forbes México

Fuente: https://www.forbes.com.mx/que-hacer-cuando-te-sientes-discriminado-en-el-trabajo/

Empleo femenino: ¿Cómo evalúan ellas las “nuevas normalidades” del trabajo?

El panorama es sombrío para los empresas, dice Deloitte, una de cada 10 trabajadoras ya está buscando otro empleo y la mitad planea quedarse menos de dos años en la empresa. Malas transiciones al home office y al modelo híbrido están impulsando este fenómeno.

Ha sido común escuchar y leer en los últimos años que la covid-19 agudizó y visibilizó las desigualdades y eso debía motivarnos a cambiar. Pero a dos años de la pandemia, más mujeres reportan acoso y “microagresiones” en el trabajo, según una investigación de la consultora Deloitte. El reporte señala que la violencia es más común contra las mujeres racializadas y de la población LGBTQI+.

Entre los hallazgos más “preocupantes sobre ‘la nueva normalidad’ del trabajo” es que casi 60% de las mujeres que trabajan en modelos híbridos se han sentido excluidas de las reuniones e interacciones y casi la mitad dice que no tiene suficiente exposición para su progreso y desarrollo profesional. “Por estas razones, y muchas otras”, una parte importante de las consultadas indicó que planea dejar la empresa en la que labora actualmente.

De hecho, una de cada 10 ya está buscando otro trabajo. “Cuando se trata de planes futuros, el panorama es sombrío para los empleadores”, pues más de la mitad de las mujeres planea dejar ese lugar en no más de dos años. En cambio, sólo el 10% quiere quedarse por más de cinco años. Aquéllas que tienen puestos de gestión media y no gerenciales son más proclives a querer salir.

De acuerdo con el reporte Mujeres en el trabajo 2022: Una perspectiva global, muchas tomaron o están tomando decisiones profesionales y de vida impulsadas por su experiencia en la pandemia. Y esa vivencia ha estado marcada de burnout, violencia laboral y violencia sexual en el trabajo, discriminación por su identidad de género u orientación sexual y origen étnico, así como pocas expectativas de poder crecer profesionalmente en la empresa.

La consultoría londinense encuestó a más de 5,000 mujeres en 10 países de economías medias y altas, donde hay más empresas multinacionales y políticas de igualdad quizá más avanzadas que en países de economías menores. Estos son: Australia, Brasil, Canadá, China, Alemania, India, Japón, Sudáfrica, el Reino Unido y Estados Unidos.

En este último país se ha presentado un fenómeno llamado “la gran renuncia”, en el cual millones de personas han dejado sus trabajos porque no les satisface la realidad que éstos les ofrecen. Pues bien, esto continuará, pronostica Deloitte. En lo que concierte a las mujeres, “el agotamiento y la falta de oportunidades para avanzar son los dos principales factores” que las hará renunciar.

La realidad del home office para las mujeres

A pesar del aumento del teletrabajo a consecuencia de la pandemia, esa modalidad “no es una realidad para muchas mujeres”. Es cierto que muchas más reportan que la empresa implementó políticas de trabajo flexible, pero la proporción sigue siendo baja: sólo un tercio de las empresas lo ofrece.

“Aún más preocupante, el 94% de las encuestadas cree que solicitar un trabajo flexible afectará su probabilidad de promoción”. Hay razones para que lo piensen, pues quienes cambiaron su horario “pagaron un alto precio”. Según el informe “están sufriendo niveles significativamente más bajos de bienestar mental y motivación en el trabajo”. Casi la mitad señala que su salud mental es mala o muy mala.

Las mujeres que trabajan a tiempo parcial tienen 10% más probabilidad sentirse agotadas que quienes laboran a tiempo completo. “Y es mucho menos probable que digan que sus empleadores les brindan el apoyo adecuado en materia de salud mental, o que se sienten cómodas al revelar la salud mental como un motivo de su ausencia”.

A pesar de que el estudio se realizó en algunos países que han avanzado en la paridad de género, la realidad es que “los empleadores no están haciendo lo suficiente para apoyar la transición a un modelo de trabajo híbrido”.

Al parecer, tampoco han frenado la violencia laboral. En 2022, casi el 60% de las encuestadas ha experimentado acoso laboral y sexual  “y/o microagresiones, como ser interrumpidas, ser tratadas con condescendencia, o discutir y demeritar lo que ellas plantean”. En 2021 el 52% de las mujeres señalaban estar en esa condición.

En México a las microagresiones, como lo menciona Deloitte, se les ha llamado micromachismos. Sin embargo, la ilustradora e historiadora feminista Eréndira Derbéz señala en su libro No son micro. Machismos cotidianos que se trata de expresiones machistas habituales, las cuales sostienen un problema enorme.

5 recomendaciones para una mejor transición

Ante el contexto de las diferentes realidades enfrentadas por las mujeres en el mundo del trabajo, la firma internacional hizo las siguientes recomendaciones:

  1. Abordar “la epidemia de agotamiento”. Las personas líderes tienen la responsabilidad de identificar y enfrentar el tema del desgaste emocional y mental, brindar educación, técnicas y herramientas prácticas para prevenirlo y mitigarlo.
  2. Hacer “del bienestar mental una prioridad”. No es sólo brindar apoyo cuando se necesita, sino “eliminar el estigma que impide que muchas mujeres hablen sobre su salud mental con sus empleadores”. Es necesario que las y los líderes reciban educación sobre la salud mental para detectar las señales de alerta. Compartir sus propias historias sobre este problema ayudaría a desestigmatizarlo.
  3. “Que el trabajo flexible funcione para las mujeres”. Las políticas de home office o trabajo híbido deben estar respaldadas por líderes y gerentes. Hay que garantizar que la carga de trabajo se ajuste a la modalidad laboral y hacer que quienes trabajan de manera flexible lo hagan “sin temor a la penalización de su carrera”.
  4. Trabajo híbrido con inclusión y flexibilidad. La empresa debe comunicar claramente lo que espera de las colaboradoras a través de acuerdos en equipo sobre las formas de trabajar. Los y las líderes deben recibir capacitación para dirigir reuniones e incluir a quienes están presentes y a quienes se conectan de forma remota.
  5. Inculcar una cultura verdaderamente inclusiva. Cero tolerancia a comportamientos no inclusivos, al acoso y “las microagresiones”, animar a las mujeres a denunciarlos garantizando que no habrá represalias. Las personas en puestos de liderazgo deben enviar “mensajes claros e inequívocos” sobre el tema.

Las respuestas a la encuesta de este año, se destaca en el reporte, muestra no sólo lo que ha cambiado para las mujeres en el trabajo, sino los retos y oportunidades que enfrentan las empresas para avanzar en la equidad de género.

“Desde la perspectiva del trabajo híbrido, del desarrollo de carrera y de las conductas observadas en el lugar de trabajo, hay una brecha clara entre las expectativas y la realidad. Después de dos años de un retroceso en la equidad de género en las empresas, es crítico que las personas empleadoras actúen”, advierte la investigación liderada por Michele Parmelee y Emma Codd.

Por: Blanca Juárez / El Economista

Fuente: https://www.eleconomista.com.mx/capitalhumano/Empleo-femenino-Como-evaluan-ellas-las-nuevas-normalidades-del-trabajo-20220523-0076.html

 

Aumenta la desigualdad laboral: OIT

Los efectos de varias crisis internacionales inciden de forma muy adversa en la recuperación del mercado de trabajo a escala mundial, y han provocado un aumento de la desigualdad entre y dentro de los países, según un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
La 9ª edición del Observatorio de la OIT sobre el mundo del trabajo  pone de manifiesto que, tras los sustanciales avances registrados en el último trimestre de 2021, la cantidad de horas de trabajo a escala mundial se redujo en el primer trimestre de 2022, hasta situarse un 3,8 por ciento por debajo del nivel de referencia, correspondiente al que existía antes de la crisis (cuarto trimestre de 2019). Ello es equiparable a un déficit de 112 millones de empleos a tiempo completo.

Por otro lado, esos datos ponen de relieve una notable disminución de las cifras que publicó la OIT en enero de 2022.

Nuevas crisis internacionales, mutuamente relacionadas, en particular las provocadas por la inflación (sobre todo con respecto a los precios de la energía y de los alimentos), la inestabilidad financiera, las posibles dificultades por endeudamiento y la interrupción de la cadena de suministro mundial, exacerbada por la guerra en Ucrania, han aumentado el riesgo de que la cantidad de horas de trabajo en 2022 siga viéndose afectada adversamente, y de que ello repercuta en mayor medida en los mercados de trabajo a escala mundial a lo largo de los próximos meses.

En el informe también se destaca que la recuperación sigue estando determinada por una gran disparidad, cada vez mayor, entre las economías más ricas y las más pobres. Pese a que en los países de altos ingresos se registró una recuperación de la cantidad de horas de trabajo, en las economías de ingresos bajos y medianos bajos se produjo un retroceso al respecto en el primer trimestre del año, con una brecha del 3,6 por ciento y del 5,7 por ciento, respectivamente, con arreglo al valor de referencia correspondiente a la situación previa a la crisis. Cabe esperar que esa disparidad siga aumentando en el segundo trimestre de 2022.

En determinados países en desarrollo, los gobiernos se ven cada vez más condicionados por la falta de margen fiscal y las dificultades en materia de sostenibilidad de la deuda, al tiempo que las empresas hacen frente a incertidumbres en los planos económico y financiero y los trabajadores siguen sin tener suficiente acceso a la protección social.

Por: Arturo Rivero / El Pulso Laboral

Fuente: https://elpulsolaboral.com.mx/mercado-laboral/27941/aumenta-la-desigualdad-laboral-oit