Astillero: Romero Deschamps, en riesgo // Democracia sindical


 
Julio Hernández López
▲ APOYO A ESTADOS FRONTERIZOS. Andrés Manuel López Obrador se reunió ayer con los gobernadores de Chihuahua, Coahuila, Sonora, Tamaulipas, Baja California y Nuevo León, a quienes anunció que aumentará al doble el número de ciudades en la frontera norte que formarán parte del programa de mejoramiento urbano.Foto La Jornada
 
Se ha presentado en el Senado una iniciativa de reformas a la Ley Federal del Trabajo que obligaría a las organizaciones sindicales a abrirse a procesos democráticos. No es solamente un cambio de la letra legal (aunque esta modificación es necesaria) sino un proceso de sacudimiento de estructuras de control político y profunda corrupción que durante décadas han subsistido y han hecho subsistir al modelo político priísta en crisis de apariencias terminales.
Los procedimientos democráticos pondrán en jaque dirigencias tan impugnadas e inaceptables como la de Carlos Romero Deschamps, uno de los ejemplos más reprobables de corrupción y abuso. Entre otras medidas, el obradorismo está decidido a frenar la transferencia convenenciera de dinero público a la élite de ese sindicato y el libre aprovechamiento de fondos, edificios y propiedades sindicales.
Pero, en el caso de los petroleros, como en el de los miembros del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, la postura oficial será de respeto a las decisiones, libremente expresadas, de esas bases laborales. Si, a pesar de todo, Romero Deschamps triunfara en un proceso democrático (o Elba Esther Gordillo en el SNTE), el nuevo gobierno aceptaría esos resultados.
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http://www.jornada.com.mx/2018/10/10/opinion/008o1pol

Sindicatos, cambian o desaparecen: Graciela Bensusán

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Foto EE: Archivo
Más importante que la ratificación del Senado al Convenio 98 de la OIT es la reforma laboral promulgada el 24 de febrero del 2017.
Diego Badillo
06 de octubre de 2018, 16:37
 
Si se termina la corrupción, como lo ha planteado el próximo gobierno, entonces los líderes sindicales estarán ante una disyuntiva: o aceptan las nuevas reglas del juego y aprovechan sus estructuras sindicales para cambiar y realmente defender a los trabajadores o desaparecen, planteó la investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana unidad Xochimilco Graciela Bensusán.
En entrevista comentó que, en el año 2000, cuando se dio la alternancia del partido en el gobierno federal, lo que pasó con los sindicatos adheridos a la CTM y otras centrales obreras del PRI fue que siguieron en ese partido, pero se subordinaron al gobierno.“Hicieron lo que el nuevo gobierno quería que siguieran haciendo (…) La única diferencia aquí (ahora) es que se acabará la corrupción, que es el ingrediente que sostenía a esos líderes en el poder, junto con el apoyo del Estado”.
La especialista expuso que habrá que ver qué va a pasar, pero, en principio, el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, ha dicho que apuesta por la democracia, la transparencia y la rendición de cuentas en todos los ámbitos de la vida del país.
La académica explicó que México asiste a un proceso gradual de relegitimación de los sindicatos donde algunos desaparecerán. Algunos líderes dejarán de contar con el apoyo de sus representados y otros tendrán la oportunidad de reivindicarse.
Mencionó que la ratificación, por parte del Senado de la República, del convenio 98 de la OIT de 1949, si bien llega tarde, tiene un alto valor simbólico porque el sector obrero llevaba décadas impulsando esa acción, pero se topaba con muchas resistencias.
La prioridad es la ley secundaria de la reforma del 2017
Graciela Bensusán Areous expuso que es más importante que la ratificación del Senado al citado Convenio de la OIT es la reforma laboral promulgada el 24 de febrero del 2017.
Ese año se modificó la fracción XXII bis del artículo 123 la Constitución para hacer explícita la libertad de negociación colectiva, así como garantizar la representatividad de las organizaciones sindicales y la certeza en la firma, registro y depósito de contratos colectivos de trabajo.
Dijo que lo importante ahora es que se apruebe la ley reglamentaria a esa reforma constitucional.
La legislación tendrá que decir qué entendemos por representatividad, cuántos trabajadores se requieren mínimamente para que un sindicato pueda hablar en nombre de ellos en una negociación colectiva. Es decir, vamos a necesitar las reglas particulares para instaurar un nuevo modelo y llevarlo a la práctica.
En ese tenor precisó que lo que se busca es un nuevo modelo basado en la gobernabilidad democrática

diego.badillo@eleconomista.mx
https://www.eleconomista.com.mx/politica/Sindicatos-cambian-o-desaparecen-Graciela-Bensusan-20181006-0012.html

Tamaulipas: Reforma laboral terminará con la corrupción en las juntas de conciliación


María Estela Chavira Martínez, secretaria del trabajo en el Estado
Tamaulipas se está buscando atender todas las irregularidades que se han detectado
Por Rafael Lazo Rodríguez
Las malas prácticas y vicios que se tenían anteriormente en las juntas de conciliación y arbitraje en Tamaulipas, serán evitadas con la reforma laboral la cual paleará esa enconada situación que solo perjudica a los trabajadores.
María Estela Chavira Martínez, secretaria del trabajo en el Estado, calificó que hoy, en Tamaulipas se está buscando atender todas las irregularidades que se han detectado para evitar que las malas prácticas sigan persistiendo.
Dijo que la situación anómala que vive ese sector, es un secreto a voces sobre la corrupción que imperaba en las juntas de conciliación y ahora, se pretende que los juicios laborales sean más transparentes y que tengan un proceso corto sin trabas como actualmente las realizan algunos.
“A nivel nacional se venían recibiendo estas prácticas en las diferentes juntas, es por ello que viene esta nueva reforma laboral que más que desaparecerla las juntas de conciliación las viene a fortalecer en otro esquema más formal”, reveló.
Subrayó que la tarea en las juntas, no solamente se requiere abatir el rezago, si no más bien eliminar prácticas de corrupción dentro de ellas, para que camine como debe de ser los diversos temas de ese lugar.
Chavira Martínez de la corrupción, se pretende disminuir la carga laboral en las diferentes juntas de conciliación, al sostener que el tema de la conciliación es un gran acierto para disminuir los juicios laborales, en el que se ponen de acuerdo los patrones y el trabajador y se llega a un acuerdo y así dar por concluida la relación laboral.

https://elmercurio.com.mx/la-ciudad/reforma-laboral-terminara-con-la-corrupcion-en-las-juntas-de-conciliacion

México tiene hambre y sed de justicia laboral


Eliseo Rosales Ávalos
27 de agosto de 2018, 00:16
Mucho se habla de los retos que tenemos en materia de seguridad pública, corrupción y combate a la pobreza. Empresarios líderes de opinión plantean sus posicionamientos, queriendo influir en la agenda del gobierno de transición. Pero nadie habla del grave problema que significa la justicia laboral, quizá por la conveniencia que implica para los patrones o para la complacencia de los sindicatos.
Como muchos otros frentes, la justicia laboral es una deuda histórica que se tiene con el pueblo mexicano, todos: grandes directores de empresa, comunicadores, artistas, empleados de carne y hueso, hemos sido víctimas de injusticias laborales, a pesar de lo dicho por los expertos, tenemos un marco jurídico cuantioso de desventajas para los trabajadores.
La burocracia administrativa y la lentitud en las resoluciones judiciales son el pan de cada día, míticos asuntos se encuentran sin resolver. ¡Hay algunos del siglo pasado!, en todos existen las mismas constantes, falta de personal, falta de voluntad de los patrones y en muchas ocasiones falta de presupuesto.
Esta problemática la hemos vivido en carne propia la mayoría de los ciudadanos. En muchos de los casos la negativa de pago pone en serios problemas el patrimonio de los trabajadores, a los cuales no se les toma en cuenta y las multas impuestas hacia los deudores son risibles, muchas veces el trabajador termina por recuperar sólo una parte de lo invertido en estos tardados juicios que empañan su trayectoria profesional. En México la justicia laboral es lenta y con cuentagotas.
Debemos poner el dedo en el renglón para poder agilizar los juicios engorrosos que muchas veces terminan ganando quien más aguanta la burocracia. Los ciudadanos nos merecemos la conclusión de los problemas de manera rápida, leyes justas en tiempos justos que no pongan en riesgo el patrimonio de los ciudadanos.
Menudo paquete tiene María Luisa Alcalde, próxima secretaria del Trabajo, quien, con 31 años de edad, tendrá que enfrentar problemas que seguramente tienen más edad que ella. México necesita empleos, pero también una justicia efectiva, que nos proteja de los patrones abusivos. Muchos años después sigue vigente el apotegma de que México tiene hambre y sed de justicia.
Será un gran reto para la nueva administración lidiar con vicios que tienen décadas y con problemas que merecen un análisis profundo para poder tener instituciones confiables y eficientes que permitan una respuesta ágil y expedita  entre gobierno, patrones y trabajadores.

@ErosalesA
https://www.eleconomista.com.mx/opinion/Mexico-tiene-hambre-y-sed-de-justicia-laboral-20180827-0010.html

Apuestan a alianza con gobierno para acabar con abusos laborales


Ago 13, 2018, 13:41
Arturo Molina / La Voz de Michoacán
Morelia, Michoacán. Con el apoyo del futuro presidente de México, los sindicatos y agrupaciones campesinas buscarán acabar con los llamados “contratos blancos” o “contratos de protección” como principal punto de acción para terminar con los abusos patronales.
Durante su visita a Michoacán, el líder de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), Isaías González Cuevas, señaló que las colaboraciones con las dependencias federales serán encaminadas a eliminar las prácticas de corrupción de este tipo.
A pregunta expresa sobre cómo será la relación de los sindicatos con el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, el líder de la CROC aseguró que ya se tiene trazado el proyecto de transparencia.
Apegarse a lo que establecen los convenios de OIRT de la ley federal del trabajo que habla de transparencia, democracia sindical y es lo que se viene haciendo y de ahí en fuera lo que nosotros no vemos otra, que terminar con los con los contratos blancos, contratos de protección que se está demandando, que está diciendo que los contratos de protección no deben de existir y es parte de lo que se está haciendo”
Se denomina contrato de Protección al contrato colectivo firmado por el patrón con un sindicato a espaldas de los trabajadores, en donde se llega a intercambiar recursos o privilegios para conseguir discreción en el manejo de las relaciones laborales. En México, se tienen identificadas relaciones de este tipo sobre todo en el sector privado.
Asimismo, González Cuevas aseguró que continuarán en la ruta de apoyar a los movimientos sindicales que se encuentran pendientes, como en el caso de la huelga del Organismo Operador de Agua Potable Alcantarillado y Saneamiento de Morelia (OOAPAS).

http://www.lavozdemichoacan.com.mx/morelia/apuestan-a-alianza-con-gobierno-para-acabar-con-abusos-laborales/

AMLO y los sindicatos: el próximo conflicto


Gibrán Zafra
Los gremios conformados por trabajadores encargados de velar por sus derechos en México han estado en manos de los mismos dirigentes por décadas, lo que les ha permitido acumular un gran poder político, realidad que podría verse amenazada con la entrada del próximo gobierno a pesar de que López Obrador ha prometido respetar su autonomía.
Andrés Manuel López Obrador ha prometido una sacudida total del aparato gubernamental mexicano en busca de acabar con la corrupción, el eje central de su cuarta transformación
El presidente electo de México, cuya constancia que así lo avala la recibió el pasado 8 de agosto, ha puesto sobre la mesa la reducción de los salarios de los burócratas, el combate a las prácticas corruptas y licitaciones públicas transparentes, entre otras cosas.
Pese a que en el discurso López Obrador ha planteado su proyecto de transformación, quedan dudas de cómo lo va a lograr. Además surge un factor que no ha dejado claro cómo lo va a abordar o negociar: los sindicatos mexicanos.
Históricamente el sindicalismo nacional oficialista ha jugado más un papel en el campo de lo político que en lo laboral
Se trata de grupos que llegaron a tener una influencia clave durante los sexenios priistas, y pese a que han perdido terreno, continúan con una importante presencia.
En mayo pasado, aún en campaña, el político tabasqueño desde San Andrés Tuxtla, en Veracruz, se comprometió a respetar la autonomía sindical de todas las organizaciones de los trabajadores además del voto libre en la selección de los representantes gremiales.
Unos días después, desde Minatitlán, volvió a abordar el tema y dijo que durante su gobierno habrá democracia sindical y pondrá fin al cacicazgo petrolero.
“Se acabó el cacicazgo en el manejo del sindicato petrolero, llegó a su fin. Sí me entienden, ¿verdad?”, dijo durante el mitin en el que no mencionó nombre alguno pero hacía una clara referencia al polémico priista Carlos Romero Deschamps, quien ha ocupado el liderazgo del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) desde 1996.
A pocos días de iniciar el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, en enero de 1989, el entonces presidente de México ordenó la detención de Joaquín Hernández Galicia, “La Quina”, el líder petrolero fue acusado de posesión ilegal de armas y condenado a más de 30 años de prisión. La maniobra fue conocida como “elquinazo”.
Los liderazgos de los principales sindicatos oficialistas se perciben longevos y con tintes corruptos, por lo que si López Obrador planea cumplir con su plan de sacudir las estructuras gubernamentales, deberá poner especial atención en las finanzas opacas de estos gremios.
López Obrador se ha comprometido a respetar la autonomía sindical de todas las organizaciones además del voto libre en la selección de los representantes gremiales
Joel Ayala, presidente de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE), respaldó el plan de descentralizar las secretarias propuesto por el presidente electo, aunque puso condiciones como que debe existir una vivienda digna para los empleados en otras entidades, además advirtió que no aceptarán proyectos a la ligera y que se debe hacer de forma gradual.
Por su parte, Luisa María Alcalde, propuesta para ocupar la Secretaría del Trabajo en el próximo sexenio, ha mencionado en entrevistas con otros medios que en el tema sindical no todo es corrupción, pero que se manejarán de manera democrática y con libertad, por lo que garantizó que serán las organizaciones las que tomen sus decisiones y que habrá garantía de que el gobierno no será persecutor ni tampoco cómplice de nada.
Tras el triunfo de López Obrador el 1 de julio, el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), encabezado por Romero Deschamps, ofreció por medio de un desplegado su respeto institucional para el que será el próximo presidente de México.
En días pasados, Rocío Nahle, propuesta para ocupar la Secretaría de Energía, descartó por completo una cacería de brujas en contra del líder petrolero, ya que dijo que en el nuevo gobierno viene un cambio de cómo se hacían las cosas antes.
Expertos consultados por Reporte Indigo opinan que México se encuentra ante una oportunidad histórica para cambiar las relaciones con las prácticas sindicalistas, aunque consideran que el panorama es difícil, ya que el plan de gobierno que ofrece López Obrador puede resultar en un principio incómodo para estos gremios.
“El presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, tiene muy bien ubicado por la cultura priista en la que él se formó, cuál es el papel que juegan estas asociaciones en cómo se toman ciertas decisiones y tiene muy claro cuál es la relevancia para un gobierno el hecho de que estas agrupaciones estén estables, tranquilas”
– Maximiliano García
Politólogo de la UNAM
Por su parte, el analista Juan Pablo Galicia, ve que con la llegada de la administración encabezada por el tabasqueño, se abre una oportunidad para el sector sindicalista de regresar a la estructura de gobierno, sobre todo para reivindicarse con las propuestas de una política proteccionista y de tratar de recuperar la producción del mercado interno, lo cual no considera en su totalidad negativo.

UNA OPORTUNIDAD HISTÓRICA

Los sindicatos van a seguir jugando un papel importante en el sistema político mexicano el próximo sexenio en lugar de tomar un protagonismo en la parte económica o de producción, que es la que realmente les corresponde, considera el politólogo Maximiliano García.
La alternancia en el gobierno abre las puertas para que se cambie la manera en la que operan los sindicatos y que se enfoquen en temas laborales, que son los que les corresponden y menos atienden
Para el doctor en Ciencia Política por la Universidad Nacional Autónoma de México, existe una oportunidad histórica en el país ante esta nueva alternancia para replantear cuál es el papel real de los sindicatos y tratar de encontrar una mayor transparencia en ellos, pero considera que será muy complicado que esto ocurra.
Indica que López Obrador conoce muy bien qué papel juegan los sindicatos en el sistema político, por lo que desde su punto de vista, el presidente electo tratará de mantener una relación estable, sin embargo, será muy difícil que lleguen cambios reales que modifiquen tanto su estructura como su actuar en el panorama nacional.
“Es lamentable porque estamos ante una oportunidad histórica de replantear el tema del sindicalismo y cómo es que se tendría que orientar precisamente para los fenómenos económicos y de mercado que se han registrado en el país”, agrega.
Maximiliano García considera que una de las habilidades principales de los sindicatos es su capacidad de adaptación.
Tras los procesos de alternancia y democratización que ha vivido México en las últimas décadas, observa que tienen una lectura muy clara de cómo se tienen que ir moviendo para alinearse al sector gubernamental.
“Ante los procesos de democratización en México se generaron oportunidades para que los sindicatos volvieran a replantear su papel frente a la autoridad y ante los empresarios y que fueran un factor de estabilidad. Contrario a lo que pasó en otras partes del mundo, donde incluso llegaron a apoyar procesos de privatización como en el caso de telecomunicaciones o de algunos otros servicios”, explica.
Para el politólogo, el reto sindicalista en el sexenio que iniciará el 1 de diciembre va en dos vertientes: uno es replantear qué papel jugarán al tener un vínculo directo con el gobierno, ya que anteriormente su intermediario se hacía por sectores del PRI, pero ahora buscarán un diálogo frente a frente.
El reto para los sindicatos será crear una agenda que demuestre su interés por los trabajadores
Y por otra parte será que deben marcar una agenda laboral real, en la cual se refleje su interés por la mejora de las condiciones de los trabajadores, aunque considera que no se ha logrado y difícilmente se encuentre en los próximos años, ya que no está dentro de sus intereses principales.

UN “QUINAZO” DESCARTADO

Para el analista político, Juan Pablo Galicia, existen todas las condiciones para que tras la toma de posesión de López Obrador como presidente ocurra una detención mediática al estilo Joaquín Hernández Galicia “La Quina” con Salinas de Gortari o Elba Esther Gordillo con Peña Nieto pero lo descarta porque considera que eso significa no haber aprendido de los errores de los gobiernos anteriores.
“Llevar a cabo un quiñazo en el sexenio a mí me parecería no haber aprendido del error de Peña Nieto, y aunque las condiciones existen, sería un mensaje equivocado a los sindicatos de que si no estás conmigo estás contra mí”, agrega.
Por ahora el encarcelamiento de algún dirigente sindical sólo podría darse si hubiera un enfrentamiento directo con el gobierno
En este sentido, el politólogo del Tecnológico de Monterrey, Gustavo López Montiel, considera que es muy poco probable que suceda, sobre todo porque esas acciones se hicieron en administraciones que comenzaban con un déficit de legitimidad, factor que no tiene el gobierno que encabezará López Obrador.
“Es poco probable porque esos golpes se han dado debido a que los presidentes han partido de un déficit de legitimidad, Salinas y Peña Nieto necesitaban mostrar algo de fuerza con sus sectores y seguidores para incrementar su aprobación e hicieron este tipo de acciones. López Obrador inicia con una amplia legitimidad y lo llevará por otra vía”, indica.
Un factor que evitaría que López Obrador se lance contra los sindicatos es que cuenta con mucha legitimidad
López Montiel considera que si la administración morenista trata de seguir esa ruta que en el pasado ya demostró que no da buenos resultados, el costo político podría ser mucho más alto que el beneficio, y agrega que sólo se haría si hubiera una confrontación directa con algún personaje pero que hasta el momento no se ha dado.
Lanzarse en contra de alguno de los líderes sindicales actuales como lo hicieron Salinas o Peña podría resultar más dañino que benéfico, pues mandaría un mensaje equivocado a estas organizaciones de que si no estás conmigo estás contra mí

CERCANÍA CON LOS SINDICATOS

“López Obrador es cercano a los sindicatos en su discurso y en su acción. Me parece que los planteamientos que ha hecho sobre todo en temas de la burocracia sí tocan o pueden tocar espacios sindicales. Pero creo que esta corriente de Morena es mucho más cercana al sindicalismo que los gobiernos panistas en su momento”, indica Gustavo López Montiel, doctor en Ciencia Política.
El analista considera que la campaña del tabasqueño estuvo cercana al sector sindical, aunque aclara que dependerá de cada sector, pero cree que hay acercamientos para llevar una relación de colaboración entre ambas partes.
El acercamiento del próximo gobierno con un sector de los sindicatos también se podría fortalecer con la llegada de Napoleón Gómez Urrutia al Senado
Por su parte, el politólogo Juan Pablo Galicia, considera que el proyecto que ha planteado López Obrador de recuperar la producción nacional y fortalecer el mercado interno es una buena oportunidad para que los sindicatos recobren fuerza.
“Que el gobierno diga que se va a tratar de producir en el país la mayor parte de lo que se consume tiene que ver mucho con estas agrupaciones, pues los sindicatos están involucrados con el campo, con la energía, con el petróleo y se van a ver beneficiados con este tipo de políticas porque habrá inversión en ellos”, indica.
Galicia ve 3 escenarios para el sindicalismo en el gobierno morenista: primero tratarán de vincularse directamente con algún partido político, como ya lo hicieron anteriormente con el PRI; o desligarse totalmente de la lucha partidista y enfocarse en cuestiones laborales; y la tercera es tratar de formar sus propios partidos como ya ocurrió con Nueva Alianza y el SNTE.
Desde su campaña, López Obrador fue cercano al sector sindical, por lo que se podrían dar acuerdos para llevar una relación de colaboración entre ambas partes
Además ve un acercamiento con una parte del sindicalismo con la llegada del líder minero Napoléon Gómez Urrutia al Senado bajo los colores de Morena, así como la llegada de gente con vínculos al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

https://www.reporteindigo.com/reporte/amlo-los-sindicatos-proximo-conflicto-combate-corrupcion-respeto-lideres-sindicales/

Reforma laboral suspendida, una oportunidad


Arturo Alcalde Justiniani
La decisión del Senado de diferir la aprobación de la reforma reglamentaria al artículo 123 constitucional es una oportunidad para abrir el debate y transitar por el camino correcto en este capítulo fundamental para el país.
Existen hasta ahora tres iniciativas en la Cámara de Senadores con relación a este tema. La primera, presentada el 7 de diciembre pasado por dos senadores del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Tereso Medina (CTM) e Isaías González Cuevas (CROC); esta controvertida propuesta ha generado un rechazo generalizado por diversos motivos, entre ellos, el hecho de que contraviene el texto constitucional que pretende reglamentar, por regresar al control gremial en la administración de justicia y mantener los vicios de la contratación colectiva.
La segunda iniciativa es impulsada por la Unión Nacional de Trabajadores (UNT); su contenido es producto de un sólido proceso de participación plural de académicos, especialistas y distintos actores del mundo laboral y fue presentada por el senador Luis Sánchez Juárez, del Partido de la Revolución Democrática (PRD). La tercera iniciativa corresponde a la senadora María del Pilar Ortega Martínez del Partido Acción Nacional (PAN); su contenido es hoy objeto de análisis y debate.
La reforma constitucional de febrero de 2017 planteó como objetivos centrales contar con un sistema de justicia eficiente e imparcial y por ello abandona el sistema tripartita que prevalece en las juntas de Conciliación y Arbitraje. Asimismo, pretende rescatar la negociación colectiva de la simulación y corrupción que caracterizan a los contratos de protección patronal. También busca suprimir la extorsión a empresas por parte de siglas sindicales sin representación real de trabajadores.
En un periodo corto de tiempo, el tema de la reforma laboral ha generado un interés creciente, reflejado en la organización de múltiples foros y pronunciamientos públicos en los que han participado numerosos actores políticos y sociales. En un desplegado publicado en este diario el pasado 26 de febrero, se subrayan los temas que deberán atenderse, destacándose la autonomía en los órganos de impartición de justicia y el respeto al voto secreto. El pronunciamiento tiene especial importancia por la pluralidad de sus firmantes.
La reforma constitucional creó dos nuevos organismos para hacer cumplir los principios del nuevo texto constitucional: uno de carácter federal autónomo, con tareas de conciliación registro de sindicatos y contratos colectivos, y otro con el fin de impulsar la conciliación en los estados.
La propuesta del PRI, apoyada por abogados y líderes beneficiarios del sistema de corrupción gremial, pretende que en el nuevo organismo federal se imponga de nuevo la representación tripartita. Este intento de intromisión cancelaría los fines de la reforma por los siguientes motivos:
Primero, porque no se puede ser juez y parte, peor aún en una realidad como la nuestra, en la que la parcialidad, los intereses creados, la cultura del control, la opacidad y la corrupción han sido los ingredientes esenciales del modelo que la reforma pretende superar.
Segundo, porque el organismo será el receptor de información proporcionada por los trabajadores que pretenden organizarse, cambiar de sindicato o emplazar a huelga, y de su decisión depende la viabilidad práctica de estos procesos. Ningún grupo de trabajadores va a ser tan atrevido como para darle información logística y vulnerable a los representantes de la parte contraria. La experiencia demuestra que la consecuencia inmediata es la represión.
Tercero, porque no es atendible el argumento de que el carácter tripartita del organismo que se propone es similar a otros, como la Organización Internacional del Trabajo o el Seguro Social, porque su naturaleza es totalmente distinta y la función de estos últimos no es aplicar la ley; tampoco es atendible el argumento de que el problema se resuelve limitando en la reglamentación del organismo la injerencia de empresarios y sindicatos. En cualquier lugar que se encuentre la representación gremial influirá en las decisiones de dicho órgano y contará con información que puede afectar a los trabajadores. No es una cuestión de diseño organizativo o simple redacción.
Cuarto, porque en la experiencia internacional no existe un referente similar al órgano de control gremial que pretende la iniciativa del PRI.
A contracorriente, la propuesta impulsada por la UNT plantea que este organismo debe preservar su autonomía, como lo señala el texto constitucional, y propone que su órgano de gobierno incluya a la Comisión Nacional de Derechos Humanos y al Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales, que, por su naturaleza, están vinculados a los fines del organismo. Por su parte, la propuesta panista plantea que también participen especialistas en materia laboral de reconocido prestigio.
En conclusión, preservar la autonomía e imparcialidad de este órgano es un problema de vida o muerte para la reforma. De otra manera carecerían de sentido todos los recursos y esfuerzos implementados en esta tarea.
Para entender la campaña contra Napoleón Gómez Urrutia:
Circunstancialmente, conocí a un abogado que trabaja en un despacho de asesoría y litigio laboral, en el que todo su equipo es financiado por una empresa minera. En nuestro encuentro me comentó: “Nosotros nos dedicamos a presentar demandas y denuncias contra Napoleón Gómez Urrutia, líder del sindicato nacional minero; la empresa nos da listas de trabajadores y acudimos a sus domicilios para convencerlos de que demanden al líder, ofreciéndoles nuestros servicios gratuitos y, a cambio de su firma, pueden recibir muchos miles de pesos.
La intención es presionar y desprestigiar a Napoleón, porque la empresa no quiere su regreso a México, pues ha sido demasiado exigente en el cumplimiento de los estándares de seguridad para los mineros y en el reclamo de las prestaciones laborales e incrementos salariales, más allá de lo que se otorga en el mercado laboral. Su confesión confirma los motivos de esta campaña.

http://www.jornada.unam.mx/2018/03/03/opinion/014a1pol